jueves 31 de enero de 2008

El Amor

El amor expulsa al miedo.
Neutraliza una multitud de pecados.
Es absolutamente invencible.

No hay dificultad que con suficiente amor no se supere;
ninguna enfermedad que con suficiente amor no se cure;
ninguna puerta que con suficiente amor no se abra;
ningún abismo que con suficiente amor no se salve;
ningún muro que con suficiente amor no se derribe;
ningún pecado que con suficiente amor no se redima.

No importa lo profundamente arraigado que esté el mal,
lo desesperanzadora que sea la perspectiva,
lo intrincado que sea el enredo, lo grande que sea el error.
Una suficiente floración de amor lo resolverá todo.

Si sólo pudieras querer lo bastante,
serías el más feliz y el más poderoso de la tierra

La gente que me gusta ...

- Primero que todo: Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace...

- Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus acciones, la gente que no deja las soluciones al azar.

- Me gusta la gente justa con su gente y consigo misma, pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar.

- Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo entre amigos produce más que los caóticos esfuerzos individuales.

- Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.

- Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonables a las decisiones de un jefe.

- Me gusta la gente de criterio, la que no traga entero, la que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó.

- Me gusta la gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

- Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, a éstos les llamo mis amigos.

- Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

- Me gusta la gente que trabaja por resultados.

Con gente como ésa, me comprometo a lo que sea, ya que con haber tenido esa gente a mi lado me doy por bien retribuido.

Mario Benedetti

Tu poder interior

Tener fuerza o poder interior es realmente el único modo de poder adaptarnos a un ritmo de vida, que cambia día a día, sin que nos volvamos locos. Esperamos que los demás cambien cuando el secreto está en empezar a recuperar nuestro poder interior.
¿Quién más que uno mismo tiene poder sobre si?
¿Quién tiene el poder de pensar en nuestra propia mente?
¿Acaso alguien puede impedirnos elegir tener pensamientos de prosperidad, puede alguien impedirnos actuar desde el amor, puede alguien frenarnos en aumentar nuestra propia felicidad?
Nadie puede obligarnos a tener ideas negativas, tristes, catastróficas, dañinas,…Pues nadie se puede meter en nuestra cabeza, ni tampoco sentir por nuestro propio corazón.
Durante siglos hemos buscado el poder fuera; en los padres, en los dioses, en los superiores, en los reyes, en los sabios, en magos, en la medicina, en la religión,… Ahora entendemos que el poder solo lo encontraremos dentro de nosotros mismos, en nuestro interior.
Dentro de todos y cada uno de nosotros brilla un poder interior que se expande en función de nuestras vivencias y comportamientos. Él nos guía natural y amorosamente hacia la salud perfecta, la pareja perfecta, la profesión perfecta y nos ofrece la prosperidad en todo aquello que deseamos.
Nuestro poder interior es el motor de nuestra felicidad
Amarnos a nosotros mismos es reconocer esa guía, es crecer con esa luz y hacer que se expanda libremente desde nuestro interior hacia su fuente, el mismo universo.
El peligro reside en el Olvido de quienes somos y qué hemos venido a hacer en este rincón de universo; que tipo de sentimientos hemos venido a experimentar, como seres humanos, a compartir y expandir en este mundo. El peligro reside en olvidarse de que todo este viaje ha sido programado y deseado por nuestra esencia divina.
Abandonarnos es darle la espalda a esta realidad. Olvidarnos de ser felices es convertirnos en seres prisioneros de la incapacidad (no soy capaz de esto, no voy a lograr lo otro, no me merezco esto, esto no es para mí…), en victimas de los demás (si mis padres se hubiesen comportado de otra forma, si mis hermanos me hubiesen entendido,…), nos convertimos en ciegos ante nuestra propia responsabilidad. En inválidos a la hora de aumentar nuestro propio poder interior. Nos convertimos en el renegado ante nuestro único guía interior. Negar nuestras capacidades nos convierte en victimas. Entonces surgen: el desamor, la rabia, el resentimiento, la tristeza, el dolor, la enfermedad y todo sentimiento de incapacidad, de autocrítica,…como llamadas de atención para decirnos: ¡ojo, que no es por ahí! ¡Qué eso no te hace feliz!
¿Y cómo puedo amarme a mismo?
La única forma de amarnos es aceptarnos tal y como somos, con nuestras rarezas, defectos, fallos, conscientes de que nuestra evolución está encaminada…Somos hijos del universo; y este no nos juzga ni nos critica. Solo quiere lo mejor para nosotros.
¿Y tú, acaso quieres lo mejor para ti?
Si el universo no nos juzga ni nos critica, ¿Por qué lo hacemos nosotros?
¿Quiénes somos nosotros para juzgarnos, castigarnos, privarnos si el Universo mismo no lo hace?
Algunos pasos para recuperar tu poder interior

* Asumir nuestra responsabilidad: somos los únicos responsable de nuestra felicidad. De nada sirve mendigar a otros que nos hagan felices, ni tampoco culpar a otros y responsabilizarlos de nuestra propia infelicidad. Por mucho daño que nos hayan podido hacer solo nosotros tenemos la llave de nuestros pensamientos y sentimientos. Solo nosotros somos responsables de perdonar. Esto es un acto propio del único corazón del que disponemos. Aquí se encuentra la verdadera liberación del agredido y el verdadero poder interior.
* Atreverse a expresar nuestros sentimientos: durante siglos hemos sido enseñados a que expresar emociones era cosa de débiles o de maleducados. La expresión de la rabia ha sido crudamente censurada, especialmente en la mujer. La tristeza y el llanto resultan insoportables para la mayoría: cuantas veces habremos visto a adultos animando a un niño que se ha hecho daño, a callarse y cortar su llanto, cuantas veces les podemos escuchar diciendo: no es nada. Pero al niño le duele. Reconocer el dolor lleva a tranquilizarse o tranquilizar al otro. Negar el dolor es automáticamente aumentarlo. Negar es un modo de enseñar, y así se nos ha enseñado, que las emociones, los dolores, no importan, no son nada. Y así aprendemos a tragar en vez de sacar y limpiar.

¿Cuántas emociones habremos tragado con los años…?
¿Cuántas emociones reprimidas llevamos con nosotros cada día
¿Cuanto daño nos hacemos expandiendo así el malestar por no enfrentarlo y sacarlo?

* Reprogramar nuestra mente: para recuperar nuestro poder interior con nuevos pensamientos de valía y merecimiento alegra a nuestra más potente herramienta que es el corazón.
* Devolverle su guía la hace renacer:
Me merezco lo mejor y ahora lo acepto.
Soy una y la misma cosa con el Poder que me ha creado.
Me amo y me acepto exactamente tal y como soy.
La felicidad corre por mi vida como la sangre por mis venas…
Realizar afirmaciones cada día es una eficaz forma de reorientar nuestras convicciones sobre nosotros mismos, la Vida…

Ahora elijo detectar e identificar los obstáculos que me señalan mi equivocación, que me sugieren el nuevo camino que puedo tomar.
Me autorizo a salir de las situaciones que puedan frenar mi vivencia de la felicidad. Estoy a salvo viendo crecer, día a día, mi poder interior.

Victoria Vinuesa

Cuídate de los Camiones de Basura

¿Con que frecuencia permites que las tonterías de otras personas cambien tu estado de animo? ¿Permites que otro conductor te haga enojar cuando vas manejando, o un mesero grosero, un jefe cortante o un empleado insensible arruine tu día?

A menos que seas el Terminator, por un instante estas algo molesto. Sin embargo, lo que distingue a una persona exitosa es lo rápido que puede enfocarse de nuevo en lo que realmente es importante. Hace 16 años que aprendí esta lección. La aprendí en el asiento trasero de un taxi en Nueva York.

Me subí a un taxi y partimos para la estación "Grand Central". Íbamos en el carril derecho cuando de repente un coche negro brinco de un cajón de estacionamiento justo en frente de nosotros. El chofer freno con fuerza, dio un patinazo, y por unos pocos centímetros evito chocar con el otro carro. El conductor del otro coche, el que casi causo un accidente, volteo su cabeza y empezó a gritarnos con muchas palabrotas. El taxista solo sonrió y le saludo amable. Así que, yo le pregunte, "¿Por que hizo eso?" Ese cuate por poco destruye su auto y nos manda al hospital.

Entonces el taxista me dijo lo que ahora llamo ' La Ley del Camión de Basura.' Muchas personas son como un camión de basura. Andan llenos de basura; llenos de frustración, enojo, y decepción. Ya que se les va amontonando la basura, necesitan un lugar en donde puedan tirarla. Si se lo permites, te la echan a ti.

Cuando alguien quiere echar su basura sobre ti, no lo tomes en forma personal. Solo sonríes, saludas, deséales lo mejor, y sigue adelante. Estarás feliz de que lo hayas hecho.

Así que, esto era la Ley del Camión de Basura. Empecé a pensar, "¿Cada cuanto permito que los camiones de basura me atropellen?" Y, "¿cada cuanto tomo la basura que llevan y la riego sobre otras personas… en el trabajo, en casa, en las calles?"

Fue ese día que dije, "Ya no voy a hacer eso." Empecé a ver muchos camiones de basura. Veía lo que llevaban. Veía cuando llegaban para vaciar la basura. Y como mi taxista, ya no lo tomo en forma personal. Solo sonrió, saludo, les deseo lo mejor y sigo adelante. Uno de mis jugadores favoritos de fútbol americano de toda la historia, Walter Payton, hizo esto todos los días en el campo de fútbol. Tan pronto como cayo al suelo después de ser tableado, se paraba. Nunca se quedaba pensando en el evento. Payton estaba listo para hacer que la siguiente jugada fuera la mejor.

Los buenos líderes saben que tienen que estar listos para su próxima junta. Los padres buenos saben que tienen que recibir a sus hijos con abrazos y besos cuando regresan de la escuela. Los maestros y padres saben que tienen que estar totalmente presentes y dando lo mejor para las personas que les son importantes.

La gente exitosa no permite que los camiones de basura tomen el control de su día. ¿Y tú? ¿Que pasaría en tu vida, empezando hoy, si permitieras que mas camiones de basura pasaran sin que te afectaran? Apuesto que estarías más feliz. Así que, ama a las personas que te tratan bien. Olvídate de las que no lo hacen. Cree que todo sucede por una razón. Si se te presenta una oportunidad, TOMALA. Si algo cambia tu vida, DEJA QUE TE CAMBIE. Nadie dijo que seria fácil. Solo prometieron que valdría la pena.

"Se mas amable de lo que es necesario, porque cada persona con la que te
topas esta peleando alguna batalla."

martes 29 de enero de 2008

Ateo comunista apoya desde India una moratoria mundial del aborto

Lenin Raghavarshi, premiado activista de derechos humanos, recuerda que "en la base de todos los derechos humanos está el derecho a la vida".

La India es, sin duda, el país más religioso del mundo. También es uno de los países donde más se aborta. Los sucesivos gobiernos han presentado el aborto como un método anticonceptivo más, hay ginecólogos entrenados para abortar sin plantearse nunca el valor biológico del embrión y está muy extendido el aborto a los fetos femeninos.

Por eso, es de destacar la claridad de ideas de Lenin Raghavarshi, presidente del Comité Popular de Vigilancia de Derechos Humanos(http://pvchr.blogspot.com), citado en AsiaNews: "En la base de todos los derechos está el derecho a vivir".

Lenin Raghavarshi tiene 37 años, es ateo, comunista, activista de derechos humanos y está a favor de la campaña por una moratoria de abortos que inició hace unas semanas el periodista italiano Giuliano Ferrara, director del "Foglio", que tampoco es cristiano (y que en los años 70 era líder del Partido Comunista Italiano en Turín).

"Es ridículo y absurdo sugerir que el aborto es una solución al hambre, para controlar el crecimiento de la población. El concepto de que la
superpoblación representa el mayor peligro para la salud de una nación, típico de las organizaciones de la ONU, no tiene una base real. En realidad el mundo debería mirar urgentemente los temas socioeconómicos y políticos para eliminar el hambre, la pobreza y la miseria", ha declarado el activista indio.

La asociación de Raghavarsi milita contra el sistema de castas, defiende los derechos de los "dalit" (intocables), combate la tortura y la explotación infantil, muy común en la India y cercana a la simple esclavitud (por el precio de un buey se pueden comprar 30 niños como trabajadores esclavos, explicaba la ONG india Bachpan Bachao Andolan -Movimiento Salvad los Niños-). Por su esfuerzo contra la esclavitud infantil, Lenin Raghavarsi ha recibido el premio Gwangju, un galardón coreano de Derechos Humanos.

"En la India tenemos un mal social grave con el aborto por selección de sexo, y me opongo totalmente y con vehemencia a estos abortos. Es alarmante en India y China, y matar las niñas es extremadamente peligroso para la sociedad, provocará desequilibrios serios que serán peligrosos para el futuro de las naciones. Hemos de defender el derecho a la vida del embrión desde el mismo útero", explica Raghavarsi.

En un reportaje del 31 de agosto de 2007, la agencia Reuters recogía datos del censo de 2001: regiones como el Punjab, Gujarat y Himachal tienen menos de 800 niñas por cada 1.000 niños. El gobierno indio admitía que cerca de 10 millones de niñas han sido asesinadas por sus padres – antes o inmediatamente después de nacer – en los últimos 20 años.

Un reportaje anterior de Reuters, el 21 de agosto, examinaba la utilización de técnicas como los ultrasonidos y la amniocentesis para saber el sexo del feto, facilitando así el aborto de las niñas. La utilización de estas técnicas para la selección del sexo es ilegal, pero su práctica está ampliamente extendida.

Desde 1996 hay leyes en vigor que prohíben las pruebas para determinar el sexo del feto. No obstante, de 400 casos encausados por las autoridades sólo ha habido dos condenas, una con una multa de 300 rupias (7 dólares) y otra con 4.000 rupias (98 dólares).

"Defender que el derecho a la vida es sagrado llevará a la defensa del derecho a la alimentación, educación y cuidados sanitarios", asegura el
activista comunista.

"Las compañías multinacionales que se implican en la industria del control de población promocionan su agenda de control poblacional con propaganda falsa. Quieren vender y colocar sus productos, su único interés es el beneficio. Son estas multinacionales las que degradan la dignidad de la persona humana creando hambre y pobreza en el mundo", asegura.

No temas que tu vida se termine ...

A medida que crecemos, aprendemos que incluso esa persona que suponíamos que nunca nos haría daño, nos lo causa.
Tu corazón se romperá probablemente más de una vez y cada vez será más doloroso.
Tu también romperás corazones, así que recuerda como se sintió cuando el tuyo fue roto.
Pelearás con tu mejor amigo.
Culparás a un nuevo amor por cosas que hizo uno antiguo.
Llorarás porque el tiempo pasa muy rápido y eventualmente perderás a alguien que amas.
Así que toma muchas fotos, ríe mucho y ama como si nunca te hubieran hecho daño porque cada sesenta segundos que gastas en quejarte pierdes un minuto de felicidad que nunca regresará.
No temas que tu vida se termine, ten miedo de que nunca haya empezado.

lunes 28 de enero de 2008

Lo que tengo en las manos

Buda reunió a sus discípulos y les mostró una flor de loto, símbolo de la pureza, porque crece inmaculada en aguas pantanosas.
-Quiero que me digan algo sobre esto que tengo en las manos.
El primero expuso un verdadero tratado sobre la importancia de las flores.
El segundo compuso una bonita poesía sobre sus pétalos.
El tercero inventó una parábola y usó la flor como ejemplo.
Llegó el turno de Mahakashyap. Éste se acercó a Buda, olió la flor y acarició su rostro con uno de sus pétalos.
Es una flor de loto -dijo Mahakashyap -simple y bella, como todo lo que procede de Dios.
-Tú eres el único que ha visto lo que yo tenía en las manos -fue el comentario de Buda.

domingo 27 de enero de 2008

Ocho regalos que no cuestan nada ...

1.- El regalo de Escuchar:
Pero realmente escuchar, sin interrumpir, bostezar, o criticar. Solo escuchar.

2.- El regalo del Cariño
Ser generoso con besos, abrazos, palmadas en la espalda y apretones de manos, estas pequeñas acciones demuestran el cariño por tu familia y amigos.

3.- El regalo de la sonrisa
Llena tu vida de imágenes con sonrisas, dibujos y caricaturas, y tu regalo dirá "me gusta reír contigo"

4.- El regalo de una nota escrita
Esto puede ser un simple "gracias por ayudarme", un detalle como estos puede ser recordado de por vida, Y CAMBIARLA AUN TAL VEZ.

5.- El regalo del reconocimiento
Un simple pero sincero "te ves genial de rojo", "has hecho un gran trabajo" o "fue una estupenda comida" puede hacer especial un día.

6.- El regalo del favor
Todo los días procura hacer un favor.

7.- El regalo de la soledad
Hay días que no hay nada mejor que estar solo. Se sensible a aquellos días y da este regalo a ti mismo o pídelo a los demás.

8.- El regalo de la disposición a la gratitud
La forma mas fácil de hacer sentir bien a la gente es decirle cosas que no son difíciles de decir como: !!"Hola"!! y !!"Muchas Gracias"!!

sábado 26 de enero de 2008

Liliana Felipe. Madres Coraje.

Homenaje a las Madres de Plaza de Mayo. Realizado por Emilio Cartoy Diaz. Tea Imagen.

Liliana Felipe

Liliana Felipe: Argentina y Mexicana... tanguera, poeta, performancera, compositora, cantante, rojilla, etc...

Te deseo de todo corazón ...

Que tu vida este colmada de:

  • Entusiasmo: Para ver y plasmar tus propósitos
  • Felicidad: Para abrazar la vida plenamente
  • Problemas: Para mantenerte fuerte y afrontarlos
  • Penas: Para saberte simplemente humano
  • Esperanza: Para que cada día sea un día mejor
  • Fracasos: Para que también la humildad, sea tu compañera
  • Éxitos: Para mantenerte anhelante y preservarlos con ahinco
  • Amigos: Para que vivir la vida sea en plenitud afectiva
  • Riqueza: Para ser solidario y satisfacer tus necesidades
  • Fe: Para desterrar las tristezas y tener un faro luminoso
  • Decisión: Para bregar por que cada día sea mejor y
  • Amor: porque sin amor nada somos...

