Tomado de un taller dictado por HORACIO VALSECIA, psicólogo argentino.
No existen relaciones afectivas perfectas, las relaciones humanas, mas la de pareja, son una herramienta muy valiosa y fuerte de evolución; siempre vamos a compartir con personas que nos dan la posibilidad de aprender algo y crecer; de nosotros dependerá elegir entre maestros "cariñosos o violentos" .
Lee y entérate como procurarte un gran amor, porque eso de "mala suerte en lo afectivo" es una inmensa mentira, existen muchas herramientas para buscar la felicidad.
Si tuviste pareja y las cosas fueron mal, si tienes pareja y las cosas van mal, recuerda: "TIENE SENTIDO" que esa persona este (haya estado) en tu vida, ¡hay algo que debes aprender!
Para empezar distingue si es amor, pues nos enseñaron a ponerle ese titulo a situaciones conflictivas y neuróticas causantes de dolor, frustración y resentimiento.
NADIE SUFRE POR AMOR
Es absolutamente imposible sufrir por amor, se sufre por carencias y heridas emocionales de la infancia. Muchos creen que están viviendo "el amor de su vida" porque se sacrifican y dejan de lado sus vidas.
El amor es vitamina F = Felicidad; es estimulo, estar bien, entusiastas, progresar, ser creativos, vivir en paz. Decir que se sufre por amor es una contradicción total, no se sufre por ser feliz.
Si estas en una relación y no te dan el amor que quieres, debes comenzar a buscar una solución, pero no en el otro, sino dentro de ti.
TU PAREJA ES TU REFLEJO
Si tu consorte es una linda y exitosa persona te encanta saber esto, pero si es infiel y fría, no te gusta la idea. Pues es cierto, tu pareja refleja un estado interno tuyo que no manejas a escala consciente. Le echamos la culpa al otro y queremos que cambie, nos aliviamos pensando que tiene mas defectos que nosotros y "tapamos" el Verdadero problema: un nivel bajo de autoestima, y no te das el amor que requieres tu mismo.
Lo positivo es saber que el poder y la solución están un tus manos: para tener pareja y ser feliz tienes que trabajar contigo mismo, ¡que suerte no hay que esforzarse para que el otro cambie!!!
EL REFLEJO NO ES LITERAL
No queremos decir que tu haces lo mismo que tu pareja, sino que su inadecuado comportamiento de infidelidad, maltrato, indiferencia, etc. reflejan algo que tu cuerpo emocional cree; inconscientemente pensamos que merecemos lo inaceptable, desviamos la atención en "lo malo" que es el otro y mantenemos la neurosis.
Caemos en estas situaciones repitiendo con sus particularidades los modelos de papá y mama.
··· CONDICIONES OBLIGATORIAS PARA QUE HAYA PAREJA ···
La primera es la química, tiene que haber algo en el otro que te atraiga, la segunda es la compatibilidad: debe haber como mínimo un 60% de elementos compatibles y tercero, compromiso: ambos han de decidir conscientemente el compartir sus vidas para estar mejor, SI HAY PRESIÓN Y UNO ESTÁ DETRÁS DEL OTRO INSISTIENDO, NO HAY PAREJA!!, esa es una señal muy clara.
Recordemos que la relación de pareja es el amor del uno por el otro, no la absorción del uno por el otro.
No lo olvides, quien no esta preparado para el compromiso eres tu, y el otro es tu reflejo. Señores, las parejas que nos maltratan y humillan nos están haciendo el favor de recordarnos que tenemos un montón de heridas internas, tu busca como mejorar, agradéceles y déjalos partir
EL EGO NOS HACE CREER QUE AGUANTAMOS POR AMOR, Y NO ES CIERTO, SOPORTAR, LUCHAR, PERMITIR LO INSOPORTABLE, SENTIR PERSECUCIÓN, AGUANTAR MALTRATOS, NO ES AMOR.
Ten cuidado con:
Tratar a tu pareja como un niño, porque entonces el otro se comportara como hijo. Toda sobreprotección indica esta situación, y lo mas seguro es que surja la infidelidad, pues a nadie le gusta hacer el amor con su madre o padre.
Creer que los hijos atan a alguien. Cuando una pareja incompatible permanece unida "por los niños", les hace un gran daño. Ellos viven procesos de separación agónicos, tormentosos. Si realmente amas a tus hijos, enséñales con tu ejemplo a decidir y hacer lo que quieren.
POR QUÉ ME TOCAN PAREJAS DIFÍCILES???
Porque internamente tenemos una programación que nos conduce a elegir personas difíciles, no estamos preparados para ser felices y gozar del amor.
Además el peor motivo para buscar pareja es por estar solos, si nos desesperamos elegiremos lo peor. Cuando tenemos demasiada hambre comemos cualquier cosa, no elegimos. Si estamos hambrientos emocionalmente hacemos igual, y en cuanto a pareja hay que seleccionar sin apuro ni presión el "menú principal"
Soluciones:
1. Dejar de ver telenovelas. Son la peor fuente para programar el subconsciente, es drama puro lo que ponen en la mente y por muy analíticos que seamos siempre afectan.
2. Revierte tu programación negativa infantil. Focaliza y elige modelos externos que fortalezcan tu idea de felicidad. Usa la técnica del anclaje, al reconocer un modelo positivo de pareja en la calle, la TV o un libro piensa: "Esto es lo que quiero para mi"? También es bueno habituarse a poner la atención en las virtudes del otro y no en los defectos, pues en lo que ponemos pensamiento y atención se reproduce (si creo y pienso que mi pareja es infiel, creare las condiciones para eso)
3. hablar con parejas amigas que sean felices y preguntarles como lo lograron. Ellas tienen una información que tu ignoras, busca conocerla. Nuestro ego nos invita a envidiar, porque maneja un concepto estrecho de escasez, hay que hacer caso al espíritu, quien sabe que hay amor para todos, entonces intentemos y copiemos, no envidiemos.
EL PLAN PARA ENCONTRAR A TU PAREJA
La mayoría cree que el amor cae del cielo y no se puede planear, nos toca o no nos toca. Eso es falso, si no hemos logrado una vida afectiva placentera podemos entrar en acción, movernos, hacer un plan como si fuéramos de vacaciones.
1. Elabora una lista de compatibilidades. Hay que elegir el tipo de pareja. Haz una lista de las características en todos los aspectos que te gustaría tuviera tu pareja y cubre cada detalle: descripción física, edad, nivel sociocultural, económico, afinidad espiritual, etc.... se muy especifico.
2. Al encontrar el candidato chequea: de 60% para arriba se pronostica éxito 50% la proyección es drama. Y 80% es un muy buen porcentaje.
3. Donde buscarla??? Visita los lugares afines al tipo de gente que buscas, donde haya menos competencia y se compartan afinidades. Si lo quieres deportista, acude a esos sitios, y si te desagradan los salidores no vayas a buscar novio en las discotecas. También puedes correr la voz hazte publicidad, dile a tus amigos que buscas pareja.
4. Trabaja contigo mismo. La principal fuente de frustración al nivel de pareja es querer cambiar al otro, olvídate del otro. Comienza a buscar todo lo que puedas hacer para ayudarte, sanar las heridas de tu niño interior y alimentar bien tu mente subconsciente, pues ella siempre ejecuta lo que lleva dentro.
5. Si tienes pareja y las cosas no van bien, haz lo mismo; pues al mejorar tu, mejora el otro. Ahora, si hay muchas cosas que te molestan del otro, inconscientemente te estas diciendo que es la persona errónea y quieres cambiarla.
El trabajo personal te dará dos alternativas: a. Si la persona con la que estas es quien mereces, comenzara a darte el amor que esperas. b. Si no es la que te conviene, se correrá y vendrá otra como la que quieres.
Un lema para todos: UNA RELACIÓN DE PAREJA ES SIEMPRE PARA ESTAR MEJOR.
Una buena relación es un contrato entre dos, donde ambos hacen lo que esta a su alcance para hacerse mejor la vida. Si no, no hay relación, pues tener pareja no es para competir, cambiar al otro o descargar las neurosis que padecemos.
Actúa, haz el plan, ponle fecha, si no se cumple, no te desanimes, se perseverante. Prepárate con tiempo y disponte a darle la bienvenida, recuerda que una relación comienza mucho antes de encontrarse con esa persona, pues comienza contigo.
Decide cuanto quieres pagar, pide una persona que traiga lecciones a Tu vida, pero de un modo que puedas digerirlas fácilmente, sin traumas, ni dolor; pide un maestro cariñoso. Invierte tiempo y esfuerzo en deslastrarte de tu dolor emocional del pasado y fórmate una nueva conciencia, lee libros busca consejos de profesionales, busca ayuda de personas con experiencia, pero ante todo has el trabajo interior contigo mismo, reconcíliate con tu pasado y tu presente. Toma modelos externos que alimenten lo que has elegido.
Remueve de tu casa todos los objetos de relaciones anteriores, sobre todo si fueron malas; regala, vende, quema, dona, bota, sácalos de tu vida. Si te cuesta hazlo poco a poco, pero hazlo. Las fotos, las joyas, la ropa, los muebles te recuerdan inconscientemente el pasado.Todos estos objetos están cargados de " heridas del pasado". Si la relación fue buena y termino adultamente, puedes conservarlos.
Si la persona que estas esperando ya existe, en lugar de gastar energías sintiéndote solo y triste, lo cual aleja al otro, háblale, dile: " Te doy la bienvenida, estoy preparándome, tengo muchas cosas bellas que ofrecerte"
Este mensaje hará eco en el universo y le llegara de algún modo a esa persona que será para ti. Si te agarra la angustia, cierra los ojos e imagina lo bonito que será estar juntos con tu nueva pareja sin ponerle rostro.
Es difícil creer y permanecer en la incertidumbre, pero quien tiene fe recibe; solo los débiles terminan una relación y pasan de una a otra buscando paracaídas que les alivien el dolor del golpe
Si tienes dudas busca como eliminarlas, solo tenemos éxito en aquello de lo que estamos convencidos. Pide ayuda a: psicólogo, psiquiatra, consejero, etc. Y también en el ámbito espiritual.