El Camino más fácil

"En el arte hawaiano del Ho'oponopono se utilizan dos herramientas muy importantes: "te amo" y "gracias". Cuando las usamos en voz alta y se las decimos a alguien, son tremendamente poderosas y valiosas. Cuando alguien nos hace algo que consideramos injusto, cuando una persona nos dice algo que nos molesta, en vez de contestar, en vez de darle nuestro punto de vista y tratar de convencerla de que tenemos razón, podemos repetir en nuestra mente las veces que sea necesario: "Te amo. Te amo. Te amo" , o "Gracias. Gracias. Gracias".

Estas herramientas suelen provocar resultados sorprendentes. A veces la persona se disculpa cuando menos lo esperábamos, otras veces, puede que siga en lo mismo, pero uno ya no lo nota ni se siente afectado. Con cierta gente, las dificultades son más pasajeras que con otras. Con algunas personas tenemos más recuerdos. No debemos olvidar que todo cambia según nuestra percepción de los eventos, las personas y las situaciones. Lo mismo pasa con los demás. Todo depende de su percepción, su punto de vista, sus memorias. La vida es como una película que vimos ya muchas veces y sigue repitiéndose una y otra vez porque seguimos reaccionando constantemente.

Nuestra reacción a los problemas es una repetición de recuerdos. Las dificultades suelen ser obstáculos que ya hemos encontrado antes pero que jamás hemos resuelto . Por esta razón, la situación regresa para darnos la oportunidad de reaccionar de forma diferente. La gente suele aparecer en nuestras vidas para movilizarnos y mostrarnos las partes de nosotros mismos que necesitamos cambiar. Las relaciones son simplemente espejos en los que nos vemos reflejados.
Tenemos la posibilidad de elegir no reaccionar. Podemos poner la otra mejilla. La mejilla del amor. Sabiendo esto, podemos tomar mayor conciencia y elegir hacernos responsables. Por ejemplo, si uno tiene problemas con sus hijos, lo mejor es hablarles cuando están dormidos. Lo único necesario es decirles que los amamos y que les agradecemos que estén en nuestra vida. No es propicio darles nuestros puntos de vista, a menos que ellos los pidan. Tampoco es productivo tratar de convencerlos de que uno tiene razón y ellos no. Es muy difícil saber lo que es bueno para nosotros. ¿Cómo podemos saber lo que es bueno para los demás?

El agradecimiento es también una herramienta muy poderosa. Cuando uno se siente deprimido o angustiado, lo mejor es pensar en todas las cosas buenas que tiene en su vida . Practicando esto, muy pronto nos cambia la energía. Nos elevamos, estamos más allá de los problemas. A veces no nos damos cuenta de todo lo que tenemos porque nos concentramos en aquello que "creemos" nos falta. En realidad ya lo tenemos todo, incluyendo el amor. Sólo debemos dar nuestro permiso para recibirlo y poder así experimentarlo.

No podemos esperar que los demás nos hagan felices. Sólo podemos encontrar verdadero Amor adentro nuestro. El secreto de la felicidad no está en buscar afuera ni en buscar más, sino en desarrollar nuestra capacidad de amar y disfrutar.

viernes 25 de enero de 2008

Tres cosas ...

Tres cosas irrevocables en la vida:

El Tiempo
Las Palabras
Las Oportunidades

Tres cosas que no debes negar a tu vida:

La Serenidad
La Honestidad
La Esperanza

Tres cosas que deterioran la vida:

El Orgullo
La Arrogancia
El Enojo

Tres Joyas que se tienen en la vida:

La Autoestima
El Amor
Los Buenos Amigos

Tres cosas que son de tu elección:

Tus Sueños
Tu Éxito
Y Tu Destino

Otra oportunidad

Había un hombre muy rico que poseía muchos bienes, una gran estancia, mucho ganado, varios empleados, y un único hijo, su heredero.
Lo que más le gustaba al hijo era hacer fiestas, estar con sus amigos y ser adulado por ellos.
Su padre siempre le advertía que sus amigos solo estarían a su lado mientras él tuviese algo que ofrecerles; después, le abandonarían.
Un día, el viejo padre, ya avanzado en edad, dijo a sus empleados que le construyan un pequeño establo. Dentro de él, el propio padre preparó una horca y, junto a ella, una placa con algo escrito:
"PARA QUE NUNCA DESPRECIES LAS PALABRAS DE TU PADRE "
Mas tarde, llamó a su hijo, lo llevó al establo y le dijo:
Hijo mío, yo ya estoy viejo y, cuando yo me vaya, tú te encargarás de todo lo que es mío... Y yo sé cual será tu futuro.
Vas a dejar la estancia en manos de los empleados y vas a gastar todo el dinero con tus amigos.
Venderás todos los bienes para sustentarte y, cuando no tengas mas nada, tus amigos se apartarán de ti.
Solo entonces te arrepentirás amargamente por no haberme escuchado.
Fue por esto que construí esta horca.
¡ Es para tí !
Quiero que me prometas que, si sucede lo que yo te dije, te ahorcarás en ella
El joven se rió, pensó que era un absurdo, pero, para no contradecir al padre, prometió, pensando que eso jamás podría suceder.
El tiempo pasó, el padre murió, y su hijo se encargó de todo, pero, así como su padre había previsto, el joven gastó todo, vendió los bienes, perdió sus amigos y hasta la propia dignidad.
Desesperado y afligido, comenzó a reflexionar sobre su vida y vio que había sido un tonto. Se acordó de las palabras de su padre y comenzó a decir:
Ah, padre mío... Si yo hubiese escuchado tus consejos... Pero ahora es demasiado tarde.
Apesadumbrado, el joven levantó la vista y vio el establo. Con pasos lentos, se dirigió hasta allá y entrando, vio la horca y la placa llenas de polvo, y entonces pensó:
Yo nunca seguí las palabras de mi padre, no pude alegrarle cuando estaba vivo, pero, al menos esta vez, haré su voluntad. Voy a cumplir mi promesa. No me queda nada mas...
Entonces, él subió los escalones y se colocó la cuerda en el cuello, y pensó:
Ah, si yo tuviese una nueva oportunidad...
Entonces, se tiró desde lo alto de los escalones y, por un instante, sintió que la cuerda apretaba su garganta... Era el fin.
Pero el brazo de la horca era hueco y se quebró fácilmente y el joven cayó al piso.
Sobre él cayeron joyas, esmeraldas, perlas, rubíes, safiros y brillantes, muchos brillantes...
horca estaba llena de piedras preciosas y una nota también cayó en medio de ellas.
En ella estaba escrito:
Esta es tu nueva oportunidad. ¡Te amo mucho!
Con amor, tu viejo padre.
Dios es exactamente así con nosotros.
Cuando nos arrepentimos, podemos ir hasta él.
El siempre nos dá una nueva oportunidad.
Una segunda oportunidad

Como llamarlo ....

A eso de caer y volver a levantarte de fracasar y volver a comenzar
de seguir un camino y tener que torcerlo, de encontar el dolor y tener que afrontarlo.
A eso ....no lo llames adversidad llamale SABIDURIA.
A eso de sentir la mano de Dios y saberte impotente, de fijarte una meta y tener
que seguir otra, de huir de una prueba y tener que encararla, de planear un vuelo
y tener que recortarlo, de aspirar y no poder, de querer y no saber, de avanzar y no llegar.
A eso... no le llames castigo llamale ENSEÑANZA
A eso de pasar juntos dias radiante, dias felices y dias tristes,
dias de soledad y dias de compañia. A eso....no lo llames rutina, llamale EXPERIENCIA.
A eso, de que tus ojos miren y tus oidos oigan, y tu cerebro funcione y tus
manos trabajen, y tu alma irradie, y tu sensibilidad sienta, y tu corazon ame....
A eso... no le llames poder humano, llamale MILAGRO DIVINO.
A eso de que tus ojos esten leyendo este mensaje y que tengas el tiempo
para disfrutarlo, que escuches esa melodia y tengas esa sensacion de cariño...
A eso.. no le llames casualidad. Llamale AMOR.

jueves 24 de enero de 2008

Ayúdame señor a entender a mis hijos

Ayúdame señor, te lo suplico, a entender a mis hijos, a escucharlos
pacientemente y a contestar sus preguntas con amabilidad.

No permitas que los interrumpa y menos que los contradiga sin razón.

Concédeme el valor suficiente para confesarles mis faltas y pedir su
perdón cuando les haya hecho algún daño.

No permitas nunca que hiera con mis actos sus sentimientos.

Evita que me ría de sus errores o que los castigue avergonzándolos o
poniéndolos en ridículo y sobre todo te pido, Señor, que nunca
descargue en ellos mi ira tan solo para satisfacer mi egoísmo.

Jamás permitas que los induzca a mentir o robar.

Hazme cada día más humilde y que deje ya de sermonearlos
continuamente.

Guíame hora tras hora para que pueda confirmar, por lo que diga y
haga, que la honestidad es fuente de felicidad.

Cuando me salga de mis casillas, ayúdame Señor a contenerme.

Hazme tolerante con los pequeños errores de mis hijos, pero dame luz
para ver las cosas buenas que ellos hacen.

Pon siempre en mis labios la palabra justa cuando merezcan elogios.

Ayúdame a tratarlos de acuerdo a su edad.

No me permitas que exija que razonen como adultos y que tengan el
juicio que solo la experiencia da.

Permíteme que pueda concederles todas las satisfacciones que sean
razonables, pero dame el valor suficiente para negarles cualquier
privilegio que pueda perjudicarles.

Señor, ayúdame a cumplir con el deber de educar a mis hijos.

Nadie puede darte el significado de tu vida

Es tu vida y el significado ha de ser también el tuyo. Los Himalayas no te servirán de ayuda. Nadie más que tú puede encontrarlo. Es tu vida y solamente es accesible a ti. Solamente con el vivir te será revelado el misterio.

Lo primero que me gustaría decirte es: no lo busques en ninguna otra parte. No lo busques en mí, no lo busques en las escrituras, no lo busques en inteligentes explicaciones; son sólo justificaciones, no explican nada. Simplemente atiborran tu mente vacía, no te hacen consciente de lo que es. Y cuanto más está la mente atiborrada de conocimiento muerto, más torpe y estúpido te vuelves. El conocimiento hace a la gente estúpida, adormece su sensibilidad. Se atiborran de él, cargan con él, refuerzan su ego con él, pero no les aporta luz y no les indica el camino. No puede hacerla.

La vida ya está burbujeando en tu interior. Solamente puedes contactar con ella allí. El templo no está en el exterior; tú eres su santuario. Por eso lo primero que has de recordar, si quieres saber lo que es la vida, es: nunca la busques en lo exterior, nunca trates de descubrirla en alguien. El significado no puede ser transferido de este modo. Las Maestros más grandes nunca han dicho nada sobre la vida, siempre te han devuelto a ti mismo.

Lo segundo que has de recordar es: una vez que sepas lo que es la vida sabrás, lo que es la muerte. La muerte es parte del mismo proceso. Por lo general creemos que la muerte llega al final, por lo general creemos que la muerte se opone a la vida; por lo general creemos que la muerte es el enemigo, pero la muerte no es el enemigo. Y si consideras a la muerte como
el enemigo esto simplemente demuestra que no has sido capaz de saber lo que es la vida.

La muerte y la vida son dos polaridades de una misma energía, del mismo fenómeno, el flujo y el reflujo, el día y la noche, el verano y el invierno. No están separados y no son opuestos ni contrarios. Son complementarios. La muerte no es el fin de la vida; de hecho es una culminación de una vida, la cresta de la vida, el clímax, el gran final. Y una vez conoces tu vida y su
proceso, entonces comprendes lo que es la muerte.
Osho- El Arte de Morir Pág.3

miércoles 23 de enero de 2008

En caso de crisis

Siempre que hay una presión del exterior (lo que sucederá muchas veces en la
vida) resulta difícil entrar directa mente en la meditación. Por ello, antes
de meditar tienes que hacer algo durante quince minutos para suprimir la
presión; sólo así puedes entrar en la meditación.

Siéntate en silencio durante quince minutos y piensa que todo el mundo es un
sueño, ¡y lo es! Piensa en todo el mundo como si fuera un sueño y como si no
hubiera nada importante en él.

Por otra parte, recuerda que tarde o temprano todo desaparecerá, incluido tú
No has estado ni estarás siempre aquí. Nada es permanente.

Además, recuerda que sólo eres un testigo. Esto es un sueño, una película.
Recuerda estas tres cosas: el mundo es un sueño y todo pasará, incluso tú.
La muerte se aproxima y la única realidad es el testigo, así que tú eres
sólo un testigo. Relaja el cuerpo, sé testigo durante quince minutos y
después medita. Podrás hacerlo y no habrá problema.

Sin embargo, siempre que sientas que la meditación se ha vuelto simple, deja
de hacer esta preparación; si no, se volverá habitual. Debe usarse sólo en
casos especiales en que sea difícil entrar en la meditación. Si lo haces
todos los días será bueno pero te acostumbrarás y ya no tendrá efecto.
Utilízala de manera medicinal. Cuando las cosas vayan mal y sean difíciles,
hazla; te abrirá el camino y serás capaz de relajarte.

Osho- Tónico para el Alma Págs. 110,111

lunes 21 de enero de 2008

Las habilidades sociales

Las habilidades sociales son una serie de conductas y gestos que expresan sentimientos, actitudes, deseos y derechos del individuo, siempre de una manera adecuada y de modo que resuelven satisfactoriamente los problemas con los demás.

¿Para qué sirven las Habilidades Sociales?
Para interactuar con los demás y establecer relaciones.

¿Cuáles son las Habilidades Sociales?
GRUPO I: Primeras habilidades sociales
1. Escuchar.
2. Iniciar una conversación.
3. Mantener una conversación.
4. Formular una pregunta.
5. Dar las gracias.
6. Presentarse.
7. Presentar a otras personas.
8. Hacer un cumplido.
GRUPO II. Habilidades sociales avanzadas
9. Pedir ayuda.
10. Participar.
11. Dar instrucciones.
12. Seguir instrucciones.
13. Disculparse.
14. Convencer a los demás.
GRUPO III. Habilidades relacionadas con los sentimientos
15. Conocer los propios sentimientos.
16. Expresar los sentimientos.
17. Comprender los sentimientos de los demás.
18. Enfrentarse con el enfado del otro.
19. Expresar afecto.
20. Resolver el miedo.
21. Auto-recompensarse.
GRUPO IV. Habilidades alternativas a la agresión
22. Pedir permiso.
23. Compartir algo.
24. Ayudar a los demás.
25. Negociar.
26. Emplear el autocontrol.
27. Defender los propios derechos.
28. Responder a las bromas.
29. Evitar los problemas con los demás.
30. No entrar en peleas.
GRUPO V. Habilidades para hacer frente al estrés
31. Formular una queja.
32. Responder a una queja.
33. Demostrar deportividad después del juego.
34. Resolver la vergüenza.
35. Arreglárselas cuando le dejan de lado.
36. Defender a un amigo.
37. Responder a la persuasión.
38. Responder al fracaso.
39. Enfrentarse a los mensajes contradictorios.
40. Responder a una acusación.
41. Prepararse para una conversación difícil.
42. Hacer frente a las presiones de grupo.
GRUPO VI. Habilidades de planificación
43. Tomar iniciativas.
44. Discernir sobre la causa de un problema.
45. Establecer un objetivo.
47. Recoger información.
48. Resolver los problemas según su importancia.
49. Tomar una decisión.
50. Concentrarse en una tarea.
La buena noticia es que si no contamos con estas habilidades sociales, pues simple y sencillamente... podemos aprender!!!

He aprendido ...

He aprendido que no puedo hacer que alguien me ame, solo convertirme en alguien a quien se pueda amar; el resto ya depende de los otros.
He aprendido que por mucho que me preocupe por los demás, muchos de ellos no se preocuparan por mi.He aprendido que puede requerir años construir la confianza y únicamente segundos para destruirla.
He aprendido que lo que verdaderamente cuenta en la vida, no son las cosas que tengo alrededor si no las personas que tengo alrededor.
He aprendido que puedo encantar a la gente por unos 15 minutos, después de eso necesito poder hacer mas.
He aprendido que no debo compararme con lo mejor de lo que hacen los demás, si no con lo mejor que puedo hacer yo.
He aprendido que lo más importante no es lo que sucede sino lo que hago al respecto.
He aprendido que hay cosas que puedo hacer en un instante que ocasionan dolor durante toda la vida.
He aprendido que es importante practicar para convertirme en la persona que yo quiero ser.
He aprendido que siempre debo despedirme de las personas que amo con palabras amorosas; podría ser la ultima ves que las veo.
He aprendido que puedo llegar mucho más lejos que lo que pensé posible.
He aprendido que soy responsable de lo que hago, cualquiera que sea el sentimiento que tenga.
He aprendido que, o controlo mis actitudes o ellas me controlan a mí.
He aprendido que por más apasionada que sea la relación en un principio, la pasión se desvanece y algo mas debe tomar su lugar.
He aprendido que los héroes son las personas que hacen aquello de lo que están convencidos, a pesar de las consecuencias.
He aprendido que aprender a perdonar requiere mucha practica.
He aprendido que el dinero es un pésimo indicador de algo o alguien.
He aprendido que con los amigos podemos hacer cualquier cosa, o no hacer nada, y tener el mejor de los momentos.
He aprendido que a veces las personas que creo que van a patear cuando estoy caído, son aquellas las que me ayudan a levantar.
He aprendido que en muchos momentos tengo el derecho de estar enojado, mas no el derecho de ser cruel.
He aprendido que la verdadera amistad, y el verdadero amor, continúan creciendo a pesar de las distancias.
He aprendido que simplemente por que alguien no me ama de la manera que yo quisiera, no significa que no me ama a su manera.
He aprendido que la madurez tiene más que ver con las experiencias que he tenido y aquello que he aprendido de ellas, que con el número de años cumplido.
He aprendido que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son tontos; pocas cosas son más humillantes y qué tragedia sería si él lo creyera.
He aprendido que mi familia no siempre estará pendiente de mí, mientras otras personas no relacionadas podrían preocuparse por mi, amarme y enseñarme a confiar de nuevo; las familias no son biológicas.
He aprendido que por bueno que sea el amigo, tarde o temprano me voy a sentir lastimado por él y debo saber perdonarlo por ello.
He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros; a veces tengo que perdonarme a mi mismo.
He aprendido que por más fuerte que sea mi duelo, el mundo no se detiene por mi dolor.
He aprendido que mientras mis antecedentes y circunstancias pueden haber influenciado en lo que soy, yo soy responsable de lo que llego a ser.
He aprendido que simplemente porque dos personas pelean, no significa que no se aman la una a la otra; y que simplemente porque dos personas no discuten, no significa que si se amen.
He aprendido que no tengo que cambiar de amigos si comprendo que los amigos cambian.
He aprendido que no debo afanarme averiguar un secreto; podría cambiar mi vida para siempre.
He aprendido que dos personas pueden mirar a la misma cosa y ver totalmente algo diferente.
He aprendido que por mas que trato de proteger a mis hijos, ellos eventualmente se lastiman y con eso me lastimo en el proceso.
He aprendido que hay muchas maneras de enamorarse y permanecer enamorado.
He aprendido que sin importar las consecuencias; cuando soy honesto conmigo mismo llego mas lejos en la vida.
He aprendido que muchas cosas pueden ser generadas por la mente; el truco es el autodominio.
He aprendido que por muchos amigos que tenga, si me convierto en su salvador, me sentiré solitario y perdido en los momentos que mas los necesite.
He aprendido que puedo cambiar mi vida en cuestión de horas ante la influencia de personas que ni si quiera me conocen.
He aprendido que aún cuando pienso que no puedo dar más, cuando un amigo pide ayuda, logro encontrar la fortaleza para ayudarlo. He aprendido que tanto escribir como hablar puede aliviar los dolores emocionales.
He aprendido que los títulos en la pared no nos convierten en seres humanos decentes.
He aprendido que las personas se mueren demasiado pronto.
He aprendido que aunque las palabra amor pueda tener diferentes significados, pierde su valor cuando se utiliza con ligereza.
He aprendido que es muy difícil determinar dónde fijar el límite entre no herir los sentimientos de los demás y defender lo que creo.

domingo 20 de enero de 2008

Los dos lobos ...

Un indio muy sabio se encontraba enseñando a su pequeño nieto una de las lecciones más importantes de la vida. Le contó al pequeño niño la siguiente parábola:

"Existe una pelea dentro de cada uno de nosotros. Es una terrible pelea entre dos lobos", le dijo.

"Un lobo es malo. Es furia, rabia, envidia, remordimiento, avaricia, arrogancia, auto compasión, resentimiento, mentiras, falso orgullo, superioridad y ego. El segundo lobo es bueno. Es alegría, paz, amor, esperanza, serenidad, humildad, bondad, empatía, verdad, compasión y fe".

El nieto pensó sobre esto un momento. Entonces le preguntó al abuelo, "¿Que lobo ganará esta pelea?"

El abuelo simplemente respondió, "El que alimentes".

¿A cuál estás alimentando hoy?

sábado 19 de enero de 2008

Aprendiendo a Ser Felices.

Es la clase más popular de la Universidad de Harvard. Son muchos los estudiantes que quieren inscribirse en la materia que dicta el profesor Tal Ben-Shachar, quien enseña a sus alumnos cómo aprender a ser más felices.

Según Ben-Shachar, la clase de Psicología Positiva -que se centra en la felicidad, la autoestima y la motivación- le da a los estudiantes herramientas para conseguir el éxito y encarar la vida con más alegría
“El objetivo de mi clase es crear este puente, unir la accesibilidad y la diversión de la autoayuda con la rigurosidad y la sustancia de la academia".

Este profesor de 35 años y que algunos consideran "el gurú de la felicidad", no critica otras propuestas de la psicología, pero asegura que es importante no olvidar el lado positivo de los seres humanos.
También cree que es necesario unir el aspecto práctico de los libros de autoayuda con el rigor de los estudios académicos.

Ben-Shachar conversó con BBC Mundo sobre su clase. Lo invitamos a leer la entrevista y también a que envíe su comentario.
¿Comparte usted los consejos del profesor Ben-Shachar?
¿Qué herramienta le ha resultado más útil para encarar la vida de una forma más positiva?
¿Qué consejo o experiencia le gustaría compartir con otros lectores?
¿Es posible "aprender" a vivir con alegría?
Qué aprenden los estudiantes en su clase y cómo lo hacen?
La principal lección para mis alumnos es que la felicidad está en nuestro estado de ánimo.
Es cierto que las circunstancias externas son importantes. Por ejemplo, a una mujer que vive en Darfur, Sudán, se le haría difícil alcanzar la felicidad, pero más allá de las condiciones y las libertades básicas, la felicidad hay que encontrarla en nuestro propio estado de ánimo.
Los estudiantes aprenden cómo pueden cambiar su visión del mundo y sus estados de ánimo con el fin de incrementar sus niveles de felicidad.
Esto se logra por medio de la lectura de artículos, la redacción de ensayos y también éxamenes.

¿Y cómo se encuentra la felicidad?
El enfoque está en lo interior y no lo exterior. Por ejemplo, la mayoría de la gente, sea en Estados Unidos, Asia, África, Europa o América Latina, nos concentramos en lo negativo en vez de lo positivo.
Por ejemplo, debemos aprender a expresar gratitud por lo que tenemos, por el privilegio de tener una familia, comida en la mesa; hay que aprender a apreciar la vida.
También hay que mirar el fracaso desde otra perspectiva. Más allá de decir que es una catástrofe, la pregunta es qué podemos aprender.
Es necesario apreciar el valor de la música, la espiritualidad y las relaciones interpersonales, porque son elementos que le otorgan valor a nuestra vida.
Se trata también de darnos permiso de ser humanos y permitirnos experimentar la tristeza, la ansiedad en determinados momentos, porque son los que nos hacen fuertes y crecer.

¿Pero algunos críticos podrían decir que su clase no es más que una materia trivial y muy superficial?
La importancia de la psicología positiva radica en que es un campo dedicado al mejoramiento de la calidad de vida.
Es cierto que el tema del mejoramiento de la calidad de vida ha estado dominado por trabajos insustanciales, basados en pensamientos y opiniones de la gente en contraste a la rigurosidad científica.
Sin embargo, la psicología positiva brinda estudios bien sustentados en el área, que respaldan cambios posibles y reales.

¿Cómo evalúa el progreso de los estudiantes y cómo ellos pueden evaluar su propio progreso?
El progreso de los estudiantes se mide como cualquier otra materia en la Universidad de Harvard.
Hay una evaluación objetiva en la que los alumnos, al final del curso, obtienen una puntuación sobre la base de los niveles de comprensión de las investigaciones y la calidad de sus ensayos.
Sin embargo, cada estudiante debe preguntarse a sí mismo: "¿Soy más feliz como resultado de lo que aprendí?", y lo más importante es: "¿Cómo puedo continuar e incrementar mis propios niveles de felicidad?".
Deben preguntarse, por ejemplo, si deben continuar escribiendo un diario de gratitud o dar por sentado lo positivo en la vida. Deben preguntarse seriamente lo que en realidad quieren hacer. ¿Quiero estar en Wall Street o preferiría ir a Calcuta y hacer trabajo voluntario?
Cualquiera que sea la respuesta a esta pregunta, es lo que hará a la persona más feliz y por ello sólo ella debe responderla y nadie más. Por ejemplo: "¿Soy auténtico y estoy viviendo la vida que quiero?".
BUSCANDO LA FELICIDAD
Aprecie lo positivo. Dedique unos minutos al día para agradecer el privilegio de cosas simples como disfrutar de su familia. Según Ben-Shachar, las personas que lo hacen son más felices, más exitosas y sanas.
Vea el fracaso como enseñanza. A nadie le gusta fracasar, pero busque qué pudo aprender de la experiencia.
Dedique tiempo a lo que quiere. Pregúntese: "¿Qué tiene realmente significado en mi vida?", "¿Qué es lo que más disfruto hacer?", "¿Cuáles son mis fortalezas?"
Ejercítese. La actividad física regular tiene el mismo poder que muchos antidepresivos altamente efectivos. Ben-Shachar recomienda el ejercicio especialmente a los que trabajan frente a una computadora

viernes 18 de enero de 2008

Una Inteligencia abarcadora.

En la década de los '70, un investigador, el químico Marcel Vogel, trabajó intensamente con las plantas y su sensibilidad a los seres humanos y su capacidad de registrar las emociones y los pensamientos humanos. En una conferencia afirmó: "Es un hecho: el hombre puede comunicarse y se comunica efectivamente con la vida de las plantas. Las plantas son instrumentos sumamente sensibles para medir las emociones humanas. Irradian fuerzas energéticas benéficas para el hombre".

¡Podemos sentir esas fuerzas! Se alimentan en nuestro propio campo de fuerzas, que a su vez devuelve energía a la planta... Los indios americanos eran perfectamente conscientes de estas facultades. Cuando les hacía falta, iban a los bosques. Con los brazos abiertos, apoyaban la espalda contra un pino para volver a llenarse de su poder. Aparentemente, la vida retiene memoria y receptividad de los sentidos con capacidad para percibir, aun a nivel molecular. Los experimentos a nivel celular realizados por Backster y por le doctor Howard Miller, citólogo, revelaron que las células del esperma resultaron ser asombrosamente astutas, ya que parecen capaces de identificar y reaccionar a la presencia de su propio dador, ignorando la presencia de otros machos. Dichas observaciones darían a entender que una especie de memoria total puede llegar hasta la célula individual.. . La percepción no se detiene a nivel celular. Puede llegar hasta lo molecular, lo atómico o incluso lo subatómico. Es posible que un montón de cosas que fueron convencionalmente consideradas inanimadas deban ser reevaluadas.

Si bien podemos no ser conscientes de estas conexiones minúsculas, estamos empezando a darnos cuenta de que vivimos dentro de una inteligencia mayor que la nuestra. La vida, el flujo eterno de energía viva, es fruto de nuestra intención y atención y está pensada para satisfacer nuestras necesidades a través de la huella dentro de nuestro ADN celular. Con el poder de la conciencia activamos nuestro campo y atraemos, a su debido tiempo, lo que necesitamos.

James Redfield . Conciencia celular

El Sendero del Mago


Deepak Chopra
El mayor bien que puedes hacerle al mundo es convertirte en mago.
Era el último día que pasarían juntos. El joven Arturo estaba parado al lado del camino que conducía hacia afuera del bosque. Mirando por encima del hombro trató de ver el claro de Merlín, pero éste había desaparecido. Un espeso parche de bosque, que había crecido de la noche a la mañana, se lo había tragado y, con él, la entrada a la cueva de cristal. Arturo sintió el vacío de la pérdida, seguro de que ésta afectaría a todos los mortales y no solamente a él.
- "No regresaré jamás, ¿verdad?", preguntó. Merlín, quien se encontraba a su lado, sacudió la cabeza.
- "No hay necesidad de que lo hagas. Ya terminaste conmigo".
- "Dudo que algún día pueda terminar contigo", pensó Arturo. Le parecía que incluso después de tantos años de entrenamiento, tenía muchas más cosas que preguntarle a su maestro que el primer día. Leyendo su mente, el mago dijo:
- "Quise darte un obsequio de despedida y no se me ocurrió nada mejor que esto". Señaló el camino sobre el cual estaban parados, el cual también había aparecido de la noche a la mañana.
- "Los senderos son la señal del mago. ¿Sabías eso?"
- "Entonces recuerda mis palabras. Un mago es alguien que enseña alejándose y cuando tú mismo puedas alejarte, serás un mago. Aunque creas poseer una parte de esta tierra, en realidad sólo caminas sobre ella. En espíritu eres el polvo del camino, la inquietud del viento. Ustedes los mortales construyen casas para protegerse del mundo. Para un mago, el hogar es este momento, y los momentos siempre están en movimiento.. ."
- "Por el camino del tiempo", añadió Arturo terminando la frase. Conocía de memoria muchas de las enseñanzas de Merlín.
- "Sí", convino Merlín. Los dos guardaron silencio. El muchacho miró por el rabillo del ojo para ver si Merlín estaba triste o por lo menos acongojado por su partida. La expresión del mago no denotaba ni una cosa ni otra.
- "Veo que no me crees del todo", dijo Merlín. "Pero alejarte de mí es en realidad el mejor obsequio que puedo darte". Y con eso, los indecisos pies del muchacho comenzaron a andar. Había un recodo a noventa metros de distancia y cada paso que Arturo daba hacia él parecía cambiarlo un poco. Los años que había pasado al lado de Merlín parecían desvanecerse en un sueño, al tiempo que aumentaba su curiosidad por conocer el mundo.
Para cuando llegó al recodo, no pudo resistir las ganas de ver lo que había más allá. Toda la acción y el deseo de un mundo que nunca había conocido se convirtieron en algo de lo cual ansiaba ser parte; ahora sus pies volaban en su anhelo de salir del bosque. La imagen del propio Merlín se diluyó en su mente hasta quedar solamente una voz que decía: "Te he llevado a los lugares recónditos de tu alma. Ahora deberás encontrarlos nuevamente, esta vez por ti mismo". Al cabo de un momento, también la voz se desvaneció. El muchacho pasó el recodo, levantó el polvo con un salto de alegría y sonrió. En ese momento supo que cada vez que viera un camino pensaría en Merlín.
Para Comprender la Lección.
Andar un camino es señal de desapego, y los magos enseñan que la verdadera libertad está en el desapego. Una persona libre vive en el espíritu, de la misma manera que el mago, y puede hacer mucho más bien que el que podría hacer por fuera del espíritu.
Nuestra sociedad no acepta aún este punto de vista, porque usted y yo y todas las personas a quienes conocemos hemos sido condicionados para pensar de otra manera. Estamos apegados todo y creemos que lo que hace funcionar la vida es el apego.
Nuestro sentido de apego comienza con nuestra relación con esta Tierra. Los mortales, dicen los magos, viven bajo la ilusión de que son dueños del mundo y controlan su destino. Desde el punto de vista de los magos, el mundo tiene un espíritu que supervisa nuestro bienestar; vivimos al abrigo de ese espíritu y tenemos la capacidad de forjar nuestro propio destino. Pero no es posible poseer o controlar al espíritu.
- "¿Deseas poseer el mundo entero, no es así?", le preguntó Merlín a Arturo.
- "No, creo que no", replicó el muchacho.
- "Ah, si lo deseas, créeme. Ustedes los mortales son como la chispa que ha de incendiar todo un campo algún día. La chispa parece insignificante, pero se disemina cada vez más".
- "¿Quieres decir que destruiremos el mundo?", preguntó Arturo.
- "Eso depende. No es posible destruir el espíritu y si llegas a considerarte un espíritu, te unirás al espíritu de la Tierra. La alternativa es hacer caso omiso del espíritu y, si optas por ese camino, esta Tierra no te interesará para riada. Su dolor no apelará a ti".
Merlín señaló una gran roca.
- "Patéala", dijo.
Arturo obedeció.
- "¡Ay!", se quejó.
- "Raro", comentó Merlín. "Fue la
roca la que recibió la patada y, no obstante, fuiste tú quien gritó".
- "¿Qué tiene eso de raro?", se quejó Arturo, sospechando que el mago lo había hecho patear más fuerte de lo que él había planeado.
- "Esta fue una lección sobre el espíritu. Cuando pateaste la roca, te lastimaste a ti mismo. La roca no protestó, porque la Tierra jamás lo hace. Ella está segura en el espíritu. La lección de la Tierra para ustedes, los mortales, es su seguridad en el espíritu. Pero si sientes ira a causa de tu lesión, la cual la roca se limitó a devolverte, tenderás a hacer caso omiso del espíritu. Querrás aplastar la roca, destruirla y utilizarla para tu beneficio, todo porque la Tierra es lo suficientemente gentil como para no gritar cuando la lastimas".
Es parte de la naturaleza del espíritu no protestar. No hay forma de lastimar al espíritu, y aunque los humanos hemos causado un daño asombroso a la Tierra, el resultado final siempre será que acabaremos dañándonos a nosotros mismos. No respetamos nuestro propio espíritu. Nos vemos a nosotros mismos con temor e ira.
- "Has perdido la fe en la fe", dijo Merlín. "Pareces no confiar en la confianza". Lo que esto significa es que las cualidades del espíritu, entre ellas el amor, la fe, la confianza, deben conocerse y experimentarse para que sirvan de algo.
La mayoría de las personas batallan contra su voluntad; recurren al miedo y a la ira porque sienten que esos son los caminos que les han sido impuestos. La voluntad para vivir en paz depende de no dejarse guiar por esas energías negativas, y eso sólo puede lograrse siguiendo el sendero del mago. "Si deseas hacerle bien al mundo, abandona todo tu egoísmo y conviértete en mago", decía Merlín. "Si deseas hacerte bien a ti mismo, sé completamente egoísta y de todas maneras conviértete en mago". Aunque esto puede sonar paradójico, en últimas todo espíritu es espíritu. Todos vamos por el mundo como individuos, pero también como parte de la Tierra. Por lo tanto, en la medida en que nos reconquistamos, recuperamos al mundo.

jueves 17 de enero de 2008

Las Creencias

Nuestras creencias, son la parte fundamental de nuestra vida. Lo que creemos, se manifiesta; nuestros pensamientos son órdenes que serán obedecidas y las veremos reflejadas en nuestra vida como experiencias. Si piensas en miedo, en carencias, en desamor y fracaso, actuarás como un imán para ello, atrayéndolo de manera natural, instantánea, convirtiéndose en tu realidad inmediata.

Exactamente lo mismo pasa cuando pensamos en dinero, amor o éxito, éstos vendrán de manera fácil, casi sin buscarlos provocando milagros diarios en nuestra vida. Los pensamientos del presente, crean nuestro futuro. El pensamiento y las palabras van juntos, ambos contienen vibraciones energéticas que atraen lo que llaman, sucesos de la misma calidad de sus vibraciones.