Renuncia a sufrir, decrétalo, grítalo, escríbelo, comprométete contigo mismo a respetarte y darte amor. Primero renuncia a lo que no quieres, luego elige y afirma lo que deseas para ti. Ámate a ti mismo, no vivas la fantasía de creer que si llega alguien que te ame todo se resolverá.
Si tu generas amor, atraerás amor; el gran secreto de oro para vivir una gran relación es amarse a uno mismo, no te sacrifiques por nadie, pues te desequilibraras, siempre tu en primer plano.
OLVIDA Y PERDONA, lo que te tocó vivir tenia un sentido aunque no lo comprendas.
Pide a Dios que te ayude a encontrar el plan que el tiene para tu vida, pues no estamos llamados a vivir desdichados, sino a vivir en Amor y desde el Amor, pues venimos de un Dios que es todo Amor.
domingo, 4 de noviembre de 2007
Cómo vivir un gran amor
miércoles, 24 de octubre de 2007
Aprendiendo en libertad
Una mente disciplinada nunca es libre, ni puede ser libre jamás una mente que ha reprimido el deseo. Es sólo mediante la comprensión de todo el proceso del deseo como la mente puede alcanzar la libertad. La disciplina limita siempre a la mente a un movimiento dentro de la estructura de un sistema particular de pensamiento o de creencia, ¿no es así? Y una mente semejante jamás está libre para ser inteligente. La disciplina genera sumisión a la autoridad. Provee la capacidad para desempeñarse dentro del patrón de una sociedad que requiere habilidad funcional, pero no despierta la inteligencia, la cual posee su capacidad propia. La mente que no ha cultivado otra cosa que la capacidad por medio de la memoria es como la moderna computadora electrónica la cual, si bien funciona con habilidad y exactitud asombrosas, sigue siendo solamente una máquina. La autoridad puede persuadir a la mente para que piense en una dirección particular. Pero ser guiada para pensar a lo largo de ciertas líneas o en los términos de una conclusión previa, no es pensar en absoluto; es funcionar meramente como una máquina humana, lo cual engendra descontento irreflexivo que acarrea frustración y otras desdichas.
Estamos interesados en el desarrollo total de cada ser humano, en ayudarlo a realizar su más alta y plena capacidad propia -no alguna capacidad ficticia que el educador tiene en vista como un concepto o un ideal-. Cualquier espíritu de comparación impide el florecimiento pleno del individuo, ya sea que se trate de un científico o de un jardinero. La más plena capacidad de un jardinero es igual a la más plena capacidad de un científico, cuando no hay comparación; pero cuando la comparación interviene, surgen el menosprecio y las relaciones envidiosas que crean conflicto entre hombre y hombre. Como sucede con el dolor, el amor no es comparativo; no puede ser comparado con lo más grande o lo más pequeño. El dolor es dolor, como el amor es amor, ya sea que exista en el rico o en el pobre.
Las vasijas
Una anciana mujer china tenia dos grandes vasijas, cada una en el extremo de una vara que colgaba de su cuello.
Por dos años esto estuvo sucediendo, con la mujer trayendo solo vasija y media de agua. Desde luego, la vasija perfecta estaba orgullosa de sus logros, mas la otra estaba avergonzada de su imperfección, sintiéndose miserable de que solo podía hacer la mitad de lo que se esperaba hiciera.
Después de dos años de percibida amarga falla, hablo con la anciana cuando estaban por el arroyo: “Estoy avergonzada de mí, porque por la grieta en mi costado se cae el agua hasta llegar a tu casa."
La anciana sonrió, "¿Te has fijado en que hay flores a tu lado del camino, mas no en el lado de la otra vasija?”Eso es porque siempre sabido de tu defecto, así que planté semillas de flores en tu lado del camino, y cada día mientras regresamos a casa, tu las riegas."
"Durante dos años he podido recoger estas hermosas flores para decorar mi mesa. Sin ti siendo exactamente como eres, no habría esta hermosura embelleciendo mi casa."
Cada uno de nosotros tiene una particularidad. Y son las grietas y los defectos que tenemos lo que nos hace que vivir juntos sea tan interesante y gratificante. Solo tienes que tomar a cada persona por lo que son y ver lo bueno que hay en ellos.
Así, que amigos, tengan un gran día y recuerden oler las flores del camino.
Esta historia me la compartió mi amigo Joel Gómez de Toluca, México
martes, 23 de octubre de 2007
Un pájaro al viento
lunes, 15 de octubre de 2007
El gentil arte de Bendecir
Al despertar, bendice este día porque ya está inundado del bien inesperado que será atraído por tus Bendiciones; porque bendecir es reconocer el bien ilimitado que está enclavado en la textura misma del universo y que nos espera a todos.
Al pasar al gente por la calle, en el autobús, en los lugares de trabajo y juego, bendícelos. La paz de tu bendición los acompañará en su camino y el aura de su gentil fragancia será una luz en su camino.
Al encontrarte y hablar con la gente, bendice su salud, su trabajo, sus relaciones con Dios, consigo mismos y los demás. Bendícelos en su abundancia, en sus finanzas; bendícelos en cada forma concebible, porque tales bendiciones no solamente siembran las semillas de la sanación, sino que algún día florecerán como flores de dicha en los huecos de tu propia vida.
Al caminar bendice la ciudad donde vives, en fin bendice a todo lo que ves y sientes y principalmente es de suma importancia que bendigas a la Madre Tierra, porque te permite caminar sobre ella, te provee de las plantas, las flores, de todo lo lindo que te presenta la naturaleza.
Bendice el aire que respiras, ya que sin aire en pocos minutos dejas de existir. Bendice el sol, el viento, también la lluvia que es necesaria para alimentar a la tierra.
Fundamentalmente acostúmbrate a bendecir a todo lo que comes, tomas o ingieres de alguna forma. Bendice a todos los seres que ayudaron a crear lo que es tu alimento, sin olvidar por supuesto a la Madre Tierra que hace que el mismo pueda surgir. Bendice a los animales que se ofrecen para que los puedas usar como tu alimento, sabiendo que ellos lo hacen por amor hacia ti y consideran su misión el brindarte tu sustento.
Al momento en que alguien exprese la menor agresión o falta de bondad hacia ti, responde con una bendición; bendícelos total, sincera y jubilosamente, porque tales bendiciones son el escudo que los protege de la ignorancia de sus propios malos actos y desvía el mal que te hayan dirigido.
Bendecir significa desear el bien incondicional, total e irrestricto para otros y para los eventos, desde el manantial más profundo en las recónditas cámaras de tu corazón: significa santificar, reverenciar, contemplar con extremo respeto todo lo que siempre es un regalo del Creador. Aquel que está santificado por tus bendiciones es puesto aparte, consagrado, santo, íntegro.
Bendecir es invocar la protección divina, pensar o hablar con agradecimiento, conferir felicidad, aunque nosotros mismos nunca somos los agraciados sino simplemente los dichosos testigos de la abundancia de la vida.
Porque bendecir todo sin discriminación alguna es la máxima forma de dar, porque aquellos a los que bendices nunca sabrán de dónde provino el súbito rayo de sol que estalló a través de las nubes de sus cielos, y rara vez serás testigo de la luz del sol que brilla en sus vidas.
Cuando tu día esté de cabeza y algún evento inesperado destroce tus planes y a ti también, estalla en bendiciones porque la vida te está enseñando una lección, y el mismo evento que creías indeseable, tu mismo lo llamaste, así que para aprender la lección contra la que te sientes frustrado, bendícela.
Las pruebas son bendiciones disfrazadas y huestes de ángeles acompañan su camino. Bendecir es reconocer la omnipresente belleza universal oculta a los ojos materiales; es activar la ley de atracción, la cual desde los más lejanos confines del universo, traerán a tu vida exactamente lo que necesitas experimentar y disfrutar.
Es imposible bendecir y juzgar simultáneamente, así que mantén constantemente como un profundo, consagrado y cantarino pensamiento el deseo de bendecir, porque entonces verdaderamente brindarás paz, amor y alegría a tu entorno.
HAZ QUE TU VIDA SEA UNA BENDICIÓN PARA TI MISMO Y PARA TODOS LOS DEMÁS.
viernes, 12 de octubre de 2007
Cómo recuperar tu poder interior
Tener fuerza o poder interior es realmente el único modo de poder adaptarnos a un ritmo de vida, que cambia día a día, sin que nos volvamos locos. Esperamos que los demás cambien cuando el secreto está en empezar a recuperar nuestro poder interior.
¿Quién tiene el poder de pensar en nuestra propia mente?
¿Acaso alguien puede impedirnos elegir tener pensamientos de prosperidad, puede alguien impedirnos actuar desde el amor, puede alguien frenarnos en aumentar nuestra propia felicidad?
Nadie puede obligarnos a tener ideas negativas, tristes, catastróficas, dañinas,…Pues nadie se puede meter en nuestra cabeza, ni tampoco sentir por nuestro propio corazón.
El peligro reside en el OLVIDO de Quienes somos y qué hemos venido a hacer en este rincón de universo; que tipo de sentimientos hemos venido a experimentar, como seres humanos, a compartir y expandir en este mundo. El peligro reside en olvidarse de que todo este viaje ha sido programado y deseado por nuestra esencia divina.
La única forma de amarnos es aceptarnos tal y como somos, con nuestras rarezas, defectos, fallos, conscientes de que nuestra evolución está encaminada…Somos hijos del Universo; y este no nos juzga ni nos critica. Solo quiere lo mejor para nosotros.
Si el Universo no nos juzga ni nos critica, ¿Por qué lo hacemos nosotros?
¿Quiénes somos nosotros para juzgarnos, castigarnos, privarnos si el Universo mismo no lo hace?