Los pensamientos son sólo eso, y pueden cambiarse, nosotros tenemos el poder de hacerlo, es sólo una programación. Nosotros somos los únicos responsables de la vida que nos hemos construido, no podemos culpar al destino, a nuestros padres a la suerte o a Dios; si aceptamos nuestra responsabilidad, nos estaremos dando la oportunidad de elegir un cambio consciente, que no nos permita volver a nuestras creencias negativas y desde luego a nuestra vida llena de sacrificio y sufrimiento.

Ejemplos de Creencias Negativas:
  • "Nadie me quiere"
  • "Todo el mundo me hace daño"
  • "No tengo dinero"
  • "No tengo capacidad para un empleo mejor"
  • "Soy fea"

Si analizamos las afirmaciones anteriores, nos daremos cuenta que las podríamos resumir en una sola frase: Baja autoestima. Es el resultado de no valorarnos como personas, como trabajadores, como seres capaces de inspirar amor, admiración, etc. Es lo que nosotros creemos y es lo que estamos viviendo.

Nuestro Pasado
Nuestra vida actual, es reflejo de un pasado arraigado a nosotros. Las experiencias que vivimos, nos hicieron pensar que así era la vida. Lo que vimos en nuestro entorno, nuestra sociedad y los acontecimientos, fueron la influencia que nos dieron un patrón determinado de pensamientos.
¿Recuerdas como fue tu infancia? ¿Tu adolescencia? ¿Cómo fueron tus padres? ¿Qué aprendiste de ellos?

Nuestros Padres
Nuestros padres son la principal fuente de creación en nuestro patrón de creencias. Si tuvimos la suerte de vivir en un hogar lleno de amor, de unión y felicidad, ¡tenemos parte del camino ganado! y habrá poco que restaurar. Pero si pertenecemos a una familia agresiva, que nos repitió incontables veces "Eres un inútil" "Nadie se va a fijar en ti" "El éxito es para los ricos" "Los hombres no lloran" etc., entonces te darás cuenta, que una gran lista de estas ideas limitantes están construyendo tu realidad actual y que aparte tienes que luchar contra una gran dosis de resentimiento, culpa y rencor, no sólo hacia tu familia, sino también hacia ti mismo y hacia el mundo entero.

De la Biblia podemos sacar una enseñanza vital: "No juzgarás a tu padre ni a tu madre". Esta frase no es casualidad, tiene varias razones:

Nuestros padres hacen lo mejor que pueden, con las armas que tomaron en su experiencia con el pasado. Si a ellos no les enseñaron lo que es el amor, no pudieron aprenderlo y por consecuencia no te lo pudieron enseñar, en este caso, el amor encierra todo, y entre ello se encuentra el autoestima, una persona con falta de autoestima puede tener muchos matices al manifestarse, desde tener actitudes violentas (para obligar a la gente a la aceptación de sus ideas) como un carácter debilitado y temeroso de enfrentarse a la vida.

En este mundo no hay culpables, todos somos partícipes de un rol que desempeñamos por acuerdo mutuo entre Dios y nosotros. Esto se da desde otros planos. Ahí es donde elegimos la vida que llevaremos aquí en la Tierra, desde la ciudad en la que naceremos, hasta nuestro color de piel, y desde luego, también hemos escogido a los padres que cuentan con los elementos que nosotros necesitamos como aprendizaje. De todo lo malo que hayamos podido absorber, podemos también descubrir que aprendimos cosas buenas.

Recreación de nuestro Antiguo Hogar
Cuando nos independizamos de la casa de nuestros padres, y nos quedamos con las creencias que aprendimos de ahí, inconscientemente aunque no estemos de acuerdo con ello, volvemos a construir un hogar con las mismas características. Las palabras y las frases llegan en cada momento a nuestro encuentro. ¿Tratas a tus hijos como te trataron a ti? ¿Tratas a tu esposo (a) como tu papá trató a tu mamá?. Aunque no sea una recreación 100% igual, habrán detalles que siempre aparezcan. Si no estamos de acuerdo con la vida que vivimos y no queremos crear otro hogar igual, es necesario tener conciencia de todas nuestras creencias aprendidas, para empezar a cambiar nuestra historia.

Eligiendo nuestros Pensamientos
Los pensamientos son sólo eso, y pueden cambiarse, podemos elegir entre ellos.
¿Cuántas veces te has negado a pensar que eres una persona exitosa? ¿Cuantas veces no has aceptado que puedes inspirar confianza y amor en los demás? En estos casos, tú estás eligiendo estos pensamientos, de la misma manera, puedes elegir, pensamientos contrarios que eleven tu autoestima. El amor hacia uno mismo es parte fundamental en este proceso de cambio y curación. El reconocimiento de nuestro propio poder y de todas nuestras capacidades es el camino para elegir la vida que merecemos vivir. La vida que siempre hemos querido tener pero creemos que no es para nosotros, que no la merecemos.

El Secreto para ser un hombre feliz ...

Hace muchísimos años, vivía en la India un hombre al que se consideraba el hombre más feliz del mundo. Muchos reyes, envidiosos, le ofrecían poder y dinero, y hasta intentaron robarlo para obtener el cofre, pero todo era en vano. Mientras más lo intentaban, más infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir.
Así pasaban los años y el sabio era cada día más feliz. Un día llego ante el un niño y le dijo: "Señor, al igual que tu, también quiero ser inmensamente feliz. "Por que no me enseñas... ¿que debo hacer para conseguirlo" ? El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le dijo: "A ti te enseñaré el secreto para ser felíz. Ven conmigo y presta mucha atención.
En realidad son dos cofres en donde guardo el secreto para ser felíz y estos son: MI MENTE Y MI CORAZÓN. El gran secreto no es otro que una serie de pasos que debes seguir a lo largo de la vida".
"El primer paso, es saber que existe la presencia de Dios en todas las cosas de la vida, y por lo tanto, debes amarlo y darle gracias por todas las cosas que tienes." "El segundo paso, es que debes quererte a ti mismo, y todos los días al levantarte y al acostarte, debes afirmar: yo soy importante, yo valgo, soy capáz, soy inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mí, no hay obstáculo que no pueda vencer: Este paso se llama autoestima alta."
"El tercer paso, es que debes poner en practica todo lo que dices que eres, es decir, si piensas que eres inteligente actúa inteligentemente; si piensas que eres capaz haz lo que te propones; si piensas que eres cariñoso expresa tu cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas. Este paso se llama motivación." "El cuarto paso, es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es, ellos alcanzaron su meta, logra tú las tuyas." "El quinto paso, es que no debes albergar en tu corazón rencor hacia nadie; ese sentimiento no te deja ser feliz; deja que las leyes de Dios hagan justicia, y tú perdona y olvida." "El sexto paso, es que no debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda que de acuerdo a las leyes de la naturaleza, mañana te quitaran algo de mas valor."
"El séptimo paso, es que no debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera." "Y por ultimo, levántate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tu alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser triunfador y que de esta manera, puedan ser felices... " "Aplica estos pasos y veras que fácil es Ser Feliz."

miércoles 16 de enero de 2008

Debemos mirarnos al espejo más a menudo

Un hombre que tenía un grave problema de miopía se consideraba un experto en evaluación de arte. Un día visitó un museo con algunos amigos. Se le olvidaron los lentes en su casa y no podía ver los cuadros con claridad, pero eso no lo detuvo de ventilar sus fuertes opiniones.

Tan pronto entraron a la galería, comenzó a criticar las diferentes pinturas. Al detenerse ante lo que pensaba era un retrato de cuerpo entero, empezó a criticarlo. Con aire de superioridad dijo: "El marco es completamente inadecuado para el cuadro. El hombre está vestido en una forma muy ordinaria y andrajosa. En realidad, el artista cometió un error imperdonable al seleccionar un sujeto tan vulgar y sucio para su retrato. Es una falta de respeto".

El hombre siguió su parloteo sin parar hasta que su esposa logró llegar hasta él entre la multitud y lo apartó discretamente para decirle en voz baja: "Querido, - estás mirando un espejo!!!".

Muchas veces nuestras propias faltas, las cuales tardamos en reconocer y admitir, parecen muy grandes cuando las vemos en los demás.

Debemos mirarnos en el espejo más a menudo, observar bien para detectarlas, y tener el valor moral de corregirlas; es más fácil negarlas que reconocerlas.

Por eso es necesario hacer a un lado el orgullo pues solo con humildad podremos ver nuestros defectos y corregirlos.

"El que encubre sus faltas no prosperará, por el contrario el que las admite y se automejora cada día alcanzará seguro lo que se proponga".

La Ira...



¿Cómo puedo estar alerta en medio de fuertes situaciones emocionales? ¡Mi rabia se siente como si miles de caballos salvajes estuvieran desbocados conmigo!
La rabia es muy poca cosa. Si puedes simplemente esperar y observar, no te encontrarás con «miles de caballos salvajes». Si puedes encontrarte aunque sea con un burrito, ¡eso será suficiente! Obsérvala y se irá, poco a poco. Entrará por un lado y saldrá por el otro. Tú solamente tienes que tener un poquito de paciencia para no cabalgar sobre ella.

La ira, celos, envidia, codicia, competitividad, todos nuestros problemas son muy pequeños pero nuestro ego los magnifica, los agranda tanto como puede. El ego no puede actuar de otra manera; su ira tiene que ser grande. Con su gran ira, su gran miseria, su gran codicia y su gran ambición, él se hace grande. Pero tú no eres el ego, tú sólo eres un observador. Ponte simplemente a un lado y deja que pasen todos esos miles de caballos; miremos cuánto tiempo les lleva pasar. No hace falta preocuparse.
Tal como vienen -son salvajes- se irán. Pero no nos perderemos siquiera de un burrito; ¡saltaremos inmediatamente sobre él! No necesitas miles de caballos salvajes. Algo simplemente tan pequeño y te has llenado de ira y fuego. Te reirás de eso más tarde, de haber sido tan estúpido.
Si puedes observar sin involucrarte, como si fuera algo que está en la pantalla de un cine o de la televisión, algo que está pasando; obsérvalo. Se supone que no haces nada para impedirlo, para reprimirlo, para destruirlo, sacando una espada y matándolo, porque, ¿dónde vas a conseguir la espada? ¿De la misma fuente de donde proviene la ira? Todo es imaginación. Observa, simplemente, y no hagas nada -a favor o en contra. Y te sorprenderás: Aquello que parecía muy grande se vuelve muy pequeño. Pero nuestro hábito nos lleva a exagerar.
Un niño pequeño regresa a casa corriendo - no tiene más de tres años- y le dice a su madre:
- «Mami, un enorme león rugiendo con fuerza, ¡me ha estado persiguiendo por kilómetros! Pero me las he arreglado para escapar. Se me acercó muchas veces. Estaba a punto de atacarme cuando empecé a correr más rápido».
La madre miró al niño y dijo:
- «Tomás, ¡te he dicho un millón de veces que no exageres! ¿Cómo vas a encontrarte con un león en la ciudad? ¿Y has estado corriendo kilómetros? ¿Y dónde está el león?».
El niño miró fuera de la puerta. Dijo:
- «Está ahí fuera. Pero para decirte la verdad, sólo es un pequeño perro, ¡pequeñísimo! Sin embargo, cuando me perseguía parecía enorme.
Me has pedido que no exagere y ahora mismo has estado exagerando al decirme que lo has hecho millones de veces».
Nuestras mentes exageran mucho. Tú tienes pequeños problemas, y si dejas de exagerar y ves simplemente, entonces en la puerta hay un pobre perrito. Y no hace falta correr kilómetros; tu vida no está en peligro.
Cuando te viene la rabia, no es algo que te va a matar. Ha estado contigo muchas veces anteriormente, y has sobrevivido perfectamente bien. Es la misma rabia que has confrontado antes. Solamente haz algo nuevo, algo que no hayas hecho nunca: Cada vez que te veas envuelto en ella, peleando, simplemente observa, como si no te perteneciera, como si fuera la rabia de alguien más. Y te vas a encontrar con una gran sorpresa: ella desaparecerá en segundos. Y, cuando desparece la ira sin lucha alguna, deja tras de sí un estado tremendamente hermoso, silencioso y amoroso.
La misma energía que se hubiera podido convertir en una pelea se queda en tu interior. La energía pura es una delicia; estoy citando a William Blake: «Energía es delicia», sólo energía, sin nombre, sin adjetivo alguno. Pero tú nunca permites que la energía sea pura; o es rabia, u odio, o amor, o codicia, o deseo. Siempre tiene una connotación; nunca la captas en su pureza.
Cada vez que surja en ti lo que sea, se trata de una gran oportunidad para experimentar la energía pura. Observa, simplemente, y el burro se irá. Puede que se levante un poquito de polvo, pero ese polvo también se asienta por sí mismo; Tú no tienes que asentarlo. Tú simplemente esperas. No dejes de esperar y observar, y pronto te encontrarás rodeado de una energía pura que no se ha usado en pelear, en reprimir o en enojarse.
Y energía es gozo ciertamente. Una vez que conoces el secreto del disfrute, disfrutarás cada emoción; y cada emoción que surja en ti es una gran oportunidad.
Observa simplemente y proporciónale una ducha de gozo a tu ser. Poco a poco todas esas emociones desaparecerán, no volverán más; no vienen si no se las invita. Observación, o estado de alerta, o atención, o consciencia, todos son nombres diferentes para un mismo fenómeno: ser el Testigo. Ésa es la palabra clave.

martes 15 de enero de 2008

Sólo en el perdón brota nueva vida

Todos hemos sufrido alguna vez injusticias y humillaciones, algunos tienen que soportar diariamente torturas, no sólo en una cárcel, sino también en un puesto de trabajo o en el entorno familiar. Es cierto que nadie puede hacernos tanto daño como los que debieran amarnos. "El único dolor que destruye más que el hierro es la injusticia que procede de nuestros familiares", dicen los árabes.


¿Cómo reaccionamos ante un mal que alguien nos ha ocasionado con cierta intencionalidad? Normalmente, desearíamos espontáneamente pegar a los que nos han pegado, o hablar mal de los que han hablado mal de nosotros. Pero esta actuación es como un búmeran: nos daña a nosotros mismos. Es una pena gastar las energías en enojos, recelos, rencores o desesperación, y quizá es más triste aún cuando una persona se endurece para no sufrir más.

Sólo en el perdón brota nueva vida. Por esto es tan importante educarse en el "arte" de practicarlo.

¿Qué es el perdón? ¿Qué hago cuando digo a una persona: "Te perdono?" Es evidente que reacciono ante un mal que alguien me ha hecho, actúo, además, con libertad, no olvido simplemente la injusticia, sino que renuncio a la venganza y quiero, a pesar de todo, lo mejor para el otro.

Vamos a considerar estos diversos elementos con más detenimiento.

1. Reaccionar ante un mal:

En primer lugar, ha de tratarse realmente de un mal para el conjunto de mi vida. Si un cirujano me quita un brazo que está peligrosamente infectado, puedo sentir dolor y tristeza, incluso puedo enojarme con el médico. Pero no tengo que perdonarle nada, porque me ha hecho un gran bien: me ha salvado la vida.

Situaciones semejantes pueden darse en la educación. No todo lo que parece malo a un niño es nocivo para él. Los buenos padres no conceden a sus hijos todos los caprichos que ellos piden. Por tanto el perdón sólo tiene sentido, cuando alguien ha recibido un daño objetivo de otro.

Por otro lado, perdonar no consiste, de ninguna manera, en no querer ver este daño, en colorearlo o disimularlo. Algunos pasan de largo las injurias con las que les tratan sus colegas o sus cónyuges, porque intentan eludir todo conflicto, buscan la paz a cualquier precio y pretenden vivir continuamente en un ambiente armonioso.
Parece que todo les diera lo mismo. "No importa" si los otros no les dicen la verdad, "no importa" cuando los utilizan como meros objetos para conseguir unos fines egoístas, "no importan" tampoco el fraude o el adulterio.

Esta actitud es peligrosa, porque puede llevar a una completa ceguera ante los valores. La indignación e incluso la ira son reacciones normales y hasta inevitables en ciertas situaciones, según nuestro grado de evolución. Quien perdona, no cierra los ojos ante el mal, no niega que existe objetivamente una injusticia. Si lo
negara, no tendría nada que perdonar.

Si uno se acostumbra a callarlo todo, tal vez pueda gozar durante un tiempo de una aparente paz, pero pagará finalmente un precio muy alto por ella, pues renuncia a la libertad de ser él mismo. Esconde y sepulta sus frustraciones en lo más profundo de su corazón, detrás de una muralla gruesa, que levanta para protegerse. Y ni siquiera se da cuenta de su falta de autenticidad. Es normal que una injusticia nos duela y deje una herida. Si no queremos verla, no podemos sanarla. Entonces estamos permanentemente huyendo de nosotros mismos y el dolor nos carcome lenta e irremediablemente. Algunos realizan un viaje, otros se mudan de ciudad. Pero no pueden huir del sufrimiento.

Todo dolor negado retorna, permanece largo tiempo como una experiencia traumática y puede ser la causa de heridas perdurables. Un dolor oculto puede conducir, en ciertos casos, a que una persona se vuelva agria, obsesiva, miedosa, nerviosa o insensible, que atraiga compañías espirituales inferiores, que rechace la amistad, etc. Sin que uno lo quiera, tarde o temprano, reaparecen los recuerdos. Al final, muchos se dan cuenta de que tal vez, habría sido mejor, hacer frente directa y conscientemente a la experiencia del dolor. Afrontar un sufrimiento de manera adecuada es la clave para conseguir la paz interior.

2. Actuar con libertad:

El acto de perdonar es libre. El odio provoca la violencia, y la violencia justifica el odio. Cuando perdono, pongo fin a este círculo vicioso, impido que la reacción en cadena siga su curso. Entonces libero al otro, que ya no está sujeto al proceso iniciado. Pero, en primer lugar, me libero a mí mismo. Estoy dispuesto a desatarme de los enojos y rencores. No estoy reaccionando, de modo automático, sino que pongo un nuevo comienzo, también en mí.

Superar las ofensas, es una tarea sumamente importante, porque el odio y la venganza envenenan la vida. El filósofo Max Scheler afirma que "una persona resentida se intoxica a sí misma". El otro le ha herido, de ahí no se mueve. Ahí se recluye, se instala y se encapsula. Queda atrapada en el pasado. Da paso a su rencor con
repeticiones y más repeticiones del mismo acontecimiento. De este modo arruina su vida.

Los resentimientos hacen que las heridas se infecten en nuestro interior y ejerzan su influjo pesado y devastador, creando una especie de malestar y de insatisfacció n generales. En consecuencia, uno no se siente a gusto en su propia piel. Pero, si no se encuentra a gusto consigo mismo, entonces no se encuentra a gusto en ningún
lugar. Los recuerdos amargos pueden encender siempre de nuevo la cólera y la tristeza, pueden llevar a depresiones. Un refrán chino dice: "El que busca venganza debe cavar dos fosas".

Las heridas no curadas pueden reducir enormemente nuestra libertad. Pueden dar origen a reacciones desproporcionadas y violentas, que nos sorprendan a nosotros mismos. Una persona herida, hiere a los demás. Y, como muchas veces oculta su corazón detrás de una coraza, puede parecer dura, inaccesible e intratable. En realidad, no es así, sólo necesita defenderse.

Parece dura, pero es insegura, está atormentada por malas experiencias. Hace falta descubrir las llagas para poder limpiarlas y curarlas. Poner orden en el propio interior, puede ser un paso para hacer posible el perdón. Pero este paso es sumamente difícil y, en ocasiones, no conseguimos darlo. Podemos renunciar a la venganza,
pero no al dolor. Aquí se ve claramente que el perdón, aunque está estrechamente unido a vivencias afectivas, no es un sentimiento. Es un acto de la voluntad que no se reduce a nuestro estado psíquico.

Cuando una persona ha realizado este acto eminentemente libre, el sufrimiento pierde ordinariamente su amargura, y puede ser que desaparezca con el tiempo.

3. Recordar el pasado:

Se suele escuchar que el tiempo "cura las heridas". No las cierra de verdad, pero las hace olvidar. Algunos psicólogos hablan de la "caducidad de nuestras emociones". Llegará un momento en que una persona no pueda llorar más, ni sentirse ya herida. Esto no es una señal de que haya perdonado a su agresor, sino que tiene
ciertas "ganas de vivir" de manera diferente. Un determinado estado psíquico, por intenso que sea, de ordinario no puede convertirse en permanente. A este estado sigue un lento proceso de desprendimiento, pues la vida continúa. No podemos quedarnos siempre ahí, pegados al pasado, perpetuando en nosotros el daño sufrido. Si permanecemos en el dolor, bloqueamos el ritmo de la naturaleza.

La memoria puede ser un cultivo de frustraciones. La capacidad de desatarse y de olvidar, por tanto, es importante para el ser humano, pero no tiene nada que ver con la actitud de perdonar. Ésta no consiste simplemente en "borrón y cuenta nueva". Exige recuperar la verdad de la ofensa y de la justicia, que muchas veces pretende
camuflarse o distorsionarse. El mal hecho debe ser reconocido y, en lo posible, reparado.

Hace falta "purificar la memoria". Una memoria sana puede convertirse en maestra de vida. Si vivo en paz con mi pasado, puedo aprender mucho de los acontecimientos que he vivido. Recuerdo las injusticias pasadas para que no se repitan, y las recuerdo como perdonadas. Si me "obligo" a olvidar una ofensa, en realidad lo que haré será recordarla constantemente, formando un círculo vicioso sin fin. Hay que dejar que fluyan las emociones y el olvido vendrá cuando deba ser.

4. Renunciar a la venganza:

Como el perdón expresa nuestra libertad, también es posible negar al otro esa facultad. Simon Wiesenthal, judío, cuenta en uno de sus libros, sus experiencias en los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial: Un día, una enfermera se acercó a él y le pidió seguirle. Le llevó a una habitación donde se encontraba un joven oficial de la SS que estaba muriéndose. Este oficial contó su vida al preso judío, habló de su familia, de su formación, y cómo llegó a ser un colaborador de Hitler. Le pesaba sobre todo un crimen en el que había participado: en una ocasión, los soldados a su mando habían encerrado a 300 judíos en una casa, y la habían quemado, todos murieron. "Sé que es horrible, dijo el oficial. Durante las largas noches, en las que estoy esperando mi muerte, siento la gran urgencia de hablar con un judío sobre esto y pedirle perdón de todo corazón". Wiesenthal concluye su relato diciendo: "De pronto comprendí, y sin decir ni una sola palabra, salí de la habitación".
Perdonar significa renunciar a la venganza y al odio.

Existen, por otro lado, personas que no se sienten nunca heridas. No es que no quieran ver el mal y repriman el dolor, sino todo lo contrario, perciben las injusticias objetivamente, con suma claridad, pero no dejan que ellas les molesten. Han logrado un férreo dominio de sí mismos, han evolucionado. Cuando a alguien
nunca le duele la actuación de otro, es superfluo el perdón, pues falta la ofensa, y falta el ofendido.

5. Mirar al agresor en su dignidad personal:

El perdón comienza cuando, gracias a una fuerza nueva, una persona rechaza todo tipo de venganza. No habla de los demás desde sus experiencias dolorosas, evita juzgarlos y desvalorizarlos, y está dispuesta a escucharles con el corazón abierto. El secreto consiste en no identificar al agresor con su obra. Todo ser humano es más
grande que su culpa. Un ejemplo elocuente nos da Albert Camus, que se dirige en una carta pública a los nazis y habla de los crímenes cometidos en Francia: "Y a pesar de ustedes, les seguiré llamando hombres… Nos esforzamos en respetar en ustedes lo que ustedes no respetaban en los demás. Cada persona está por encima de sus peores errores".

Hace pensar una anécdota que se cuenta de un general del siglo XIX. Cuando éste se encontraba en su lecho de muerte, un sacerdote le preguntó si perdonaba a sus enemigos. "No es posible, respondió el general. Les he mandado ejecutar a todos".

El perdón del que hablamos aquí no consiste en saldar un castigo, sino en que es, ante todo, una actitud interior. Significa vivir en paz con los recuerdos y no perder el aprecio a ninguna persona. Se puede considerar también a alguien que ya desencarnó. Nadie está totalmente corrompido, en cada uno brilla una luz.

Al perdonar, decimos a alguien: "No, tú no eres así. ¡Sé quien eres! En realidad eres mucho mejor". Queremos todo el bien posible para el otro, su pleno desarrollo, su dicha profunda, y nos esforzamos por quererlo desde el fondo del corazón, con gran sinceridad.

¿Qué actitudes nos disponen a perdonar?

Vamos a considerar algunas actitudes que nos disponen a realizar este acto que nos libera a nosotros y también libera a los demás.

- Amor: Perdonar es amar intensamente. El verbo latín per – donare lo expresa: ´per´ intensifica el verbo que acompaña, ´donare´, que significa dar abundantemente, entregarse hasta el extremo. Sin embargo, cuando alguien nos ha ofendido gravemente, el amor apenas es posible. Es necesario, en un primer paso, separarnos de algún modo del agresor, aunque sea sólo interiormente. Mientras el cuchillo está en la herida, la herida nunca se cerrará. Hace falta retirar el cuchillo, y adquirir distancia del otro, sólo entonces podemos ver su rostro. Un cierto desprendimiento es condición previa para poder perdonar de todo corazón, y dar al otro el amor que
necesita.

Si no perdono al otro, de alguna manera le quito el espacio para vivir y desarrollarse sanamente. Éste se aleja, en consecuencia, cada vez más de su ideal y de su autorrealizació n. En otras palabras, "le mato", en sentido espiritual. Se puede matar, realmente, a una persona con palabras injustas y duras, con pensamientos malos o, sencillamente, negando el perdón. El otro puede ponerse entonces triste, pasivo y amargo.

Cuando, en cambio, concedemos el perdón, ayudamos al otro a volver a la propia identidad, a vivir con una nueva libertad y con una felicidad más honda.

- Comprensión: Es preciso comprender que cada uno necesita amor, cada uno es más vulnerable de lo que parece, y todos somos débiles y podemos cansarnos. Perdonar es tener la firme convicción de que en cada persona, detrás de todo el mal, hay un ser humano vulnerable y capaz de cambiar. Significa creer en la posibilidad de transformació n y de evolución de los demás.

Si una persona no perdona, puede ser que exija demasiado a los demás, incluso más que a ellos mismos. Como advierte el filósofo Robert Spaemann: "Todos somos débiles y fallamos con frecuencia. Y, muchas veces, no somos conscientes de las consecuencias de nuestros actos: no sabemos lo que hacemos". Cuando, por ejemplo, una persona está enfadada, grita cosas que, en el fondo, no piensa ni quiere decir. Si la tomo completamente en serio, cada minuto del día, y me pongo a "analizar" lo que ha dicho cuando estaba rabiosa, puedo causar conflictos sin fin. Si lleváramos la cuenta de todos los fallos de una persona, acabaríamos transformando en un monstruo, hasta al ser más encantador.

Tenemos que creer en las capacidades del otro y dárselo a entender. A veces, impresiona ver cuánto puede transformarse una persona, si se le demuestra que se le tiene confianza. Hay muchas personas que saben animar a los otros a ser mejores. Les comunican la seguridad de que hay mucho de bueno y bello dentro de ellos, a pesar de todos sus errores y caídas.

- Generosidad: Perdonar exige un corazón misericordioso y generoso. Significa ir más allá de la justicia humana. Hay situaciones tan complejas en las que la mera justicia es imposible. Si se ha robado, se devuelve; si se ha roto, se arregla o sustituye. ¿Pero si alguien pierde un órgano, un familiar o un buen amigo?, es imposible
restituirlo con la justicia. Precisamente ahí, donde el castigo no cubre nunca la pérdida, es donde tiene espacio el perdón.

La generosidad es por naturaleza incondicional. Esto significa que el que perdona no exige nada a su agresor, ni siquiera que le duela lo que ha hecho. Antes, mucho antes que el agresor busque la reconciliació n, el que ama ya le ha perdonado. El arrepentimiento del otro no es una condición necesaria para el perdón. A veces hace
falta comprender que en los que obran mal existen causas espirituales, que les impiden admitir su culpabilidad.

Filosóficamente existe un modo "impuro o interesado" de perdonar, cuando se hace con cálculos, especulaciones y metas: "Te perdono para que te des cuenta de la barbaridad que has hecho; te perdono para que mejores". Pueden ser fines educativos loables, pero en este caso no se trata del perdón verdadero que se concede sin ninguna condición, al igual que el amor auténtico: "Te perdono porque te quiero a pesar de todo".

Se puede perdonar al otro incluso sin dárselo a entender. Es un regalo que se "le hace y me hago", aunque no se entere, o aunque no entienda el por qué.

- Humildad: Hace falta prudencia y delicadeza para ver cómo mostrar al otro el perdón. En ocasiones, no es aconsejable hacerlo enseguida, cuando la otra persona está todavía agitada. Puede parecerle como una venganza sublime, puede humillarla y enfadarla aún más. En efecto, la oferta de la reconciliació n puede tener carácter de una acusación: "quiero demostrar que tengo razón y que soy generoso", lo que impide entonces llegar a la paz, no es la obstinación del otro, sino mi propia arrogancia.

Cuando se den las circunstancias, conviene tener una conversación con el otro. En ella se pueden dar a conocer los propios motivos y razones, el propio punto de vista; y se debe escuchar atentamente los argumentos del otro, es importante escuchar y esforzarse por saber qué piensa y siente. De vez en cuando es necesario "ponerse en el lugar del otro", al menos mentalmente, y tratar de ver el mundo desde su perspectiva.

El perdón es un acto de fuerza interior, pero no de poder. Se debe ser humilde y respetuoso con el otro. No querer dominarlo o humillarle. Para que sea verdadero y "puro y real", la víctima debe evitar hasta la menor señal de una "superioridad moral" que, en principio, no existe; al menos no somos nosotros los que podemos ni debemos juzgar acerca de lo que se esconde en el corazón de los otros. Debemos perdonar como queremos que nos perdonen. Por ello se considera que el perdón es más para compartir que para conceder.

Todos necesitamos el perdón, porque todos hacemos daño a los demás, aunque algunas veces quizá no nos demos cuenta. Es importante que cada uno reconozca la propia flaqueza, las propias fallas, los propios errores, que, a lo mejor, han llevado al otro a un comportamiento equivocado, y no dude en pedir perdón, a su vez, al otro.

Quien tiene un verdadero poder, no puede correr el riesgo de perderlo, ostentándolo

Son muchas las trampas que nos pone el ego, ese ciudadano alterno que en nuestro interior, siempre está tan pendiente de sí mismo, buscando que lo reconozcan y lo individualicen, que le refuercen sus valores y que le llenen de privilegios que, al final, logra que los demás, pasen a unos planos de importancia menor.

De esta manera, todos los esfuerzos sanos que ha hecho alguien para mejorar, para crecer y desarrollarse dentro de un área o, incluso, como ser humano, se vuelven –poco a poco y de manera irreversible-nada, haciéndose esclavo de la parte de sí que tan sólo busca, que le digan, la belleza que porta, lo inteligente que es o el nivel de liderazgo que tiene; de esta manera, el ego hace que quien realmente tiene algunos méritos y pericias acumuladas a lo largo del tiempo, se demuestren tan sólo con manifestaciones de soberbia, confundiéndola con la defensa de la autoestima y no, como realmente es, en la negativa forma de luchar contra una baja autoconfianza, que tan sólo se mantiene alta, si alguien externo reconoce las capacidades extraordinarias que se tienen.

Muchas veces caemos en alguna de la gran cantidad de trampas que nos coloca el ego y, por ello, debemos tener gran cuidado, de cualquier sentimiento de superioridad que empecemos a tener por nosotros mismos y que, si lo dejamos crecer, pronto nos volverá soberbios y pretenciosos, en caso de que sí, tengamos estas capacidades que los demás requieren o a que, por el contrario, nos estrellemos contra la realidad de ver que, por nuestro ego, han encontrado a alguien que, con mayor destreza ha podido mostrar con sencillez, su valor personal, al manejar con mucho tacto social –que le impide herir a los otros- sus grandes capacidades y sus características extraordinarias.

De esta manera, la revisión clara y honesta de los puntos de estética física privilegiada, los rasgos que se tengan de una gran psicología o de un gran dominio emocional, una excelente y asimilada academia con todos sus glorias, una clase social o un poder económico o político demostrable –para tan sólo citar algunas de las más comunes o importantes- nos debe llamar a reflexión cuando, en su presencia, creemos que realmente somos superiores, generando un mensaje de asimetría en el cual yo, con mis atributos, estoy arriba en la relación.

Si lo pensamos y lo comenzamos a creer, también comenzamos a comportarnos como especiales y, generalmente, a exigir de los demás, un trato privilegiado y especial que sí logramos obtenerlo, nos están mandando directo al futuro fracaso.

Esto nos lleva al concepto de la “sencillez” que viene a representar, muy grosso modo, el buen uso de una característica física, psicológica, emocional, educativa, socio cultural, política o económica para lograr no causarle ningún tipo de molestias innecesarias a quien se pone bajo su influencia y que, claramente es contraria a la ostentación.

Ser sencillo, en el uso de un privilegio, es la clave para no hacer que los otros deseen que uno pierda el poder que tiene.

Es necesario continuar soñando ...

"Combatí en el buen combate, y conservé la fe", dice San Pablo en una de sus epístolas.
El hombre nunca puede parar de soñar. El sueño es el alimento del alma, así como el alimento del cuerpo es la comida. En muchas ocasiones, durante nuestra existencia, vemos cómo se rompen nuestros sueños o se frustran nuestros deseos, pero es necesario continuar soñando, pues en caso contrario nuestra alma se muere, y Ágape no penetra en ella. Ágape es el amor universal, aquél que es más grande y más importante que el sentimiento de simpatía por alguien concreto. En su famoso sermón sobre los sueños, Martin Luther King recuerda que Jesús nos pidió que amásemos a nuestros enemigos, no que les tuviéramos simpatía.

Este es el amor grande que nos empuja a continuar luchando a pesar de todo, a conservar la fe y la alegría, y a combatir en el Buen Combate.
El Buen Combate es aquel que se entabla porque nuestro corazón lo pide. En los tiempos heroicos,cuando los apóstoles iban por el mundo predicando el evangelio, o en la época de los caballeros andantes, esto era más fácil:había mucha tierra por recorrer, mucho que resolver y mucho que construir. Sin embargo, hoy en día el mundo es diferente, y el Buen Combate se trasladó de los campos de batalla al interior de nosotros mismos.

El Buen Combate es el que se entabla en nombre de nuestros sueños. Cuando éstos revientan en nuestro interior con toda su fuerza (en la juventud) nos sentimos muy valientes, pero aún no sabemos luchar. Después de mucho esfuerzo, aprendemos a luchar, pero entonces ya no contamos con el mismo valor para combatir. Por esta razón nos volvemos contra nosotros mismos y, combatiéndonos, nos convertimos en nuestros peores enemigos. Alegamos que nuestros sueños eran infantiles, difíciles de llevar a cabo, o fruto de nuestro desconocimiento de la realidad de la vida. Matamos nuestros sueños porque tenemos miedo de combatir en el Buen Combate.
Evitemos matar nuestros sueños encarando la vida con la reverencia del misterio y la alegría de la aventura.

Paulo Coehlo

Soltar no es abandonar ...

Soltar no es abandonar ni olvidar;
es simplemente dejar en libertad,
ser y dejar ser,
sin presionar ni ahogar,
ni obligar o imponer,
mucho menos apegarse a algo que se dice tener o se cree poseer.
Soltar no implica tampoco ignorar ni dejar que la rutina y el olvido se apoderen de aquello que es de mucho valor porque va de corazón a corazón .

Es necesario saber conservar y valorar, sin atar,
así como tampoco olvidarnos de alimentar y darle el cuidado que merece;
porque desatenderlo y dejarlo de lado podría ocasionar darnos cuenta demasiado tarde de lo que significaba en nuestra vida, querer verlo cuando ya se ha ido,
anhelar tocarlo cuando ya no lo tenemos,
en otras palabras perderlo
y ya jamás poder recuperarlo.