- Asumir nuestra responsabilidad: somos los únicos responsable de nuestra felicidad. De nada sirve mendigar a otros que nos hagan felices, ni tampoco culpar a otros y responsabilizarlos de nuestra propia infelicidad. Por mucho daño que nos hayan podido hacer solo nosotros tenemos la llave de nuestros pensamientos y sentimientos. Solo nosotros somos responsables de perdonar. Esto es un acto propio del único corazón del que disponemos. Aquí se encuentra la verdadera liberación del agredido y el verdadero poder interior.
- Atreverse a expresar nuestros sentimientos: durante siglos hemos sido enseñados a que expresar emociones era cosa de débiles o de maleducados. La expresión de la rabia ha sido crudamente censurada, especialmente en la mujer. La tristeza y el llanto resultan insoportables para la mayoría: cuantas veces habremos visto a adultos animando a un niño que se ha hecho daño, a callarse y cortar su llanto, cuantas veces les podemos escuchar diciendo: no es nada. Pero al niño le duele. Reconocer el dolor lleva a tranquilizarse o tranquilizar al otro. Negar el dolor es automáticamente aumentarlo. Negar es un modo de enseñar, y así se nos ha enseñado, que las emociones, los dolores, no importan, no son nada. Y así aprendemos a tragar en vez de sacar y limpiar.
¿Cuántas emociones reprimidas llevamos con nosotros cada día
¿Cuánto daño nos hacemos expandiendo así el malestar por no enfrentarlo y sacarlo?
- Reprogramar nuestra mente: para recuperar nuestro poder interior con nuevos pensamientos de valía y merecimiento alegra a nuestra más potente herramienta que es el corazón.
- Devolverle su guía la hace renacer:
Me merezco lo mejor y ahora lo acepto.
Soy una y la misma cosa con el Poder que me ha creado.
Me amo y me acepto exactamente tal y como soy.
La felicidad corre por mi vida como la sangre por mis venas…
Realizar afirmaciones cada día es una eficaz forma de reorientar nuestras convicciones sobre nosotros mismos, la Vida…
Me autorizo a salir de las situaciones que puedan frenar mi vivencia de la felicidad. Estoy a salvo viendo crecer, día a día, mi poder interior.
miércoles, 3 de octubre de 2007
Reflexión de Pablo Neruda
Nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tu has hecho lo que querías en tu vida. Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.
El libro del Ego - Osho
Cuando se triunfa en el mundo resulta muy difícil parar. Resulta difícil parar cuando te estás enriqueciendo, cuando te estás haciendo famoso. Cuanto más refinada sea la personalidad, más se afianza. Por eso no digo que tengas que mejorar. Desde Buda a Hakuin, ninguno de los grandes maestros ha hablado de que haya que mejorar. Ojo con los llamados «libros para mejorar» de «desarrollo personal». El mercado está lleno de esos libros, y hay que tener mucho cuidado con ellos, porque esa mejora no te llevará a ninguna parte. No se trata de mejorar, porque con mejorar solo se consigue aumentar la mentira. Mejorará la personalidad, se pulirá más, se hará más sutil, más valiosa, pero eso no equivale a la transformació
La mentira no puede convertirse en la verdad. No hay forma alguna de mejorar la mentira para que se convierta en la verdad. Siempre seguirá siendo la mentira. Parecerá cada día más la verdad, pero seguirá siendo la mentira. Y cuanto más verdad parezca, más te absorberá, más arraigará en ti. La mentira puede parecer hasta tal punto la verdad que es posible olvidarse de que en realidad es mentira.
La mentira te dice: «Ve en busca de la verdad. Mejora tu carácter, tu personalidad. Busca la verdad, transfórmate en esto, transfórmate en lo otro». La mentira no para de ofrecerte nuevas actividades: haz esto, y todo irá bien y serás feliz para siempre. Haz esto, haz lo otro. ¿Que esto falla? No importa; tengo otros planes para ti. La mentira no para de ofrecerte planes, y tú sigues esos planes, malgastando tu vida.
En realidad, la búsqueda de la verdad también procede de la mentira. Resulta difícil de comprender, pero es algo que hay que comprender. La búsqueda de la verdad deriva de la propia mentira. Es la forma de protegerse que tiene la mentira; si incluso te ofrece la búsqueda de la verdad, ¿cómo puedes sentirte a disgusto con tu personalidad? ¿Y cómo puedes decir que es mentira? Te empuja, te arrastra a ir en busca de la verdad. Pero la búsqueda significa ir a otro sitio, mientras que la verdad está aquí y la mentira te impulsa a ir allá.
La verdad dice «ahora», y la mentira «entonces» y «allí». La mentira siempre se refiere al pasado o al futuro, nunca al presente. Y la verdad es el presente, este mismo momento, ahora mismo. De modo que el primer «tú» es la mentira, la actuación, la pseudopersonalidad que te rodea, la cara que ofreces a la galería, la falsedad. Es un engaño. La sociedad te lo ha impuesto y tú has colaborado en ello. Tienes que dejar de colaborar con esa mentira de la sociedad, porque solo cuando te quedas al desnudo eres tú mismo. Todos los ropajes son un invento social. Todas las ideas y las identidades que crees poseer son un invento social, algo que te han creado los demás. Y tienen sus motivos para hacerlo. De esta forma se aprovechan de ti sutilmente. Te explotan.
La auténtica explotación no tiene un carácter económico ni político; la auténtica explotación es la psicológica. Esa es la razón por la que todas las revoluciones han fracasado. ¿Cuál es esa razón? Que no han indagado en la explotación más profunda, la psicológica. Solo intentan cambiar lo superficial. Si una sociedad capitalista se vuelve comunista, no hay ninguna diferencia. Si una democracia se convierte en dictadura, o si una sociedad dictatorial se hace democrática, da igual: no existe ninguna diferencia. Son cambios superficiales, un blanqueado, pero en lo más profundo la estructura sigue siendo la misma.
¿En qué consiste la explotación psicológica? La explotación psicológica consiste en no permitir que nadie sea uno mismo, que nadie sea aceptado tal y como es, que no se respete a nadie. ¿Cómo respetar a las personas si no las aceptamos como son? Si les impones cosas y después las respetas, lo que respetas son tus propias imposiciones. No respetas a las personas como son, no respetas su desnudez, ni su espontaneidad, no respetas sus sonrisas y sus lágrimas de verdad. Solo respetas el fingimiento, las pretensiones. Lo que respetas es la actuación.
Tienes que abandonar por completo este primer tú. Freud contribuyó en gran medida a que la humanidad tomara conciencia de la falsedad de la personalidad, de la mente consciente. Su revolución es mucho más profunda que la de Marx, su revolución es mucho más profunda que ninguna otra. Profundiza mucho, pero no se extiende lo suficiente. Llega al segundo tú, al tú reprimido, instintivo, inconsciente. Se trata de todo lo que la sociedad no ha permitido, de todo lo que la sociedad ha metido a la fuerza en tu ser y allí lo tiene encerrado. Solo aparece en tus sueños, en metáforas, o cuando estás borracho, cuando no tienes control sobre ti mismo. El resto del tiempo está lejos de ti, y es más auténtico, no es falso.
Freud hizo mucho para que el hombre tomara conciencia de ello, y las psicologías humanistas y sobre todo los grupos de encuentro, de desarrollo personal y similares han contribuido enormemente a que se tome conciencia de todo lo que grita en nuestro interior, de lo que ha sido reprimido, aplastado. Y en eso consiste la parte vital. Esa es la vida real, la vida natural. Las religiones la han condenado, calificándola de parte animal, la han condenado al considerarla el origen del pecado. No es el origen del pecado, sino de la vida, y no es inferior a lo consciente. Es más profunda que lo consciente, sin duda, pero no inferior.
Y no hay nada de malo en lo animal. Los animales son hermosos, como los árboles. Viven desnudos, con sencillez. Aún no los han destruido los sacerdotes y los políticos, aún forman parte de Dios. Solo el ser humano se ha extraviado. El hombre es el único animal anormal sobre la faz de la tierra, mientras que los demás animales son normales. De ahí su alegría, su belleza, su salud, de ahí su vitalidad. ¿No os habéis fijado? ¿No habéis sentido envidia al ver un pájaro en pleno vuelo? ¿Cuando un ciervo corre a toda velocidad por el bosque? ¿No habéis sentido envidia de esa vitalidad, de la pura alegría de la energía?
Y con los niños... ¿no habéis sentido envidia de los niños? Quizá por la envidia condenáis el infantilismo, una y otra vez. Cuánta razón tiene Montague al afirmar que en lugar de decir: «No seas infantil» deberíamos empezar a decir: «No seas adultil». Tiene toda la razón del mundo, y yo estoy de acuerdo con él.
Un niño es hermoso, mientras que un adulto es la fealdad misma. El adulto deja de fluir, se bloquea. Se queda inmóvil, como muerto. Pierde brío, pierde entusiasmo; se limita a arrastrarse. Se aburre, no tiene sentido del misterio. Nunca se sorprende de nada, porque ha olvidado el lenguaje del asombro. Para él ya no existe el misterio. Dispone de muchas explicaciones, pero el misterio ya no existe para él. Por consiguiente, ha perdido la poesía, la danza y todo lo que da significado a la vida, todo lo que aporta el sabor de la vida.
Este segundo «tú» es mucho más valioso que el primero, y precisamente por eso me opongo a todas las religiones, a todos los sacerdotes, porque se aferran al primero, al más superficial. Vayamos al segundo, pero el segundo tampoco supone el final, y ahí es donde Freud se queda corto. Como también se queda corta la psicología humanista: si bien profundiza un poco más que Freud, no profundiza lo suficiente como para llegar al tercer «tú».
En ti existe un tercer «tú», el tú auténtico, la cara verdadera, que sobrepasa los «túes» primero y segundo. Lo trascendental, la «budidad», la conciencia pura, sin fisuras, sin divisiones. El primer tú tiene un carácter social; el segundo, natural; el tercero, divino. Y un momento: no digo que el primero no resulte útil. Si existe el tercero, el primero se puede emplear. Si existe el tercero, también se puede emplear el segundo, pero siempre y cuando exista el tercero. Si el centro funciona, también irá bien la periferia, porque la circunferencia estará en su sitio, pero si solo tenemos el centro, sin la circunferencia, todo acabará en una especie de muerte.