Nos confiamos demasiado con aquello que sentimos nuestro, sabemos que en el jardín existe una rosa llamada amistad,
en la distancia hay un amigo,
en nuestro corazón hay un lugarcito muy especial que lo ocupa
un amor y a nuestro lado camina un ser querido;
nos es muchas veces suficiente saberlo y hasta decirlo;
¿Acaso sólo basta experimentar esa plena seguridad de sentirnos poseedores y creer que no es necesario nada más?

Quizás cuando queramos ir al jardín,
la rosa se encuentre marchita,
se murió porque no se alimentó;
y ese amigo que estaba en la distancia,
anhelando alguna vez saber de ti,
se sintió abandonado y todo cambió;
De pronto ese ser querido que a tu lado caminaba muchas
veces casi sin sentirlo, se fue, su vida terminó;
y ese amor que tanto te llenaba,
entregó todo lo que tenía y al no sentirse correspondido,
se acabó, la rutina lo mató.

Porque aunque el amor y la amistad son incondicionales,
nacen, crecen y se producen dentro de corazones humanos,
que necesitan sentir para vivir,
retroalimentarse para seguir;
No es suficiente saberlo,
hay que experimentarlo para realmente creerlo;
por eso es que no podemos acomodarnos con el decir todo aquello que tenemos,
Hay que por sobre todas las cosas cuidarlo,
valorarlo,
cultivarlo,
sin ahogarlo ni abandonarlo;
sin saturarlo ni olvidarlo;
no es responsabilidad de uno solo,
hace parte de aquellos que le dan vida a esos sentimientos…

Suelta pero no abandones,
libera pero no ignores,
confía en lo que tienes,
pero no pienses que sobrevive solo
y así tal cual se mantiene;
en el valorar,
cuidar
y conservar el equilibrio
está el secreto para que permanezcan siempre renovados y vivos esos sentimientos,
que son los que dan al vivir y existir su sentido.

Sobre el temor


Si lográsemos arrancar de la tierra la inseguridad y el temor exagerado, duplicaríamos la salud y la felicidad del género humano.
Si la ira implica agresividad y tendencia a destruir un obstáculo (verdadero o supuesto) de la felicidad, pero que creemos superable, el temor se da cuando ese obstáculo se nos presenta como insuperable. Entonces, descartando la lucha, tratamos de huir o evitar ese peligro.
¿De donde viene el temor?
Impresiones fuertes de terror o vivencias multiplicadas de temor, aunque sólo sean por conversación, o la imaginación nítida, o el cine, o la novela, van dejando, a manera de residuo o sedimentación en la subconsciencia, la tendencia a la inseguridad, el sentimiento de temor, y cuando este sentimiento encuentra a la mente desocupada, tiende a ocuparla con sus imágenes tenebrosas, provocando las alteraciones orgánicas de inhibición, temblor, contracción de los sanguíneos, palidez, respiración anhelante, rubor, palpitaciones, etc.
Como controlarlo
El temor es la emoción mas difícil de controlar, porque con frecuencia no sabemos lo que tememos o porque tememos, como en la angustia y en las fobias o temores infundados. Su motivación suele ser inconsciente, o se transfirió de la causa real a alguna circunstancia concomitante; o reprimiendo inconsciente la reacción natural que heriría nuestro orgullo, le dimos salida en esos miedos simbólicos que reconocemos infundados, pero que no sabemos dominar.
Dominar el temor inconsciente
Para esos casos se impone una exploración más profunda del subconsciente, de los orígenes de la anormalidad y de las circunstancias que le precedieron o la acompañaron. Descubierto esto es más fácil superar ese temor.
Vencer el temor consciente
1.- Ante todo hay que actuar. Pues si el temor tiende a inhibir nuestras actividades, no hay que secundarlo con la inacción, sino, al revés, vencer a través de la actuación.
2.- Concretarlo. El temor, cuanto mas vago y confuso, más aflige. Contestemos por escrito y con detalle a estas preguntas: ¿Qué temo? ¿Y por qué? Al detallar el daño o peligro veremos con frecuencia que era insignificante. El miedo es n monstruo que vive en la caverna del subconsciente, envuelto en tinieblas; iluminemos la caverna, saquémosle de su oculta madriguera, mirémosle cara a cara y lo desharemos.
3.- Razonarlo. ¿Qué probabilidad hay de que esto suceda?¿De mil veces una? ¿de cien mil, de un millón de veces, una? Nadie se debe preocupar cuando la probabilidad es tan pequeña que solo es posibilidad. Y si acontece, ¿será tan desastroso como temo? Siempre la imaginación sobrecarga con tintes negros nuestras emociones.
4.- Encararlo. Y suponiendo que esto suceda ¿qué? ¿No han pasado otros por trances semejantes y han podido vivir y ser felices? Y si he de morir ¿qué? ¿No podría entonces empezar a ser más feliz en la eternidad?
Al imaginar lo peor que nos puede suceder y al aceptarlo, hallándole una solución humana o divina, venceremos el miedo exagerado.
5.- Evitar los incitantes o mas bien las ideas de alarma que ellos suscitan en nosotros. Distraer de ellas nuestra atención, concentrándola en sensaciones conscientes o concentraciones voluntarias o, mejor, cuando el temor es exagerado e impuesto por la imaginación...
6.- Poner las ideas contrarias. “No hay peligro, la probabilidad de que esto es mínima. El mal que puede venir es insignificante o trae bienes mayores” Esto se facilita por la educación religiosa y los actos de confianza en Dios providentísimo.
7.- Poner el sentimiento contrario. de valor, de seguridad, de optimismo; por los mismos medios que nos trajeron temor, pero con signo contrario, es decir, por actos intensos de valor, por vivencias o recuerdos fuertes de seguridad, por palabras con el mismo tono. Un acto de heroísmo puede curar rápidamente a un tímido.
8.- Asociar vivencias personales de seguridad a las que nos suelen producir temor, imaginándonos dominando la situación y diciéndolo con tono seguro de la voz.
9.- Para la angustia muscular. Llamo así a un estado latente de inseguridad o angustia debido a una fuerte y prolongada tensión en los músculo intercostales. Estos impiden la conveniente dilatación del pecho, la que tenemos cuando estamos animados o seguros, y en cambio nos imponen la postura del tímido o deprimido. Para estos casos, de no aparecer causas psíquicas o emocionales del temor, tratemos de ablandar esos músculos cuanto antes con adecuado a ejercicios gimnásticos, con postura mas correcta y con masaje.
10.- Poner la expresión contraria. De ojos no muy abiertos y fijos indican temor, sino mas bien de mirada segura y blanda; de una voz mas profunda y firme, apoyándola en el aire que sale y no en la garganta, y de una respiración más profunda y lenta.
Remedio preventivo
Ante todo no infundir tal sentimiento en los niños o jóvenes exagerándoles o recordándoles continuamente sus defectos. No infundirles ni por broma, temores de fantasmas, de muertos, de la oscuridad, de los animales, porque probablemente continuaran activos en lo inconsciente después, cuando sean mayores. Por el contrario hay que animarles y mostrarles sus posibilidades de progreso. Si tienen fracasos o temores, ayudarles cuanto antes a superarlos, convencidos de que no deben desalentarse, sino aprovecharlos para aprender a levantarse y desarrollar mayor fortaleza.
Autor: Narciso Irala, S.J.

El Hijo Preferido

Cierta vez preguntaron a una madre cuál era su hijo preferido, aquel que ella mas amaba. Ella, dejando entrever una sonrisa, respondió: "Nada es más voluble que un corazón de madre, y, como madre, le respondo: el hijo dilecto, aquel a quien me dedico en cuerpo y alma:

  • Es mi hijo enfermo, hasta que sane.
  • El que partió, hasta que vuelva.
  • El que está cansado, hasta que descanse.
  • El que está con hambre, hasta que se alimente.
  • El que está con sed, hasta que beba.
  • El que está estudiando, hasta que aprenda.
  • El que está desnudo, hasta que se vista.
  • El que no trabaja, hasta que se emplée.
  • El que se enamora, hasta que se case.
  • El que se casa, hasta que conviva.
  • El que es padre, hasta que los críe.
  • El que prometió, hasta que cumpla.
  • El que debe, hasta que pague.
  • El que llora, hasta que calle.
  • Y ya con el semblante bien distante de aquella sonrisa, completó:
  • El que ya me dejó... hasta que lo reencuentre..."

Enviado por Julio Luna Luna

lunes 14 de enero de 2008

La comunicación y el amor de pareja


Si no sabes comunicarte, tu matrimonio puede convertirse en un desierto. ¿Cómo aprender a expresar tus sentimientos, emociones y necesidades? Sheila Morataya te explica cómo.

La mujer de nuestra época quiere ser amada, acariciada, mimada, complacida y desde muy joven comienza a imaginar que todo esto tendrá lugar en algún punto de su existencia en pareja. Vive mucho más enfocada pensando en todo aquello que tiene derecho a recibir y muy poco orientada hacia todo lo que puede ser capaz de dar.

Muchas visualizamos y esperamos ansiosamente el momento en que “por fin voy a recibir”. Cuando finalmente te casas, vas con la maleta llena de ilusiones, pasiones, planes, proyectos. En lo que no piensas es que algún día tu marido disminuirá los “te quiero”, pausará las caricias y olvidará uno que otro aniversario. Esos detalles que antes eran tan frecuente seguramente disminuirán y tal vez desaparezcan algún día.¿Que vas hacer cuando esto suceda?

Muchas optamos por comenzar a reclamar aquello que ya no tienes, otras lloramos en silencio, hay quienes peleamos hasta cinco veces en el día. Lo último que haces es comunicarte, dialogar, expresar lo que no te gusta o lo que sabes que está mal. Esa capacidad de abrirse y expresar sin rencores e incendios emocionales constituye una nota distintiva de la madurez personal. Comunicarse para que la relación crezca fuerte y sana es indispensable.

No es nada extraño.

Es un hecho sociológicamente comprobado que la queja más frecuente de las esposas es precisamente la falta de comunicación con los maridos, la incomunicación con ellos. Muchas veces te sientes atrapada: si ya hay niños hay que levantarse muy temprano, atenderlos, preparar todo lo que llevan al colegio. Si trabajas tienes que poner atención a tu vestido y peinado… se pasan las horas, llega la noche y luego de esa larga jornada ya estás demasiado cansada como para querer dialogar sobre aquello que sabes que está mal. Y te encuentras diciendo, “tal vez mañana”. O lo que es peor, ¿Para qué decir nada si de todas formas no llegamos a ninguna parte?

La comunicación es igual a compartir y co-existir.

“ Sólo cuando, mediante un acto nuevo de su voluntad, con plena reflexión y libertad deciden que exista aquella unión tan profunda y total a la que les invita su amor, esa unión queda establecida”. Pedro-Juan Viladrich.

“Por que te amo haré todo lo que esta de mi parte para comunicarme contigo. Incluso lo haré como acto de mi voluntad que quiere unirse a la tuya aunque muchas veces tenga que ceder por el bien de nuestro amor.” Que difícil, ¿Verdad? Es un reto especialmente para ti como mujer pues nos vemos sumergidas en medio de mensajes que no siempre son de ayuda para nuestra relación de pareja. Estos son algunos de los pensamientos que se proponen a las mujeres modernas y cuya base no está enraizada en la vivencia de los valores cristianos. A veces la mujer moderna se centra en sí misma. Los siguientes pensamientos son muy comunes hoy en día:

-tienes derecho a vivir tu vida:

-tienes derecho a que te traten como a una reina;

-no dejes que haga contigo lo que quiera

-en el matrimonio los dos son iguales

-si te da mucha lata déjalo, es mejor estar sola que mal acompañada.

-la época en que la mujer era esclava ya pasó.

Es claro que cada uno de los ejemplos anteriores no ayuda a despertar las diferentes formas del amor de ninguna manera. Una forma de pensar así no invita a entablar diálogo para hacer más fecunda y sólida la relación. Entonces, ¿Cómo deberá estar orientada tu inteligencia para poder, a pesar de esto, decidirte libremente darte porque se quiere construir un amor limpio y generoso enraizado en la voluntad de hacer biografía juntos?

¿Conoces esta fábula?

En un vasto paisaje helado, azotado por la ventisca, se desliza un trineo. (Trata de poner toda tu atención en la escena.) Su único ocupante viaja hacia el polo Norte. De su rostro, cubierto de agujas de hielo, destacan los ojos febriles clavados con ansia en el horizonte. Corre el trineo con la prisa de quien llega tarde. No se distrae el viajero en su valioso equipaje, que es todo lo que posee. No permite que el tiro de perros se desvíe un ápice del septentrión, no concede respiro a su esfuerzo, ni disminuye su velocidad. Todo en él es una tensa voluntad de alcanzar pronto la meta. En llegar al polo Norte ha puesto lo mejor de sus energias, la más entrañable de sus esperanzas, el sentido final de su destino. Solamente de trecho en trecho, nuestro viajero se detiene un instante para comprobar si la dirección es correcta y cuánta es la distancia que todavía le separa del Norte. Y aquí la sorpresa. Los instrumentos le demuestran, sin lugar a dudas, que la dirección resulta exacta, pero la distancia del Norte es cada vez mayor. En vano verifica una y otra vez sus instrumentos: no están estropeados, no hay error en la medición, la dirección es buena, más la distancia no cesa de aumentar. Y nuestro viajero, entre el desaliento y la esperanza, fuerza siempre la velocidad, castiga sin piedad a sus perros y los lanza vertiginosamente entre la ventisca con la desesperación de quien huye. Todo es inútil, no obstante, en cada sucesiva medición, pese a la fidelidad de la dirección, el polo Norte se aleja más y más….

¿Qué le ocurre amiga, al protagonista de tan dramático viaje? Quiero hacer notar que aquel vasto paisaje helado por cuyo interior viaja este diminuto trineo, no es más que un inmenso témpano de hielo, un colosal iceberg, que se desplaza hacia el Sur a mucha mayor velocidad de la que nuestro pobre viajero corre hacia el Norte. La meta del viaje y los ideales de su equipaje eran nobles. Su esfuerzo, admirable. Pero la base sobre la que se sustentaba toda la aventura era tan radicalmente errada que le conducía con fatalidad al polo opuesto.

También querida lectora dentro de la comunicación en el matrimonio puede sucederte algo parecido si no tienes total claridad en lo que estás dispuesta a dar y dejar de recibir para que tu matrimonio funcione. No es que seamos iguales o merezcamos lo mismo. Se trata de saberse comunicar. Simplemente hay que hacer a un lado un poquito lo sentimientos, de vez en cuando, y “saber ser” inteligentes para comunicarnos, y asegurarnos de que lo que quieres decir es lo que tu marido entiendo. Sin una buena comunicación, el matrimonio se convertirá en un terrible desierto. Si aprendes a comunicarte, tu matrimonio será un hermoso jardín.

sábado 12 de enero de 2008

Lo que NO es perdonar

Muchos de nuestros intentos de perdón fracasan pues confundimos esencialmente lo que es perdonar y nos resistimos ante la posibilidad de empequeñecer los eventos ocurridos ú olvidarlos.

Lo que NO es perdonar:
El perdón no es olvido, no es olvidar lo que nos ocurrió.
No significa escusar o justificar un determinado evento o mal comportamiento.
No es aceptar lo ocurrido con resignación.
No es negar el dolor.
No es minimizar los eventos ocurridos.

Creemos erradamente que el perdón debe de conducirnos inexorablemente a la reconciliación con el agresor.
Pensamos que perdonar es hacernos íntimos amigos de nuestro agresor y por tal motivo lo rechazamos.
No implica eso para nada, el perdón es UNICAMENTE PARA TI y para nadie más.
No hay que esperar que la persona que nos agredió cambie o modifique su conducta pues lo más probables es que ésta persona no cambie y es más, a veces se ponen hasta peor.

El perdón se debe de realizar "sin expectativas" sin esperar que nada suceda.
Si esperamos que el agresor acepte su error, estaremos esperando en vano y gastando nuestro tiempo y nuestras energías en una disculpa que jamás llegará.
Si estamos esperando esta reacción, luego de haber perdonado, pues realmente no perdonamos de corazón pues seguimos esperando una retribución, un resarcimiento.
Seguimos anclados en el problema, en el ayer, queriendo que nos paguen por nuestro dolor.

Ahí no hemos perdonado, ahí quien tiene el comando de nuestra vida es el EGO.
EGO que quiere a toda costa castigar o cobrar al agresor.
No existe nada ni nadie que pueda resarcir el dolor ocasionado en el pasado, el pasado no tiene como ser cambiado.
Ningún tipo de venganza o retribución podrá subsanar los momentos de tristeza y desolación que vivimos, lo mal que nos sentimos.

Al esperar una disculpa, que se acepte el error; nada de eso cambiarán los hechos, lo ocurrido en el pasado, sólo estaremos queriendo alimentar nuestro ego, nuestra sed de justicia mal enfocada.
Perdonando desde nuestro corazón, logramos mirar los hechos tal y como sucedieron y luego decidimos dejarlos ir, dejarlos en el ayer.

Aceptamos que somos APRENDICES !
que la lección ya se encuentra aprendida y que hemos logrado vencer las circunstancias negativas que nos tocaron vivir.

Gracias a Mercedes Rodríguez del Grupo Vivir Libre

viernes 11 de enero de 2008

Una alegoría china trata sobre un monje que buscaba a Buda. Estuvo viajando durante años y años y entonces, finalmente, llegó al país donde Buda vivía. Solo le quedaba cruzar un río para verse cara a cara con él. Se sentía extático. Preguntó si había alguna barca o bote para cruzar a la otra orilla, pues el río era muy caudaloso. Pero la gente de la orilla le dijo: - Nadie podrá llevarte allí porque una leyenda dice que el que va a la otra orilla nunca regresa. Nadie se atreverá a llevarte allí. Tendrás que ir nadando.

Con mucho miedo, evidentemente, porque el río era muy ancho, pero sin saber de ninguna otra manera, el monje se lanzó al agua. En medio del río vio un cadáver que, flotando, se le acercaba. Se asustó y quiso alejarse de él. Lo intentó de muchas maneras pero no pudo. El cadáver resultó sabérselas todas. Intentara lo que intentara, seguía acercándosele. Entonces, al no ver modo alguno de alejarse de él y sintiéndose poseído por la curiosidad –pues el cadáver parecía ser el de un monje budista, con su túnica ocre y su cabeza afeitada-, acumuló todo el valor que pudo y dejó que se le acercara. En realidad más bien se puso a nadar hacia él. Le miró la cara y empezó a reírse a carcajadas… porque era su propio cadáver. No podía creer lo que sus ojos veían, pero era él. Lo miró una y otra vez. Era su propio cadáver… Y entonces el cadáver se alejó flotando río abajo y con él desapareció todo su pasado: todo lo que había aprendido, todo lo que había poseído, todo lo que había sido, el ego, el centro de su mente, el "yo"… todo se alejó con el cadáver. Y se sintió totalmente vacío. Ahora no sentía ninguna necesidad de ir a la otra orilla, no le era necesario ir a la otra orilla porque su pasado había sido engullido de una vez por el río. Él era el Buda mismo. Empezó a reírse por haber estado buscando al Buda en el exterior, cuando el Buda estaba dentro.

Y regresó riéndose a la misma orilla de la que se había alejado unos minutos antes, pero nadie lo reconoció. Incluso le dijo a la gente: -- ¡Soy el mismo hombre! Pero ellos se rieron. No era el mismo hombre. Realmente no lo era. Y ése era el origen de la leyenda: nadie, ni uno solo de los que se dirigían a la otra orilla, regresaba. Todos volvían… pero sin ser ya los mismos. El viejo hombre había muerto y otro completamente nuevo había ocupado su lugar.

Me gustaría que esta alegoría arraigara en tu ser tan profundamente como fuera posible. Ése va a ser tu futuro. Si realmente insistes en viajar hacia la tierra del Buda, en alcanzar lo Último, en conocer lo Supremo, un día u otro llegarás al ancho río donde todo lo que puedas hacer, todo lo que has poseído y todo lo que puedes poseer, todo lo que has sido y todo lo que puedes ser, todo, será arrastrado por el caudaloso río y llevado, lentamente, hacia el océano. Y quedarás totalmente solo, sin posesión alguna, sin cuerpo, sin mente. En esa solitud florecerá la flor del Buda. Habrás alcanzado la tierra del Buda. Habrás conocido el Tao.

Osho – Los tres tesoros – Vol. III Pg. 248, 249

jueves 10 de enero de 2008

Meditación es la respuesta.

Intenta comprender esto. Naces en soledad; mueres en soledad.

Estos son los dos momentos más grandes de la vida: el nacimiento y la muerte. Naces en soledad; mueres en soledad.

Los momentos más grandes de la vida, el principio y el final, son en soledad.

Cuando meditas, una vez más estás en soledad.

Por eso es por lo que la meditación es ambos: una muerte y un nacimiento.

Mueres al pasado y naces a lo nuevo, a lo desconocido.

La meditación es la única respuesta a todas las preguntas del hombre. Puede tratarse de frustración, puede ser depresión, tristeza, sin sentido, angustia; muchos pueden ser los problemas, pero la respuesta es una.

Meditación es la respuesta.

Osho Meditación-El arte de recordar quien eres

El guerrero de la luz y el año nuevo

Saber esperar

El guerrero de la luz necesita tiempo para sí mismo. Y dedica este tiempo al descanso, a la contemplación, y al contacto con el Alma del Mundo. Incluso en mitad de un combate, él consigue meditar.

En ciertas ocasiones, el guerrero se sienta, se relaja, y deja que todo lo que ocurre a su alrededor simplemente continúe ocurriendo. Lo mira todo lo que le rodea como un espectador, sin pretender crecer o disminuir, tan sólo entregándose sin resistencia al movimiento de la vida.

Poco a poco, todo lo que parecía complicado empieza a simplificarse. Y el guerrero se alegra.

Descubriendo el objetivo

Cuando alguien quiere algo, el Universo entero conspira a su favor. El guerrero de la luz lo sabe bien.

Por esta razón, es muy cuidadoso con sus pensamientos. Escondidos bajo algunas capas de buenas intenciones, se encuentran los deseos que nadie se atreve a reconocer: la venganza, la autodestrucción, la culpa, el miedo a la victoria, la alegría macabra con las tragedias ajenas...

El Universo no juzga: conspira a favor de lo que deseamos. Por eso, el guerrero tiene el valor necesario para encarar las sombras de su alma, y procura iluminarlas con la luz del perdón.

El guerrero de la luz es señor de sus pensamientos.

Comprendiendo la rutina

A veces el camino del guerrero pasa por periodos de rutina. Entonces él aplica una de las enseñanzas de Nachman de Bratislava:

“Si no consigues concentrarte, o cierto día estás irritado, basta con que repitas una misma y sencilla palabra, pues esto le hace bien al alma. No digas nada más, limítate a repetir esta palabra sin parar, incontables veces. Dicha palabra acabará perdiendo su sentido, para a continuación ganar un nuevo significado. Dios abrirá las puertas, y tú acabarás empleando esta simple palabra para decir todo lo que querías”.

Cuando se ve forzado a repetir la misma tarea varias veces, el guerrero utiliza esta táctica, transformando su trabajo en oración.

Celebrando el año que termina

El guerrero vivió todos los días del año que acaba de pasar, y aun habiendo perdido grandes batallas, sobrevivió, aún está aquí. Eso ya es una victoria. Una victoria que costó momentos difíciles, noches de dudas, interminables días de espera. Desde los tiempos más remotos, celebrar un triunfo forma parte del propio ritual de la vida.

La celebración es un rito de pasaje.

Los compañeros presencian la alegría del guerrero de la luz, y piensan: “¿Por qué lo hace? Puede decepcionarse en su próximo combate. Puede atraer la furia del enemigo”.

Pero el guerrero conoce el motivo de su gesto. Él se beneficia del mejor regalo que la victoria puede darle: la confianza.

El guerrero celebra el año que termina, para tener más fuerzas en las batallas futuras

El Toque Invisible

Hagas lo que hagas, andar, sentarte, comer o, si no estás haciendo nada, simplemente respirar, descansar, relajarte en la hierba, no olvides nunca que eres un observador.

Lo olvidarás una y otra vez. Te perderás en algún pensamiento, en alguna sensación, en alguna emoción, en algún sentimiento... cualquier cosa puede distraerte y hacer que dejes de observar. Recuerda, y vuelve corriendo a tu centro de observación. Conviértelo en un proceso interior, continuo. Te sorprenderá cómo cambia toda la calidad de tu vida. Yo puedo mover una mano sin observar nada y también puedo mover la mano observando absolutamente todo el movimiento desde dentro. Los movimientos son completamente diferentes. El primer movimiento es un movimiento de robot, mecánico. El segundo movimiento es un movimiento consciente. Y cuando eres consciente sientes tu mano desde dentro; cuando no eres consciente, solo conoces la mano desde fuera.

Conoces tu cara solo de mirarte al espejo, desde el exterior, porque no eres un observador. Si empiezas a observar, sentirás tu cara desde dentro... y esa es toda una experiencia, mirarte a ti mismo desde dentro. Entonces, poco a poco, empiezan a ocurrir cosas extrañas. Los pensamientos desaparecen, los sentimientos desaparecen, las emociones desaparecen, y hay un silencio que te rodea. Eres como una isla en medio de un océano de silencio. Eres un observador, como si una llama iluminara desde el centro de tu ser, irradiando todo tu ser.

Al principio será solo una experiencia interior. Poco a poco, verás que esa radiación se extiende hacia fuera de tu cuerpo, que esos rayos llegan a otras personas. Te sorprenderá y te sobresaltará que otras personas, si son un poco sensibles, se den cuenta inmediatamente de que algo las ha tocado, algo que no era visible. Por ejemplo, si te estás observando a ti mismo... basta con que camines detrás de otra persona, observándote a ti mismo, y es casi seguro que esa persona se volverá de pronto a mirar, sin motivo aparente. Cuando te estás observando a ti mismo, tu vigilancia empieza a irradiar y acaba tocando a la persona que va delante de ti. Y esta, al notar que la ha tocado algo invisible, se volverá a mirar: «¿Qué pasa?» Y tú estás tan atrás que, ni siquiera podrías tocarla con la mano.

Puedes intentar un experimento: alguien está durmiendo y tú te sientas a su lado, observándote a ti mismo, y la persona se despertará de repente, abrirá los ojos y mirará a su alrededor como si alguien la hubiera tocado. Poco a poco, también tú serás capaz de sentir el contacto a través de los rayos. Es lo que se llama «la vibración». No es una cosa inexistente. La otra persona lo siente; tú también sentirás que has tocado a la otra persona

La palabra «tocar» se utiliza de un modo muy significativo. Puedes usarla sin comprender lo que significa decir «he sido tocado» por la otra persona. Puede que esta no te diga ni una palabra. Puede pasar simplemente a tu lado Quizá te mire una sola vez a los ojos Y tú te sientes «tocado» por esa persona. No es solo una palabra... ocurre de verdad., Y después, esos rayos seguirán extendiéndose hacia la gente, los animales, los árboles, las rocas ... y un día verás que estás tocando todo el universo desde dentro.

Osho- Consciencia Págs. 130,131

miércoles 9 de enero de 2008

Simplemente sucedió. No puedo culpar a nadie

Alguien le preguntó a Mulla Nasrudin, "¿Cómo conociste a tu mujer? ¿Quién te la presentó?" El dijo, "Simplemente sucedió. No puedo culpar a nadie".

Nadie puede culpar a nadie. Y no sucede por casualidad; es una elección. Una clase determinada de hombre elige una clase determinada de mujer. No es un accidente. Y la escoge por determinadas razones. Si esta mujer muere, él, de nuevo, escogerá el mismo tipo de mujer. Si él se divorcia de esta mujer, otra vez, se casará con el mismo tipo de mujer.

Puedes continuar cambiando esposas, pero a menos que el marido cambie, no hay un verdadero cambio. Solamente nombres que cambian, porque este hombre era el que elegía. A él le gusta una determinada cara, una determinada nariz unos ojos determinados, una forma de ser determinada.

Y eso es algo muy complejo. Si te gusta una determinada nariz -porque una nariz no es simplemente una nariz. Implica ira, implica ego, implica silencio, implica paz, implica muchas cosas- ­si te gusta una determinada nariz, puedes estar buscando una persona que te obligue a estar enfadado.

Una persona egotista tiene un tipo distinto de nariz. Puede parecer hermoso. Puede parecerte hermoso porque tú buscas a alguien que pueda crear a tu alrededor un infierno. Y antes o después, las cosas irán llegando. Puede que no seas capaz de ver su conexión, puede que no seas capaz de enlazarlas. La vida es muy compleja y estás tan implicado en ella que no puedes captado. Solamente lo verás cuando lo trasciendas.

Es como si vuelas en avión sobre Bombay. Ves a todo Bombay, cómo está distribuido. Si vives en Bombay y vas por las calles, no puedes observar toda su estructura. Bombay, al completo, no puede ser visto por aquellos que viven en Bombay. Solamente puede ser visto por aquellos que lo sobrevuelan. Entonces toda su estructura aparece. Entonces las cosas se ajustan a un
modelo. Trascender significa ir más allá de los problemas humanos. Entonces puedes entrar y ver.

He analizado a muchas, muchas personas. Hagan lo que hagan, no son conscientes de lo que están haciendo. Solamente toman consciencia cuando llegan los resultados. Van lanzando las semillas al suelo. No son conscientes, sino que solamente cuando tienen que cosechar se vuelven
conscientes. Y no son capaces de relacionar que ellos son la causa y ellos son los que cosechan.

Una mente que comprende que tú eres la causa, ha entrado en el camino. Ahora son posibles muchas cosas. Ahora puedes hacer algo respecto al problema que es tu vida. Puedes cambiarla. Simplemente cambiándote a ti mismo, puedes cambiarla.

Osho- Yoga La Ciencia del Alma. Vol.1 Pág. 161

lunes 7 de enero de 2008

Perdonar una decisión valiente

Perdonar no es adoptar una actitud de superioridad o farisea. Si se perdona a alguien porque se le tiene lástima o se lo considera tonto o estúpido, es que se confunde perdonar con ser arrogante y criticón. El padre de una clienta mía, por ejemplo, sin darse cuenta de que su actitud era mortificante, le ofreció «perdonarla» diciéndole: «No te preocupes, te perdono. De todas maneras, ya sabía yo que no serías capaz de hacerlo bien».

El perdón no significa que debas cambiar de comportamiento. Si yo perdono a un viejo amigo con quien he estado enemistada, no por eso tengo que comenzar a llamarlo de nuevo... a no ser que realmente desee hacerlo. Puedes perdonar a tu marido que sea descuidado con el dinero, pero eso no significa que tengas que entregarle tus ingresos ni dejar que lleve las cuentas de la casa. Puedes perdonar a tu madre por ser tan criticona y al mismo tiempo decidir no hacerle confidencias. Puedes perdonar a un trabajador incompetente y despedirlo por no hacer bien su trabajo.

El perdón no exige que te comuniques verbal y directamente con la persona a la que has perdonado. No es preciso ir y decirle: «Te perdono», aunque a veces esto puede ser una parte importante del proceso de perdonar. Con frecuencia, la otra persona advertirá el cambio que se ha producido en tu corazón. A veces puede ser necesario que quede como una opción secreta. Podría ser que las personas que te hacen sentir más furia sean aquellas con las que te resulta imposible comunicarte. Quizás hayan muerto o no estén dispuestas a hablar contigo. Si para la curación fuera necesaria la comunicación directa y verbal, entonces nuestro destino sería convivir para siempre con nuestro sufrimiento. Afortunadamente no es así. Aunque podamos optar por actuar de un modo diferente, el perdón sólo requiere un cambio de percepción, otra manera de considerar a las personas y circunstancias que creemos, que nos han causado dolor y problemas.
Robin Casarjian - Perdonar una decisión valiente

¿Se paga por lo que se sabe o por lo que se hace?

Este es un tema, posiblemente sencillo, pero altamente polémico. El asunto es el siguiente: ¿Usted le paga a una persona por un servicio prestado, por lo que él sabe o por lo que él hace? Trataré de ser más claro, para esto les contaré una anécdota muy explicita, como lo son todas ellas.

Imagínese usted un navío cruzando el océano, con un cargamento de oro a bordo, un barco suficientemente capaz de enfrentarse a las tormentas navegando a todo vapor. Realiza un viaje de gran importancia rodeado de todas las precauciones. Un día, el motor sufre una avería. Inmediatamente el comandante llama al técnico del puerto cercano, quien trabaja durante una semana sin obtener resultados, llaman entonces al mejor ingeniero naval del país más próximo, quien trabajó en el motor tres días, sin descanso y tampoco obtiene nada. El barco continua averiado. La Empresa de navegación llama entonces al mejor especialista del mundo en este tipo de motores. El especialista llegó, observa detenidamente el cuarto de máquina, toca varias partes del motor, para verificar su temperatura: abre su caja de herramientas, saca un pequeño martillo y da un golpe sólido en una válvula roja que estaba un poco suelta y guarda el pequeño martillo en su caja de herramienta. Ordena encender los motores y todo funciona con normalidad.

Llegan las facturas a la oficina de la empresa de navegación. Por una semana de trabajo, el técnico cobra $ 700, $100 diarios. El ingeniero naval, por tres días de trabajo cobra $ 900, $ 300 diarios. Y el especialista, por su parte cobra $ 10.000 por el servicio. ¿ Cómo es que cobra $ 10.000 por un minuto de trabajo y un solo golpe de martillo?, se pregunta la empresa. Consultado al respecto, el especialista envía el siguiente detalle de gastos.
Por dar un golpe de martillo: $ 1
Por saber donde golpear: $ 9,999

Y es exactamente este el meollo del asunto, ¿si una persona, no estudiada, resuelve el problema, usted le pagaría los $ 10,000, por dar ese golpecito? ¿Qué es en realidad a lo que se paga, a lo que sabe la persona o las soluciones conseguidas a consecuencia de sus conocimientos? Si usted tuviera un empleado que sabe mucho, pero que no resuelve nada, como lo hicieron los dos anteriores ¿les pagaría por no hacer nada, aunque eran especialistas? ¿El especialista que da el golpecito, utilizó sus conocimientos para saber donde darlo? ¿Es posible dar ese mismo golpe, por casualidad, o por suerte, sin tener ningún conocimiento del asunto, y se le pagaría a quien lo dio, la misma cantidad que al especialista? Que es en realidad lo que pagas, al conocimiento aplicado y la obtención de una óptima solución, o a un buen resultado conseguido, sin importar el conocimiento que se tenga. ¿Son esas dos cosas diferentes?

Estoy convencido de que el conocimiento, sea éste de cualquier especialidad, es el factor más importante para el logro de una meta u objetivo, pero cuando este conocimiento, es usado y enseñado a los demás, se logra el más importante fin de su existencia.

La idea es aprender de pequeños detalles, al analizarlos y conseguir de esa manera el camino de menor resistencia y máxima productividad.

No olvides, que de varias propuestas a un solo hecho, la correcta es la más sencilla.

Permanece vulnerable, receptivo, abierto.

Todo lo que hayas aprendido, des-apréndelo, olvídalo, abandónalo. Muévete en el interior de forma inocente, como un niño, sin astucia, sin sagacidad, con inocencia y confianza infantil, sin pensar en que alguien te va a atacar. No hay nadie; no te sientas pues inseguro y no hagas ningún preparativo para defenderte. Permanece vulnerable, receptivo, abierto. Esto es lo que shrada -confianza- significa.

La duda es necesaria en el exterior porque el otro está allí. Puede que esté pensando en engañarte, por eso has de dudar y ser escéptico. Interiormente, no se necesita ni dudar ni ser escéptico. No hay nadie ahí para engañarte. Puedes ser simplemente como eres. Por eso todo el mundo sustenta esta actitud guerrera, pero no es necesaria. Es un obstáculo, el mayor obstáculo. Déjalo afuera. Puedes tomar como referencia que todo aquello que se necesita en el exterior, se convertirá en un obstáculo en el interior. Sea lo que sea; lo afirmo sin condiciones. Y has de intentar lo contrario.