Eso es lo que ha ocurrido con el ser humano. Por eso tantos pensadores occidentales sostienen que la vida carece de sentido. No es así. Solo se debe a que se ha perdido el contacto con el origen del sentido, del significado. Es como si un árbol perdiera el contacto con sus raíces. Entonces no habría flores, empezaría a desaparecer el follaje, se caerían las hojas y no brotarían hojas nuevas. Y entonces la savia deja de fluir, deja de existir la vida. El árbol se muere.
Y entonces el árbol puede empezar a filosofar, a ponerse en plan existencialista, como Sartre, por ejemplo, y ponerse a decir que ya no hay flores en la vida. Que la vida no tiene flores, que ha desaparecido la fragancia, que ya no hay pájaros... Y el árbol incluso puede empezar a decir que siempre ha sido así y que en la antigüedad se engañaban pensando que había flores, que eran puras imaginaciones. «Siempre ha sido así, la primavera nunca ha llegado, son fantasías de la gente. Son fantasías de los budas... que si crecen las flores, que si reina la alegría y sale el sol y aparecen los pájaros... No hay nada. Todo es oscuridad, todo es fortuito y nada tiene sentido.» El árbol podría decir esto.
Y la verdad no es que nada tenga sentido, que ya no haya flores, que las flores no existan, que la fragancia sea pura imaginación, sino sencillamente que el árbol ha perdido contacto con sus propias raíces. A menos que eches raíces en la «budidad», no florecerás, no cantarás, no sabrás en qué consiste una fiesta. ¿Y cómo se puede conocer a Dios si no se sabe lo que es festejar? Si os habéis olvidado de bailar, ¿cómo vais a orar? Si os habéis olvidado de cantar y de amar, Dios ha muerto. Esto no significa que Dios esté muerto, sino que está muerto en vosotros, en ti. Tu árbol se ha secado, ha desaparecido la savia. Tendrás que volver a encontrar raíces. ¿Y dónde encontrar esas raíces? Hay que encontrarlas aquí y ahora.
Osho-El Libro del Ego. Págs.13,15
Actúa en lo que de ti depende
Éstas son las palabras de un maestro anciano:
"Cuando era joven, me dolía el corazón por la violencia e injusticia de este mundo. Quería con toda mi alma darle un sentido profundo a mi existencia. Quería que, al morir, mi vida hubiera servido para marcar una diferencia en este mundo, aunque tuviera que pagar un precio muy alto para hacerlo.
Por eso mi oración era:
'Señor, dame la fuerza y la sabiduría para que mi vida contribuya a mejorar la adversa situación de este mundo.'
Después, siendo un hombre ya maduro, me di cuenta que no había podido cambiar nada, que el mundo continuaba igual o peor. Estaba frustrado porque me sentía impotente,
entonces modifiqué mi oración de la siguiente manera:
'Señor, ya que no pude cambiar el mundo, dame la fuerza y la sabiduría para ayudar a cambiar a mi familia y a mis cercanos.'
Ahora que soy un anciano, me doy cuenta de lo ingenuo y arrogante que fui al tratar de cambiar a los demás. En mi infancia me enseñaron que todos mis problemas eran culpa de otros, que mi felicidad y mi progreso no dependían de mí. Cuan equivocados estaban.
Como derroché mi vida fijándome en los errores de los que me rodean, culpando a los otros de mis problemas, en vez de enfocarme en reconocer y corregir mis propios errores, mi oración ahora es:
'Señor, dame la fuerza y la sabiduría para aprender a ver y a reconocer mis errores, para utilizar mi fuerza y mi poder personal, para ser cada día alguien que sabe crecer y elegir la acción constructiva en vez de la queja."
Piensa, ¿Cuán diferentes serían nuestras vidas, si la energía que hemos gastado en culpar a los demás de nuestros problemas, la hubiéramos empleado en resolverlos? Poco puedes hacer para cambiar al resto y mucho para cambiar tú mismo.
¿Qué puedes reconocer hoy?
Contra el Alzheimer..
SI CONSIGUES LEER LAS PRIMERAS PALABRAS, EL CEREBRO DESCIFRARÁ LAS OTRAS.
Inténtalo!!!!
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Anatomía del Espíritu
Autora: Caroline Myss, Ph.D.
aprendiendo a mantenernos en contacto con nuestro YO mas profundo.
Nos rodea una energía emocional generada por experiencias interiores y exteriores, tanto las positivas como las negativas. Estas fuerzas influyen en el tejido físico interno del cuerpo. De esta manera, la biografía de una persona, es decir, las experiencias que conforman su vida, se convierte en biología.
Nuestro cuerpo contiene nuestra historia, todos los capítulos, párrafos y versos, línea a línea, de todos los acontecimientos y relaciones de nuestra vida. Un miedo, por ejemplo, activa todos los sistemas corporales, el estomago se tensa, el ritmo cardiaco se acelera y tal vez el cuerpo comienza a sudar. Un pensamiento amoroso puede relajar todo el cuerpo.
Todos tenemos sentimientos negativos, pero no toda aptitud negativa produce enfermedad. Para crear enfermedad, las emociones negativas tienen que ser dominantes, por ejemplo, una persona puede saber que debe de perdonar a alguien, pero decide que continuar enfadada le da más poder.
Muchas personas desarrollan una enfermedad cuado pierden algo que para ellas representa poder, como dinero, un trabajo o cuando pierden a alguien a quien han investido de poder o de su identidad, como el conyuge, un progenitor o un hijo. Nuestra relación con el poder esta en el núcleo de nuestra salud.
Para que una terapia alternativa tenga éxito es necesario que la persona tenga un concepto interno del poder, una capacidad para generar energía interna y recursos emocionales, como por ejemplo, creer en su autosuficiencia. Es necesario tomar conciencia de lo que nos da poder. La curación de cualquier enfermedad se facilita identificando nuestros símbolos de poder y escuchando los mensajes que el cuerpo y las intuiciones nos envían acerca de ellos.
Curación total y cura no son lo mismo. Se produce una "cura" cuando la persona ha logrado controlar o detener el avance físico de una enfermedad. Curar una enfermedad física, sin embargo, no significa necesariamente que se haya aliviado también el estres emocional y psíquico que formaba parte de ella. En este caso es muy posible, y con frecuencia probable, que la enfermedad reaparezca.
los recuerdos y las creencias con el deseo de liberarse de todas las pautas negativas que impiden la total recuperación emocional y espiritual.
Durante las cuatro últimas décadas se ha escrito mucho sobre el papel de la mente en la salud,
nuestras actitudes tienen un papel importantísimo en la creación y la destrucción de la salud corporal. La depresión, por ejemplo, no solo afecta a la capacidad de sanar, sino que deteriora directamente el sistema inmunitario. El enfado, la amargura, la rabia y el resentimiento obstaculizan el proceso de curación o lo impiden totalmente. La voluntad de sanar tiene un enorme poder, y sin ese poder interior una enfermedad suele salirse con la suya.
¿Significa esto que las personas que no se curan no han conseguido ampliar su conciencia?, NO, en absoluto. Morir no significa no haber sanado. La muerte es una parte inevitable de la vida. La realidad es que muchas personas se curan de sus tormentos emocionales y psíquicos, y por lo tanto mueren "sanadas".
Si, por supuesto, pero eso no quiere decir que todas las enfermedades van a ser curadas. A veces una persona tiene que soportar una enfermedad por motivos que le servirán para afrontar sus miedos y su negatividad. Y a veces a una persona le ha llegado la hora de morir.
La muerte no es el enemigo; el enemigo es el miedo a la muerte.
El camino de la libertad emocional
El pensamiento parasitario sintoniza a los seres humanos con estados de ánimo de víctima ocasionando con esto que los espacios de celebración y felicidad sean cada vez más inexistentes. A nivel fisiológico, esto empieza a atrofiar el normal crecimiento de la glándula TIMO, encargada del Sistema Inmunológico y la responsable de la creación de los glóbulos blancos, tan necesarios para la vida. Cuando el corazón es feliz canta en proporciones de Phi, y a este tipo de vibración se le denomina Phonon, que quiere decir una onda en un ambiente líquido, la sangre. La medicina, alegremente y sintonizando (para variar) con su filosofía de muerte y parasitismo, siempre ha dicho que la glándula TIMO acompaña el crecimiento de un organismo humano hasta cierto punto, después de lo cual deja de crecer y se atrofia. Eso es absoluta y definitivamente FALSO, lo que pasa es que en un organismo que ha interrumpido este proceso lo que le falta es FELICIDAD.
Afirmaciones para potenciar la abundancia mental
- Merezco ser próspero y rico
- Merezco cobrar por hacer lo que me gusta
- El dinero es mi amigo
- Yo soy suficiente y tengo suficiente
- El hecho de que yo este presente es suficiente para obtener valiosos resultados.
- Perdono a mis padres y al medico por el dolor que me causaron en mi nacimiento
- Reconozco el amor que sienten ellos por mi y el que siento yo por ellos.
- Ahora estoy preparado para triunfar
- Me gusto a mi mismo y por lo tanto me gustan los demás
- Mi riqueza contribuye a mi libertad y mi libertad contribuye a mi riqueza
- Estoy seguro de que ahora hay suficiente para mi
- Soy un canal de abundancia de dinero, belleza y paz para mi y los demás
- Mis ingresos son mayores que mis gastos
- Todo el dinero que gasto vuelve a mi multiplicado
- Yo merezco amor
- Yo soy valioso y merezco el éxito en mi vida
- Una parte de todo lo que gano es para ahorrarlo
- Cuánto mas me ocupo de mi, mas se ocupan los demás de ellos.
- Me libero de la escasez en mi vida
- Comparto mi prosperidad con los demás
Cinco son las corrientes que crean el Río de la Prosperidad. Cada una se asemeja a una serie de frecuencias con las que puedes sintonizar por medio de tus pensamientos, tus sensaciones físicas y tu actividad y experiencias, como si se tratara de una energía que fluye en el interior de un río profundo.
Las cinco corrientes que forman el Río de la Prosperidad son:
1. La Corriente del Feng Shui
2. La Corriente Sensorial
3. La Corriente Emocional.
4. La Corriente Creativa
5. La Corriente Racional.
Estas cinco corrientes siempre circulan por tu vida, y cuando permites que fluyan sin obstáculos y suavemente, crean el Río del Oro. Cada una de ellas se asemeja a una serie de frecuencias que puedes sintonizar, una corriente o un ancho de banda de energía que fluye. Imagina que estás sintonizando una emisora en la radio. Lo que haces es sintonizar la frecuencia con la que se difunde, el ancho de banda de las ondas de sonido de la radio de manera tal que puedes detectar la diferencia cuando te desvías mínimamente de esa determinada sintonía. De la misma manera, también puedes sintonizar cada una de las corrientes y detectar cuándo estás fuera de su cauce.
Cada una de las corrientes puede cambiar su posición respecto a las otras, sea aflorando a la superficie, sea, moviéndose en el fondo del Río del Oro, según si se le da el sitio que merece o no. La mayoría de las personas se concentra exclusivamente en una de las corrientes e ignora las restantes. Imagínate que tratas de vivir con una mano que sólo tiene un dedo. Es posible, pero la vida es mucho más fácil y enriquecedora si los cinco dedos operan y se mueven con libertad.
La Corriente del Feng Shui guía el camino .
El arte chino de la ubicación es un sistema que existe desde hace muchos años y exalta los aspectos tangibles e intangibles de un lugar físico, la configuración del flujo del «viento y del agua» de tu entorno. El viento representa lo intangible: los pensamientos cognitivos, las intenciones y las emociones. Guarda la misma importancia que el agua, que representa todo aquello que podemos ver, tocar, gustar, oler y oír, así como los movimientos de nuestro propio cuerpo. El Feng Shui es el arte y la ciencia de crear armonía, paz, fluidez y abundancia con y para las personas dentro de su entorno físico.
El Feng Shui es importante por derecho propio, dado que proporciona las indicaciones necesarias para saber en qué lugar has ubicado las posesiones materiales, el trazado del entorno que te rodea y, dentro de ese entorno, el lugar donde se sitúa tu sector de la riqueza. También representa la energía de las otras cuatro corrientes materializadas en forma física. Tus posesiones materiales y su ubicación son manifestaciones externas de tus energías mentales, emocionales y creativas. Todo lo que piensas y sientes acerca de cada uno de los objetos presentes en el espacio que habitas, así como el sentido que tienen en tu vida, se pone de manifiesto en tu entorno.
Para el Feng Shui, los objetos materiales y su ubicación también simbolizan las líneas maestras de tu vida y lo que está sucediendo en y con ella.
Tu Corriente Sensorial funciona tal como cuando te tomas el pulso; percibes todo lo que tus sentidos detectan: la tensión en tus hombros, el cosquilleo en la garganta, la comezón que no te rascas, los dedos que juegan con el cabello, el malestar de estómago y el nudo en el pecho.
Esta corriente se centra en el conjunto de las sensaciones táctiles y de los actos de cualquier parte de tu cuerpo que se conecte contigo o con otro.
El hecho de tomar conciencia de que tu respiración ha cambiado o de que has iniciado cualquier movimiento está relacionado con esta corriente. Prestar debida atención a las sensaciones de tu cuerpo implica que utilices tu Corriente Racional, lo que se traduce en una forma excelente de serenarse y calmar el agitado pensamiento de la mente analítica. Sintonizarse con la corriente sensorial de modo tal que sigas en movimiento y respirando, aun un poco, es también una forma de prevenir muchos de los dolores y molestias comunes que solemos sufrir, en especial los dolores de cabeza debidos a las tensiones y la rigidez muscular.
La Corriente Emocional fluye con libertad de una emocióna otra, llegando al extremo de inhibirse completamente según la cantidad de interacción que tú permitas. Esta corriente energética es como el océano, es decir que cada pocos minutos, las nuevas olas emocionales surgen incluso si la anterior todavía no ha desaparecido del todo. Es muy sensible, y si le das espacio, se asocia espontáneamente con las otras cuatro corrientes y con los estímulos visuales y táctiles que recibas.
Por lo general, los occidentales pensamos que el hecho de inhibir una de las emociones no tiene impacto alguno en las otras.
Esta creencia demuestra falta de sentido común. Todas tus emociones se conectan con la misma fuente: tú.
Como todo está conectado, al obstruir la manifestación de una de las corrientes o cerrar la llave de paso para disminuir el caudal de salida, reduces la de las demás, creando con el tiempo o bien una acumulación que algún día deberá aflorar, o bien un estancamiento que en un momento dado obstruye al resto.
Tal como las olas, las emociones tienen un principio, una cresta y un final. Detener su ciclo es dejarlo incompleto en tu interior. La consecución de un ciclo es tan simple como el hecho de permitirte vivir plenamente la ola de una emoción.
¿Alguna vez has pensado en la razón por la que una persona se ve más joven que otra, cuando ambas tienen la misma edad? Averigua si obstruyen o detienen sus emociones o si viven plenamente su ciclo completo.
La Corriente Creativa es la expresión de la mente imaginativa y visionaria que considera perfectamente posible un mundo irreal no lineal bajo un cielo lleno de conmovedoras imágenes. De la mano de esta corriente creativa, pensamos con nuestros corazones, oímos con nuestros ojos, y vemos con nuestro sentido del tacto. Éste es el lugar de la imaginación de los poetas, artistas, escritores y soñadores, y es también aquél donde los empresarios intuitivo s ven sus posibilidades.
Internet existe porque la Corriente Creativa se unió con la Corriente Racional a fin de crear e imaginar un flujo mayor. Decir «Hmmm, me pregunto si.. .», visitar una galería de arte o disfrutar de un paisaje, abre la llave que obstruye el paso de este flujo de energía. Ésta es la corriente que se estimula cuando te relajas. Es una corriente mental que puede asociarse con la Corriente Racional, dejándola que descanse un poco. Imagina dos bueyes enyugados, labrando el campo. Dos cabezas y cuatro hombros fuertes hacen mucho más trabajo que un buey solitario.
La Corriente Racional es la clásica óptica cognitiva mental que utiliza la lógica intelectual. Pregunta el cómo y el porqué, analiza, hace listados, se propone objetivos que realizar paso a paso, piensa, critica y decide si algo o alguien es bueno o malo. Las personas que se consideran a sí mismas «cerebrales» suelen inclinarse por esta corriente. Se debe a la Corriente Racional la creación de la mayoría de los aspectos lógicos y de los puntos centrales para el proceso de seguimiento en el terreno de la contabilidad, los negocios, la economía, las leyes y la ciencia. Las expresiones tales como «Puedo pensar» o «Seamos racionales» indican el flujo de esta corriente. Decir «No puedo pensar» indica que esta corriente se ha detenido, o bien que está alojada en un lugar subterráneo de nuestra conciencia.
Tu Corriente Racional puede fluir en círculos con mayor rapidez que cualquiera de las otras, creando lo que se llama una «parálisis del análisis». Cuando alguien dice que no puede dormir, o que se está volviendo loco, es con frecuencia señal de un nivel de hiperactividad de la Corriente Racional. El hecho de conectar o sintonizar con las otras cuatro corrientes ayuda a esta primera a serenarse. Este enfoque indirecto logra milagros a la hora de tranquilizar la mente
Observemos ahora las corrientes en su conjunto: la Corriente Sensorial y la Corriente Emocional crean una increíble danza con la Corriente Creativa. Piensa en las personas que hacen puenting, pintan, navegan, practican windsurf, escriben o cantan a voz en cuello, y tendrás una idea de las posibilidadesque ofrecen estas corrientes. Es posible que la Corriente Racional luche y venza a una o a cualquiera de las otras corrientes insistiendo en que son ilógicas, peligrosas y demasiado trilladas. Pero una vez que tu vida se equilibra, puedes discernir una de la otra y apreciar la riqueza que cada una ofrece. Por ejemplo, la crisis de los cuarenta suele ser una señal de que las otras corrientes piden que les prestes una mayor atención y que las valores.
Sabes que ambas, la Corriente Emocional y la Corriente Sensorial fluyen cuando puedes llorar, cantar, reír, suspirar, estremecerte, o sentir dolor en el pecho cuando alguien entona canciones nostálgicas.
El Feng Shui se ocupa de crear un recipiente sagrado, y puesto que la protección en tu desplazamiento por las rápidas aguas del río es vital, es asimismo importante que te construyas un navío sólido para hacer el viaje. Sólido como una roca y completamente hermético.
Tu espacio es limitado, en tu navío, tu hogar, tu espacio de trabajo y tu vida. Presta atención entonces y lleva contigo lo más importante. La integridad, la intención, la honestidad y el compromiso son las claves para hacer un viaje seguro río abajo.
INTEGRIDAD. La integridad es como un doble casco de tu navío. Es ahí donde tu pensamiento, tus emociones y tus sensaciones físicas armonizan con tus actos y conductas. Por ejemplo, creas integridad cuando lo que dices de una persona es exactamente lo que piensas y sientes acerca de ella. Abandonas la integridad cuando piensas y sientes algo distinto de aquello que expresas. El reto que se presenta aquí es el de encontrar la manera de unir la franqueza y la cordialidad en tu expresión cuando debes enfrentarte a un conflicto. Poseer este doble casco implica que puedes superar las rocas y las tormentas a las que se enfrenta tu navío.
INTENCIÓN. En palabras sencillas, tienes éxito cuando navegas por el río hacia la abundancia sólo si tienes la intención manifiesta de lograrlo. Esa intención hace las veces del timón que guía al navío, ese timón oculto, silencioso, bajo la línea de flotación, y cuya importancia es vital. Hablar de tus intenciones en voz alta, aun a solas, las hará aflorar a la superficie de modo que puedas crear una mayor armonía y mejores resultados en tu vida, con mayor abundancia incluida.