Si la duda ayuda en la investigación científica del exterior, entonces la fe te ayudará interiormente en la indagación religiosa. Si la agresividad ayuda en el exterior, en el mundo del poder, del prestigio, de los demás, entonces la no-agresividad te ayudará dentro. Si la astucia, la mente calculadora, ayuda en el exterior, entonces la mente inocente, no calculadora, infantil, ayudará en el interior.

Recuerda esto: todo aquello que ayude en el exterior, interiormente funciona en modo inverso. Lee pues el Príncipe de Maquiavelo. Este es el camino hacia la victoria exterior. Y simplemente haz lo contrario del Príncipe de Maquiavelo, y alcanzarás lo interior. Pon a Maquiavelo cabeza a bajo, y se convertirá en Lao Tse; simplemente en shirshasan, cabeza abajo. Maquiavelo puesto cabeza abajo se convierte en Patanjali. Lee pues su Príncipe; es hermoso, es la descripción más clara para obtener la victoria exterior. Y luego lee el Tao Te King de Lao Tse, o los Yoga Sutras de Patanjali, o el Dharmmapada de Buda, o el Sermón de la Montaña de Jesús. Son sencillamente lo opuesto, lo contrario, lo inverso.

Jesús dice, "Bienaventurados los mansos porque ellos heredarán la Tierra"; los mansos, los débiles, los inocentes, los que no son fuertes en ningún sentido. "Bienaventurados los pobres porque ellos entrarán en el Reino de mi Dios". Y Jesús lo aclara muy bien: "pobres de espíritu". Aquellos que no reclaman nada. Los que no pueden decir, "Yo tengo esto". No poseen nada: ni riqueza, ni conocimiento, ni poder, ni prestigio. No poseen nada; son pobres No pueden reclamar, "Esto es mío".

Nosotros seguimos reclamando, "Esto es mío, eso es mío. Cuanto más exijo, más siento que «yo soy»". En el mundo exterior, cuanto mayor es el territorio de tu mente, más grande eres tú. En el mundo interior, cuanto menor es el territorio de la mente, más grande eres tú. Y cuando el territorio desaparece por completo y te has convertido en un cero, entonces eres lo máximo, entonces eres el ganador, entonces has obtenido la victoria. Las actitudes guerreras: la lucha, el esfuerzo, el estricto cumplimiento de estrictas reglas, de regulaciones, el calcular, el planear... Esta mente la llevamos dentro porque lo hemos aprendido así y no conoces nada más. De ahí,
la necesidad de un Maestro. Si no, continuarás con tus métodos, que allí son completamente absurdos.

De ahí, la necesidad de la iniciación. "Iniciación" significa alguien que puede mostrarte el camino por el que nunca has viajado, alguien que puede proporcionarte a través suyo un vislumbre de un mundo, de una dimensión, que te es absolutamente desconocida. Eres casi ciego respecto a ella. No puedes verla porque los ojos solamente son capaces de ver lo que han aprendido a ver.

Si eres un sastre y vienes aquí, entonces no observarás las caras, observarás los vestidos. Las caras no significan mucho; con sólo observar el vestido conoces qué clase de persona hay ahí. Sabes un lenguaje. Si eres un zapatero, ni siquiera necesitas observar el vestido; con los zapatos es suficiente. Y un zapatero, simplemente mirando por la calle sabe quién pasa por su lado, si es un gran líder -con sólo ver el zapato- si es un artista, un bohemio, un hippie, un rico, si tiene cultura, si es educado, o analfabeto, o un pueblerino. Sabe quién es con sólo mirar los zapatos porque un zapato te proporciona todas las pistas. El conoce el lenguaje. Si un hombre es un triunfador en la vida, su zapato tiene un brillo distinto. Si es un derrotado en la vida, el zapato es un derrotado. Entonces el zapato esta triste, nadie le cuida. Y el zapatero lo sabe. No tiene que mirar tu cara. Los zapatos le dirán todo lo que quiere saber.

Aprendemos de todo y luego nos apegamos a ello. Entonces eso es lo que vemos. Has aprendido algo y has invertido muchas vidas aprendiéndolo. Y ahora está profundamente enraizado, grabado. Se ha convertido en parte de tus células cerebrales. De modo que cuando te vas hacia adentro solamente hay oscuridad, vacío; no puedes ver nada. El mundo que conocías ha desaparecido. Es como si conoces una lengua y de repente eres transportado a una tierra donde nadie comprende tu lenguaje y tú eres incapaz de entender el lenguaje de los demás. Y la gente habla y parlotea y tú crees que simplemente están locos. Parece que hablaran giberish, y se asemeja a una gran algarabía porque no eres capaz de entender. Y parecen estar hablando demasiado alto.

Si puedes entenderlo, entonces todo cambia; te conviertes en parte de ello. Entonces deja de ser giberish, adquiere un significado. Cuando entras en tu interior sólo conoces el lenguaje del exterior. Dentro hay oscuridad. Tus ojos no pueden ver, tus oídos no pueden oír, tus manos no pueden sentir. Necesitas de alguien, alguien que te inicie, que lleve tu mano en su mano y te acompañe en este camino desconocido hasta que te acostumbres, hasta que comiences a percibir, hasta que veas alguna luz, hasta que te des cuenta de algo, cuando algo a tu alrededor adquiera un significado.

Una vez obtienes la primera iniciación, las cosas empiezan a suceder. Pero la primera iniciación es algo difícil porque es realmente un giro, un giro total. De repente tu mundo repleto de significados desaparece. Estás en un mundo extraño. No comprendes nada: adónde ir, qué hacer, y qué extraer de este caos. Un Maestro solamente significa alguien que lo conoce. Y este caos este caos interior, para él no es un caos; se ha convertido en un orden, un cosmos, y puede conducirte por él. "Iniciación" significa observar el mundo interior a través de los ojos de alguien. Sin confianza es imposible porque no dejarás que tu mano sea conducida, no permitirás que nadie te conduzca hacia lo desconocido. Y él no puede darte ninguna garantía. Las garantías no sirven. Diga lo que diga, has de confiar en ello.

Osho- Yoga La Ciencia del Alma. Vol.1 Págs. 164,166

domingo 6 de enero de 2008

Antigua Bendición Celta

Que el camino salga a tu encuentro.
Que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos.
Y hasta que nos volvamos a encontrar, que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano.
Que vivas por el tiempo que tú quieras, y que siempre quieras vivir plenamente.
Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron, pero nunca olvides recordar aquellas que te alegraron.
Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos, pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron fieles.
Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron, pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día.
Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado.
Que nunca caiga el techo encima de ti y que los amigos reunidos debajo de él nunca se vayan.
Que siempre tengas palabras cálidas en un anochecer frío, una luna llena en una noche oscura, y que el camino siempre se abra a tu puerta.
Que vivas cien años, con un año extra para arrepentirte. Que el Señor te guarde en su mano, y no apriete mucho su puño.
Que tus vecinos te respeten, los problemas te abandonen, los ángeles te protejan, y el cielo te acoja y que la fortuna de las colinas irlandesas te abrace.
Que las bendiciones de San Patricio te contemplen.
Que tus bolsillos estén pesados y tu corazón ligero.
Que la buena suerte te persiga, y cada día y cada noche tengas muros contra el viento, un techo para la lluvia, bebidas junto al fuego, risas para que te consuelen aquellos a quienes amas, y que se colme tu corazón con todo lo que desees.
Que Dios esté contigo y te bendiga, que veas a los hijos de tus hijos, que el infortunio te sea breve y te deje rico en bendiciones.
Que no conozcas nada más que la felicidad.
Desde este día en adelante, que Dios te conceda muchos años de vida, de seguro Él sabe que la tierra no tiene suficientes ángeles.
Que el camino salga a tu encuentro. Que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos

sábado 5 de enero de 2008

Con el tiempo .... Héctor Herrera

Hector Herrera es un motivador enfocado en la superación personal, sus obras de desarrollo humano abarcan desde como llegar al perdón, eliminar odio, ira, resentimientos y miedos hasta sistemas de ventas y mercadotecnia, capacitación empresarial y desarrollo personal.

Las personas que adquirieron los discos de Hector Herrera comenzaron a sentir los mismos beneficios que el recibió cuando practico estos conceptos de auto ayuda, conceptos sencillos, que eliminaron, depresión, diversas enfermedades consistentes
que no responden a tratamientos médicos ni psicológicos.

Consciencia Constante

Ningún alumno Zen se atrevería a enseñar a los demás hasta haber vivido con su Maestro al menos durante diez años.

Después de diez años de aprendizaje, Tenno se convirtió en maestro.

Un día fue a visitar a su Maestro Nan-in. Era un día lluvioso, de modo que Tenno llevaba chanclos de madera y portaba un paraguas.

Cuando Tenno llegó, Nan-in le dijo: "Has dejado tus chanclos y tu paraguas a la entrada, ¿no es así? Pues bien: ¿puedes decirme si has colocado el paraguas a la derecha o a la izquierda de los chanclos?"

Tenno no supo responder y quedó confuso. Se dió cuenta entonces de que no había sido capaz de practicar la Consciencia Constante. De modo que se hizo alumno de Nan-in y estudió otros diez años hasta obtener la Consciencia Constante.

El hombre que es constantemente consciente, el hombre que está totalmente presente en cada momento: ése es el Maestro.

Anthony de Mello

viernes 4 de enero de 2008

Discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford (subtitulos en español)

Consejos sabios de Warren Buffett

Hubo una entrevista de una hora en CNBC con Warren Buffett, la segunda persona más rica del mundo, quien donó $31 mil millones de dólares para caridad.
He aquí algunos aspectos muy interesantes de su vida:

1. Compró su primer acción a los 11 años y se lamenta de haber empezado demasiado tarde!
2. Compró una pequeña granja a los 14 años con sus ahorros provenientes de repartir periódicos.
3. Todavía vive en la misma pequeña casa de 3 cuartos en Omaha que compró luego de casarse hace 50 años. Él dice que tiene todo lo que necesita en esa casa. Su casa no tiene ningún muro o reja.
4. Él maneja su propio carro a todo lado y no anda con chofer o guardaespaldas.
5. Nunca viaja en jet privado, a pesar de ser el dueño de la compañía de jets privados más grande del mundo.
6. Su compañía, Berkshire Hathaway, es dueña de 63 compañías. Él le escribe sólo una carta cada año a los CEOs de estas compañías, dándole las metas para el año. Nunca convoca a reuniones o los llama regularmente.
Él le ha dado dos reglas a sus CEOs.
  • Regla número 1: No perder nada del dinero de sus accionistas.
  • Regla número 2: No olvidar la regla número 1.
7. Él no socializa con la gente de la alta sociedad. Su pasatiempo cuando llega a casa es prepararse palomitas de maíz y ver televisión.
8. Bill Gates, el hombre más rico del mundo, lo conoció apenas hace 5 años. Bill Gates pensó que no tenía nada en común con Warren Buffett. Por esto, programó la reunión para que durara únicamente media hora. Pero cuando Gates lo conoció, la reunión duró diez horas y Bill Gates se volvió un devoto de Warren Buffett.
9. Warren Buffet no anda con celular ni tiene una computadora en su escritorio.

Su consejo para la gente joven:
Aléjese de las tarjetas de crédito e invierta en usted.
Recuerde:
  1. El dinero no crea al hombre, sino que fue el hombre el que creo el dinero.
  2. La vida es tan simple como usted la haga.
  3. No haga lo que los otros digan. Escúchelos, pero haga lo que lo hace sentir mejor.
  4. No se vaya por las marcas. Póngase aquellas cosas en las que se sienta cómodo.
  5. No gaste su dinero en cosas innecesarias. Gaste en aquellos que de verdad lo necesitan.
  6. DESPUÉS DE TODO, ES SU VIDA. ¿PARA QUÉ DARLE LA OPORTUNIDAD A OTROS DE MANEJÁRSELA?

Trece principios (de Santa Teresa de Jesús)

1. La verdad

Ser sincero al hablar. No digas nada a menos que sepas fehacientemente que es verdad.

2. Agilidad
Saber aprovechar el tiempo, lo que debe ser hecho hazlo inmediatamente. El tiempo es muy valioso para ser malgastado.

3.La Diligencia
Tomar decisiones conscientemente. Decide que es lo que debes hacer y luego hazlo con entusiasmo. En caso de duda, pide consejo. No permanezcas en estado de confusión.

4. El Respeto
Debes tener mucho cuidado con el sentimiento de otras personas. Todo ser humano es precioso por haber sido creado a la imagen de Dios. Sé amable con todos. Ser amable te ayuda a no discutir con necios, y por tanto, convertirte en necio. Ayuda a quitarte a tus enemigos de encima. Hay que aprender a decir amablemente "Sí" cuando hay que decir "Sí" y "no" cuando hay que decir "No".

5. La Tranquilidad
Tener serenidad. No dejar que pequeñas cosas nos saquen nuestra tranquilidad. Conserva la calma y la serenidad. Demuestra sosiego en todo lo que hagas.

6. La Serenidad
Acordarse del consejo del rey Salomón, 'las palabras del sabio son dichas calladamente'. Fomenta ese hábito, te comprenderán y te comprenderás mejor.

7. La Higiene
Es importante mantener la higiene personal, ropas, casa y lugares públicos limpios. Respeta tanto a tu cuerpo, como a tus vestimentas.

8. La Paciencia
Es necesario cultivar la paciencia sea cual sea la situación. Hay un momento para todo en la vida, no pretendas adelantarlo.

9. El Orden
Es importante concentrarse en todo lo que sea hecho, sin distraerse. Guardar cada cosa en su respectivo lugar, evitará perdida de tiempo y de paciencia. Maneja tu tiempo y tus objetos con orden. Planifica y organiza. Así concretarás tus proyectos con éxito.

10. La Humildad
Reconocer las propias limitaciones, e ignorar los errores del prójimo. Aprender de todos. Cada persona tiene algún conocimiento o virtud que no poseemos. No eres perfecto.

11. La Rectitud
Acordarse del consejo del sabio Hilel, 'lo que es desagradable a vos no hagas al otro' Aquel que ama y practica la justicia es justo y su conciencia es limpia. Haz siempre lo que es correcto, especialmente en lo que respecta a tus obligaciones.

12. La Austeridad Moderada
Acordarse de lo enseñó Ben Zoma: "Es rico, aquel que está satisfecho con lo que tiene". El dinero es para ser usado, no amado. Es un medio y no un fin en si mismo. No malgastes el dinero innecesariamente. A otras personas le sería de vital importancia.

13. El Silencio
Juzga el valor de las palabras antes de hablar. Hablar es una de las armas más poderosas. Es la única característica humana. El silencio es expresión de sabiduría. Piensa antes de hablar y no hables a menos que tengas algo importante para decir.

jueves 3 de enero de 2008

FINAL DE AÑO


Ni el pormenor simbólico
de reemplazar un tres por un dos
ni esa metáfora baldía
que convoca un lapso que muere y otro que surge
ni el cumplimiento de un proceso astronómico
aturden y socavan
la altiplanicie de esta noche
y nos obligan a esperar
las doce irreparables campanadas.

La causa verdadera
es la sospecha general y borrosa
del enigma del Tiempo;
es el asombro ante el milagro
de que a despecho de infinitos azares,
de que a despecho de que somos
las gotas del río de Heráclito,
perdure algo en nosotros
inmóvil:
Algo que no encontró lo que buscaba.
Jorge Luis Borges

miércoles 2 de enero de 2008

Tu puedes lograr lo que quieras ...

Reflexiona acerca de lo que has logrado en tu vida; acerca de tus progresos; acerca de donde empezaste y en donde estás ahora.

Recuerda esos momentos en los que te parecía que el mundo se iba a acabar, que no había ninguna salida, que nunca encontrarías la solución. Luchaste, y hoy no son más que anécdotas que escasamente recuerdas.

Reconoce lo que has creado en tu vida; de lo que sientes orgullo y que hace un tiempo te parecía inalcanzable.

Algunas veces nos decimos: "Yo no he logrado nada especial." Esto equivale a no reconocer tus esfuerzos, y por lo tanto, es tratarte injustamente.

Recuerda el examen que todos tildaban de imposible para ti; del que decían que no aprobarías. Decidiste sacarlo adelante y después te llenaste de satisfacción por haberlo logrado.

Recuerda ese proyecto del que decían que era demasiado para ti; que te quedaba grande; que nadie lo había hecho antes; que era para gente especial. Tú
perseveraste, te preparaste, golpeaste en todas las puertas que se te ocurrieron, no permitiste que los obstáculos te desanimaran, y, cuando te diste cuenta, habías superado tus propias metas.

¿Qué cualidades te comprometiste a expresar en esos momentos? Persistencia, recursividad, creatividad, templanza, flexibilidad, capacidad de sobreponerte rápidamente, humildad para reconocer tus equivocaciones, disposición a aprender de tus errores y a hacer lo necesario para lograr tus sueños.

Tal vez pensarás que ninguna de estas cualidades es tuya, pero te prometo que tú las posees, y tú sabes mejor que nadie que cuando realmente has querido lograr algo, las has sabido manifestar, las has utilizado y has logrado tu objetivo.

Por eso apuesto lo que sea que cuando tú quieras algo, lo conseguirás. Puede que te demores, que te cueste, que te equivoques mil veces, pero tú ya varias veces has demostrado que, cuando realmente lo quieres, tienes la fuerza, la habilidad y la paciencia para alcanzarlo.

Lo que no has alcanzado se debe a que aun continuas luchando por ello en el camino correcto; a que decidiste rendirte; o a que por cualquier razón no estás en disposición de invertir la energía necesaria para hacerlo realidad.

Recuerda, nunca dudes de tu fuerza y de tu capacidad de lograr lo que quieres. Si no tienes algo, no culpes a las circunstancias o a los demás porque te llenarás de amargura y resentimiento. Recuerda que tienes tanta libertad para usar tu gran fuerza y tu poder, que hasta puedes decidir no usarlos.

Feliz Semana


P.D.: Sólo por hoy elige pensamientos y emociones positivas.Notarás la diferencia.

Cordialmente ,
Carlos Devis