Definir una intención es un acto sencillo y a la vez profundo. Se trata de que sintonices con tus sensaciones físicas y con tus emociones. Te serenas, te pones en sintonía contigo e imaginas, por un minuto, el tipo de sensaciones, experiencias y resultados que deseas durante y después de tus proyectos y de tu jornada. Considera lo que podría ser edificante, expansivo, creativo. ", aquellas cosas positivas y aquellas experiencias que querrías como resultado de tus interacciones.
Las intenciones son energías sutiles que guían tu vida. Hablar de ellas en voz alta, aun a solas, alertará y enviará esas vibraciones hacia el universo de modo que coincidan, creen resonancia y aporten mayor armonía y buenos resultados a tu vida. Una vez que comiences a definir intenciones claras, comprenderás cuántas intenciones flotan bajo tu vida y las vidas de otras personas. Dar estos pasos potenciará tus experiencias en el Río del Oro y el flujo de la abundancia dentro de tu vida.
HONESTIDAD. Son muchas las cosas que encubrimos y que se acumulan -cosas que parecen pequeñas y que, sin embargo, dañan la estanquidad de nuestro navío-, y luego no sabemos cómo es que «de repente» tenemos una pila de cosas para reparar. La honestidad con uno mismo favorece la solidez e impide que el navío haga agua. La cuestión central aquí es no mentirse a sí mismo en cuanto a lo que uno siente, piensa y experimenta. Nada debe pasarsepor alto. .
Dejas de ocuparte de los desacuerdos y las discusiones interiores y experimentas todo lo que para ti es verdadero. Tienes una honestidad a toda prueba, porque aun el valor más ínfimo es importante para ti.
COMPROMISO ¿Te has comprometido verdaderamente con esta travesía? Para ello, debes estar presente con todo tu ser, reunir toda tu energía, y centrarte de tal manera que puedas dar el primer paso y avanzar rumbo a un determinado destino. Es un acto sutil y, sin embargo, marca un cambio enorme en cuanto a tu habilidad para ir hacia delante y crear abundancia. O bien estás en condiciones de embarcarte o no lo estás. Esto no guarda relación con el tipo de persona que seas, es simplemente un indicativo de tu nivel de compromiso contigo en este momento.
Pregúntate: ¿estoy disponible? ¿He reunido mi energía, me he centrado en embarcarme en esta aventura? Si sientes dudas o algún tipo de experiencia emocional, es de hecho una respuesta negativa. Implica que, ahora mismo, no tienes disponibilidad para esta singladura. El compromiso que adquieres es el pegamento que impide que tu navío se desintegre, de modo que embarcaremos sólo cuando hayas decidido comprometerte a fondo.
La energía que fluye dentro del espacio vital de algunas personas está obstruida, o circula tan lentamente que es necesario liberarla y acelerar su movimiento. En este caso, el primer paso consiste en crear un espacio «racionalizado» , es decir, organizado de tal modo que sea más simple y eficiente.
Otra posibilidad es que la energía del espacio vital se mueva con demasiada rapidez o se pierda, de modo que hay que tomar medidas para contenerla y disminuir la velocidad de su flujo.
También puede que algún sector del espacio falte o sea insuficiente; por tanto, habrá que crearlo o agrandarlo.
Existen diversas «curas» de Feng Shui, destinadas a acelerar o disminuir la velocidad, evitar la dispersión, concentrar o contener el flujo.
En un espacio armonizado los objetos están ubicados de tal manera que puedes moverte con naturalidad y cambiar rápidamente de dirección.
Todas las cosas tienen su propia vibración, su propia señal energética de identificació n. Para que la energía se mueva, es necesario tanto un espacio libre como la existencia de objetos en el camino.
A mayor cantidad de objetos, a mayor desorden y menor espacio disponible, más se ralentizará la energía, hasta estancarse y finalmente quedar detenida.
¿Nunca colocaste un objeto en un sitio y un par de semanas después descubriste que había un montón de cosas encima? Es otra variante del tema de que lo semejante atrae a lo semejante.
Cuantos más objetos poseemos, mayor es la energía que consumimos para conservarlos. Utilizamos energía para limpiarlos, para tener un techo donde estén cuidados y protegidos, y para asegurarlos contra posibles daños o pérdidas.
Si superan una cantidad razonable, nuestras posesiones crean retrasos, consumen nuestra energía o crean un desvío.
Un desvío que tiene la astucia suficiente para alejarnos de nuestro verdadero sendero, esto es, del objetivo de nuestra existencia. A partir de la creación de líneas nítidas y de poco o nada de desorden podemos movernos con rapidez, detenemos en un cruce y cambiar de dirección sin perder ni el rumbo ni el equilibrio.
Deshacernos de aquellos objetos que ya no nos alegran el corazón es como liberamos de una pesada carga que hemos transportado hasta ese momento, o como tirar lastre por la borda. Tenemos un espacio más amplio y podemos movernos con mayor facilidad.
Poner orden en nuestro espacio no es algo que solemos hacer con placer o frecuentemente. Nos resistimos a tener mayor libertad y mayor flujo.
En la vida, suele ser necesario un detonante para que nos demos cuenta de que poseemos demasiadas cosas a las que hay que quitarles el polvo, además de tenerlas aseguradas.
¿Cuál sería este detonante? Quizás una relación o un trabajo que terminan mal, o un objeto valioso que se rompe. O alguien, por ejemplo tú, que se enferma gravemente.
Son llamadas al orden, para eliminar los restos del pasado que bloquean el flujo dentro de nuestro espacio y de nuestras vidas.
Desorden. La energía que está a la espera para moverse, está en realidad estancada.
Las cosas que guardas «para algún día» suelen ser las que invaden tu espacio. ¿Cómo sabrás que ese «algún día» se anuncia? ¿Sonará una trompeta, o escucharás un trueno?
La energía estancada debe liberarse para que fluya nuevamente. Ordenar tu espacio también ordena tu mente. Puedes, literalmente, ver con mayor claridad. Tener mayor espacio libre implica tener mayores opciones para moverse y reflexionar sobre otras maneras de hacer las cosas.
Muchas personas se aferran a los objetos materiales, y también a sus emociones, conteniéndolas. Este aferrarse a las cosas supone la existencia de una vibración particular que impide la circulación del flujo de energía.
Deshacerse de un «tesoro» guardado largo tiempo también implica deshacerse de las emociones que despierta. Por regla general, se trata de la tristeza y del miedo. La mayoría vive preocupada por el miedo y la pérdida, lo que expresan con un «¿y si un día lo necesito y ya no lo tengo?».
Asociamos el objeto con la situación y la persona que nos lo dio. Si somos receptivos y fluimos acompañando a las emociones que esta persona despierta, podremos agradecerle el regalo, aceptar que ya no nos interesa guardarlo, quizá devolvérselo, o dárselo a un pariente o a otro amigo y desprendemos de él.
También podemos enviarlo a alguna organización solidaria. Cuando nuestra energía emocional no fluye, dar cualquiera de estos pasos suele constituir un desafío.
Si la persona que nos lo regaló no está ya a nuestro lado, puede que lo conservemos para recordarla aun si el objeto en cuestión no nos interesa. El desorden va siempre acompañado de emociones estancadas.
martes, 2 de octubre de 2007
Perdonar
El perdón es la regla de oro a través de la cual llegamos a conectar con nuestro ser. Es lo único que de verdad alivia y que de verdad sana. Muchas enfermedades mortales tienen que ver con el resentimiento, con la culpa. El perdón genera una sensación de absoluta libertad, porque nos permite desprendernos de esos sentimientos. Todas las enfermedades del aparato digestivo, tienen mucho que ver con la actitud de soltar, de desprendernos de las cosas, y no lo sabemos hacer. La verdadera posibilidad de redescubrirnos en términos de absoluta libertad, vienen a través del perdón.
Perdonar es un verbo, indica acción. Pero el hombre siempre se ha preguntado: ¿Cómo perdonar? Hay mucha gente que te dice «Yo ya perdoné», pero se encuentra con la persona perdonada o se enfrenta de nuevo a la misma situación y se eriza. No ha perdonado nada. El sentimiento permanece ahí, te lo dice tu cuerpo, tu energía, el recuerdo. He conocido a muchas personas que en un momento determinado de su vida tuvieron mucho dinero, se asociaron con alguien que provocó su ruina y que a continuación se pasaron veinte años lamentándolo. ¿Qué significa esto? Que prefirieron quedarse con el papel de víctima impotente y arruinada y no con el de persona emprendedora con potencial para hacer dinero que fueron antes de asociarse. Asumieron el papel de víctimas, se arruinaron y a partir de entonces el mensaje que transmiten es: «Te voy a demostrar el daño que me hiciste, y puedo llegar hasta lo último en mi vida, hasta la muerte para castigarte». Y resulta que la otra persona está disfrutando con el dinero; es gente que se daña a sí misma por el miedo a perdonar.
No se trata de la falsa noción de que perdón es presentarse de rodillas ante la otra persona. Es común esa noción de que perdonar es volver a meter en nuestra casa a la persona que a lo mejor nos sacó de ella. Pero no es eso. Perdonar es liberarnos de ese pensamiento, de ese recuerdo, y poner límites de una vez y decirle a esa persona: «Perfecto, fue maravilloso conocerte, hoy comprendo lo que me enseñaste -aunque uno no se lo diga así-, hoy comprendo la lección que me diste. Y ahora, gracias, pero no te quiero más en mi vida».
La idea real del perdón es llegar a sentir que nunca pasó, que nunca te hicieron daño porque en realidad nadie tiene capacidad de hacerte para hacerte daño. Si alguien te hiere es porque has puesto tu poder en sus manos, y ese alguien no sabe qué hacer con ese poder y te agrede. Tu ser no puede sufrir ataques, y toda defensa que hagas en tu vida va en contra de tu paz. La paz comienza, como dice el mismo Curso, cuando dejamos de querer tener la razón.
El perdón es una llave que cierra ciclos. Independientemente de cómo actúes ante cualquier cosa, ante una institución o una persona, siempre terminarás perdonándote a ti mismo, porque fueron tus pensamientos los que crearon las energías hacia esa persona, institución o cosa.
viernes, 28 de septiembre de 2007
El balanceo .... flotar
Los trapecistas describen cada segundo en el que dejan una vara del trapecio y alcanzan la otra, como un punto muerto. En un fugaz momento están en un estado de flotación, entre el final del anterior estado y el comienzo de la nueva acción. Es en ese instante de un segundo en el que nace el nuevo salto.
Lo mismo ocurre en nuestro ser cotidiano. Cuán a menudo en una hora, en un día, en una semana nos encontramos en ese flotar entre el actuar y el no actuar, entre saber y no saber.? Aunque se trate de un susto repentino o de un duro y cerrado trato siempre hay momentos de incertidumbre, en los cuales no sabemos que viene después. Cómo reaccionamos entonces? Quizá en forma impulsiva, sin reflexionar en todas las posibilidades y consecuencias Quizás nos volvemos hacia nosotros mismos y no actuamos o ignoramos la situación. Quizás nos preocupamos y estamos inseguros sobre qué hacer o no hacer y nos volvemos locos pensando en ello.
Es igual como reaccionemos, mientras solo estemos dominados por el miedo y la angustia de poder atrapar la próxima vara del trapecio, sin haber vivido previamente el momento del no actuar, con plena atención, mientras no estamos totalmente presentes ni tampoco abiertos hacia las incontables posibilidades que se encuentran en cada situación.
Que es lo que hace tan difícil mantenernos en ese estado de incertidumbre? Para la mayoría de nosotros la sola representació
Que sucedería, si usáramos esos momentos con todas sus oportunidades y con toda nuestra atención presente nos preguntamos, ¿de qué estamos huyendo?
Que pasaría si nos permitiéramos, experimentar ese instante en profundo silencio; totalmente con el ser de aquello que se aparece, pensamientos simplemente percibidos como pensamientos y observáramos cuán fuerte es nuestra necesidad de creer o de destacar aquello que se nos muestra; aceptar la intensidad y disminución de las emociones y los constantes cambios de nuestras sensaciones corporales.
Con la simple observación y total atención de lo que es, podríamos experimentar que todo está en orden y que simplemente se trata de SER –sin buscar en el conocimiento. Sólo cuando nosotros estemos totalmente despiertos en el momento presente se nos será permitido sumergirnos en la autentica sabiduría.
Mientras no nos permitamos permanecer en el "punto muerto" nos amacaremos eternamente en la misma hamaca del trapecio ida y vuelta, y giramos con las mismas palabras, pensamientos y acciones en círculo.
Aunque cambiáramos nuestro entorno – pareja , trabajo, y forma de vida quedaría siempre el mismo balanceo. En lugar de actuar de acuerdo a la verdad del instante presente, reaccionamos siempre automáticamente, para protegernos de amenazas imaginarias. La inseguridad es difícil de sobrellevar pero es el portal de la sabiduría. Todo el tiempo en que nos sentimos inseguros tenemos la posibilidad de abrirnos. Tal como lo saben los artistas del trapecio debemos sobrevivir al punto muerto para prepararnos a una nueva posición, de esa manera podremos poco a poco aprender y adaptarnos a las nuevas condiciones en lugar de luchar contra ellas. Cuando nuestra atención deja de fijarse en el pasado y el futuro puede concentrarse en el instante. Nuestro actuar salta entonces en un espíritu abierto y flexible. Experimentamos un profundo saber, que emerge de aquello que está delante nuestro. Entonces solo debemos estirar nuestros brazos y alcanzar la barra del trapecio, cuando éste se nos acerque.
Diane Razzeto
Cuatro secretos para ser feliz
Lo que más deseamos en la vida es la felicidad. Pero en ocasiones saboteamos nuestros esfuerzos para alcanzarla.
La felicidad no es un destino a donde se llega, sino es la manera de caminar por la vida. Sin embargo, de manera extraña, en el trayecto podemos tropezar con dos problemas graves: algunos seres humanos tienen miedo de ser felices y muy pocos saben exactamente qué desean.
Si quieres vencer estos dos obstáculos y pertenecer al selecto grupo de gente feliz, te sugerimos seguir cuatro pasos para lograrlo.
1- Desmantela tu armadura
Con frecuencia tememos ser felices y saboteamos nuestras ilusiones porque pensamos que no merecemos la felicidad y nos da miedo tratar de alcanzarla.
La forma más sencilla y frecuente de protegernos y mantenernos a salvo es construir una armadura de acero en la que encerramos nuestros sueños y deseos para que nadie pueda alcanzarlos ni destruirlos. Y, por supuesto, el resultado es que jamás damos un solo paso para hacerlos realidad.
Acepta que al reprimir tus sueños no los proteges, sino que impides que se realicen. Haz esfuerzos verdaderos para convertirlos en realidad. Esta decisión te puede llevar a correr algunas desilusiones y desengaños; pero también te llevará a éxitos que de otra manera no lograrías jamás.
2-Conéctate con los deseos de tu corazón
Haz un"cita" contigo mismo para explorar cuáles son los sueños y los deseos que duermen en el fondo de tu corazón. Considérala y trátala como la cita más importante de tu vida. Si lo consideras necesario, asiste a ella con libreta y pluma en mano. Anota cuanta idea se te ocurra sobre lo que deseas, aunque te parezca absurda.
Cuando no tenemos idea de cuáles son nuestras metas en la vida ni sabemos cómo alcanzarlas, es una buena idea ayudar al cerebro a realizar esta exploración. Lo importante es que logres conectarte con lo que tu corazón anhela realmente y que llegues a vislumbrar los diferentes caminos por medio de los cuales podrías alcanzarlo. De este modo, te será más fácil empezar a dar los pasos necesarios para convertir ese sueño en realidad.
Los esfuerzos que hagas llenarán de interés tu vida y te harán probar las primeras mieles de la felicidad.
3-Reconoce tu propio poder
Todos somos mental y físicamente capaces de hacer lo que nos proponemos; los límites los ponen nuestro miedo y nuestra imaginación. Y todos merecemos el éxito, como merecemos el amor y la felicidad. Desafortunadamente, para muchos es más fácil decir ´no puedo´; y todos solemos creer en nuestras propias palabras.
Así que para conquistar la felicidad, empieza a practicar una actitud positiva, a fomentar la confianza en ti mismo y a decir ´sí puedo´, a todos los retos que te vaya planteando la vida. Muy pronto descubrirás que puede hacer cosas de las que antes te sentías incapaz.
4-No tomes precauciones como pretextos
Algunos temores son buenos. Ser precavido y cauteloso es una virtud cuando se conduce un automóvil, se tienen hijos pequeños y se desea evitar cualquier tipo de accidente. Pero cuando el miedo te impide lanzarte en busca de tus sueños, ha llegado el momento de deshacerse de él.
En las decisiones importantes de la vida los temores y pretextos deben dejarse a un lado y debe imponerse el valor para correr ciertos riesgos, porque se necesita determinación para perseguir y alcanzar los grandes sueños.
Para ser feliz hace falta honradez para seguir el camino correcto en su consecución y para no estropearla con la mentira o el egoísmo. Pero, ¿cómo sé en cada momento que estoy siendo honrado con las personas que realmente me importan? El problema que se nos plantea es el de reconocer el tipo de amor apropiado -cuál es la manera correcta de amar-, y distinguirla de un amor equivocado -que pueda terminar destruyendo aquello que uno ama.
Denis Derivet
¿Por qué la gente se enfada contigo?
NO SE ENFADA, en realidad te tiene miedo.
La gente emplea todo tipo de estrategias.
Es el miedo el que mantiene cerradas a las personas.
No pueden oír...tienen miedo de oír.
Al estar enfadado intenta hacer que sientas miedo: antes de que te des cuenta de su temor, trata de provocarte miedo. La única manera de conseguirlo es causándote temor; entonces se siente completamente relajado. Tu tienes miedo y él no...y no hay nada que temer de alguien
que tiene miedo.
Su ira es un esfuerzo por engañarse. No tiene nada que ver contigo.
Un pájaro al viento
He oído esto: un buhonero fue detenido y llevado a juicio. Vendía sin permiso. Era nuevo en la ciudad, pero sabía que hacía falta un permiso. Había algunas otras personas ante el magistrado; tres mujeres que también habían sido detenidas. Eran prostitutas que carecían de permisos. Realmente, éste es un mundo maravilloso: los gobiernos emiten permisos hasta para la prostitución. Fueron detenidas sin sus permisos, de modo que el magistrado le preguntó a
la primera mujer:
-¿Qué dices? ¿Quién eres y qué haces?
-Soy modelo -respondió.
Mentía. El magistrado la sentenció a treinta días de trabajos forzados.
Le preguntó a la segunda mujer.
-Se debe haber cometido un error. Es un error que me hayan detenido; soy actriz.
El magistrado la condenó a sesenta días.
Miró a la tercera mujer. Ésta dijo:
-Señor mío, soy una prostituta.
El magistrado no podía creer que una prostituta fuese tan veraz, que nadie pudiese confesar con tanta veracidad.
-La autenticidad se ha vuelto tan rara que me has conmovido. Nunca encontré a nadie que diga la verdad. Ve, te perdono. No te castigaré en modo alguno.
Llegó entonces el turno del buhonero. El magistrado preguntó:
-¿Qué hacías?
-Seré franco: yo también soy una prostituta.
Eso es lo que ocurre: caras, caras falsas en todas partes, engaño.
Ni siquiera eres consciente de cómo engañas ni de a quién engañas.
No hay a quien engañar; te engañas a tí mismo al tratar de escapar, al tratar de esconderte.
Osho-Un Pájaro al Viento.
Págs. 89,90
Tu eres una perla ...
La ostra se aferraba a la piedra. Ella no conocía nada más y tampoco necesitaba otra cosa para ser feliz. Amaba a esa piedra más que a su propia vida, aunque nunca recibía nada de ella, allí estaba, fiel, imponente, enamorada. ¿Por qué dependes tanto de mí?, un día le preguntó la piedra. "Nunca llegarás a ser nada". La ostra era temerosa, y la mayoría de las veces hacía que no oía. ¿Por qué te aferras a mí si no te amo? volvió a preguntar la piedra. La ostra no respondía.
Cierta mañana, la piedra solicitó los servicios de un alcatraz. Le pidió herir de muerte a la ostra con su pico, y así podría despegarla y hacerla caer a lo más profundo. Sucedió entonces lo inevitable. Y sin explicación alguna, y con ayuda de un tercero logró la piedra su objetivo. El alcatraz hirió de muerte a la ostra y la corriente se la llevó muy lejos. Desesperada, triste y herida creyó morir. Solo podía recordar las únicas palabras que recibía de aquella piedra. "No llegarás a nada".
Sin hacer más, esperó que la muerte la arropara, su sufrimiento era mucho. Lo que no sabía, es que en su interior ocurría un cambio, cuando un granito de arena penetró en el agujero dejado por el alcatraz y fue envuelto por su propio nácar, y este a su vez lo convirtió en perla.
Pero no era una perla cualquiera, era la más bonita y jamás imaginada en el mundo.
Su herida, bien había valido la pena. A veces, las heridas son necesarias para crecer, y sacar ese brillo especial que llevamos en nuestro interior. La vida, son las paredes donde colgamos nuestras cicatrices, que a su vez son diplomas que nos hemos ganado a través de nuestra existencia. Dirás entonces: ¿un diploma de tonta? No, un diploma de humildad, de esos que te hacen grande. Todo lo que necesitas está dentro de ti misma. Solo cree en ti. Hay gente de piedra, tú eres una perla.
Las pruebas y los sufrimientos
El dolor te prepara para la alegría.
Arrastra violentamente fuera de tu casa
todo lo que hay en ella para que la nueva
alegría tenga espacio para entrar.
Agita las hojas amarillas de la rama de tu
corazón para que en su lugar crezcan hojas
nuevas y verdes.
Arranca las raíces podridas para que las raíces
nuevas ocultas debajo tengan espacio para crecer.
Siempre que un dolor agite tu corazón, llegará algo
mejor para reemplazarlo.
El arte de morir
Aprendiendo a morir diariamente de este modo, te abres a
Hoy ...
Me sorprendí rompiendo papeles viejos, y sacudiendo cajones, hurgando en mi pasado y echando a la basura lo que en algún momento guardé y ahora lo tiro. Mis cajones llenos de notas, papelitos, pilas viejas, agendas caducadas, mil cosas que en otro momento atesore, para que el día de hoy los tire a la basura.
Guardamos compulsivamente, por si en algún momento lo necesitamos, y al pasar los años nos damos cuenta que vivimos rodeados de cosas sin utilidad,recuerdos vanos, aferrándonos a ellos por si algún día los vamos a ocupar. Un boleto del metro, que fácilmente tiene 15 años, y la verdad yo no me subo al metro desde hace como 10, la garantía de una grabadora que ya ni existe,el manual de un televisor que le regale a mi madre hace mas de 10 años, notas de supermercado, vouchers, tarjetas de felicitación, y la invitación a una boda de gente que ni conozco, llaveros, etc...
Tire tantas cosas que llene dos cajas grandes, que se fueron directo a la basura, por fin, el orden, y el espacio suficiente para cosas nuevas que algún día serán parte de mi pasado, y que probablemente nunca las llegue a ocupar. Me doy cuenta que también he atesorado sentimientos que nunca pienso ocupar,como el odio, el celo, la ambición desmedida, el egoísmo, y que ahora me encuentro echando a la basura junto con ese par de cajas con recuerdos, quedando más espacio para la compasión, la paciencia, el amor y el perdón.
Teniendo orden en la casa y orden en mis sentimientos siempre queda más espacio para llenarlo con lo mejor de nosotros, para llenarlo de amistad y de comprensión que, en el camino de la vida, nos servirán más que cualquier tesoro. Es importante tener en orden todo, primero un gran lugar para DIOS, después otro para la familia y los amigos, todo con sus prioridades. Pero es muy importante mantener una vacante, siempre limpia y disponible en todo momento, porque nunca sabremos cuando la vamos a necesitar, en algún momento o en algún lugar tal vez alguien requiera de ese espacio en nuestro corazón para encontrar alivio a sus penas y reconfortarse en un corazón amigo, con la confianza de que quien lo escucha sabrá comprenderlo para compartir sus penas y alegrías.
Bien, hoy es un buen día para limpiar los cajones y poner nuestras cosas en orden, empezando por nuestro corazón.
Desconozco el autor, pero me parece buena la reflexión y el mensaje.
domingo, 5 de agosto de 2007
Sobre lo que ocurre dentro de una caja negra
En la vida todo son decisiones. Tomamos decisiones insignificantes, como la ropa que nos vamos a poner o la marca de la pasta de dientes, y decisiones fundamentales, como la pareja que vamos a tener o el oficio al que nos vamos a dedicar. Cada acto que realizamos es consecuencia de una decisión. Incluso aquellas cosas que hacemos dejándonos llevar por las circunstancias o aquellas otras que dejamos que tomen los demás, también son consecuencia de la decisión de no tomar las riendas de nuestra vida. Todo acto tiene una consecuencia, toda decisión tiene un efecto.
Las respuestas emocionales también. Esto es más difícil de comprender por la mayor parte de las personas, porque tienen la convicción de que pueden controlar todos los aspectos racionales de su vida, tomar libremente decisiones sobre su familia, su trabajo o la ocupación de su tiempo libre, pero que no tienen el control de sus emociones. Es como si las emociones funcionaran por libre, a su antojo. Es como si las emociones no formaran parte de nosotros mismos y tuvieran vida propia.
Hay tantas realidades como formas de verlas. No hay realidades emocionales que no estén en nuestras mentes. Nuestras respuestas emocionales dependen también de nuestras decisiones. Tu realidad emocional es la que tú decidas que sea. Si decides que tus emociones son autónomas de tu voluntad, entonces eso es lo que te encuentras, que tus emociones se desatan de forma incontrolada. Si decides que tus emociones forman parte de ti mismo y que tú eres el responsable de tus sentimientos, entonces eso es lo que te encuentras, que tus respuestas emocionales dependen de lo que tú decides que sea tu realidad interna.
El psicoanálisis nos ha transmitido la idea de que las emociones explotan en un inconsciente terrorífico ajeno a nosotros. El conductismo nos habla de una caja negra, en la que entran unos estímulos y salen emociones, pero no nos explican qué ocurre en el interior de la caja. Ahora sabemos que el inconsciente no es tan ajeno a nuestras decisiones y también sabemos lo que ocurre en el interior de la caja. En el interior de la caja se producen procesos de pensamiento, y el pensamiento está basado en cómo elaboramos la realidad.
He repetido muchas veces en estas reflexiones que lo que caracteriza al ser humano es la posibilidad de elección, que cuando actuamos como robots perdemos esa condición y nos acercamos a las máquinas. Si no tuviéramos la posibilidad de elegir nuestras respuestas emocionales estaríamos abocados a ser autómatas, viviríamos en un cuerpo lleno de engranajes, servomecanismos y circuitos integrados.
Lo inteligente es saber que podemos buscar alternativas a la realidad que existe en nuestras mentes, utilizar la creatividad para encontrar opciones emocionales que no nos perjudiquen. Puedes elegir el color de tu camisa. Puedes elegir también sentirte de una manera o de otra. Todo depende de cómo te relacionas con la realidad que existe sólo en tu mente.
Es difícil imaginar cómo será la vida sobre la Tierra dentro de mil años. Pero lo que sí es seguro es que dentro de mil años, si el ser humano sigue sobre la Tierra, todo habrá cambiado, excepto que seguirán existiendo las mismas emociones. Usar la inteligencia no es sólo tomar decisiones racionales, es también tomar decisiones sobre la realidad de nuestras emociones.
por Ricardo Ros
miércoles, 1 de agosto de 2007
7 pasos para la autoaceptación y el crecimiento personal
Básicamente los pasos de cara a potenciar la autoestima podrían ser los siguientes:
1. Identificar el problema: es fundamental saber en todo momento qué es lo que me está sucediendo, qué me altera el estado de ánimo y qué es aquello que me hace recaer una y mil veces en los mismos errores. La identificació
2. Estar dispuesto y preparado para aceptar ayuda de los demás: nadie es totalmente autosuficiente y por lo tanto no puedo saber todo ni estar en todo. Por ello cuando no sé encontrar una solución a un problema personal o laboral tengo que estar preparado para aceptar la ayuda que otras personas puedan ofrecerte. Pero esta ayuda no va a ser como nosotros esperamos, porque llega en el momento oportuno y de una forma que no tal y como nos gustaría muchas veces, pero que en cualquier caso es buena para nosotros, a veces mucho mejor de lo que pensamos.
3. Aceptar más que esperar: esto significa que el ser humano siempre está intentando anticiparse a los acontecimientos y cuando no son tal y como uno espera se siente defraudado y abatido por las circunstancias. Aceptar significa estar viviendo el presente, esperar significa estar viviendo en el futuro. No puedo ser feliz ni creer en mí mismo si estoy siempre esperando a que ocurran determinadas circunstancias, por ejemplo, no puedo esperar a sentirme bien cuando consiga estar con la persona amada, no puedo esperar a gustarme cuando consiga el físico que me he propuesto, no puedo empezar a vivir cuando consiga sacarme la carrera que me he planteado, tengo que empezar a vivir ahora y sólo así lograré mis objetivos o podré disfrutar de lo que tengo aunque no lo consiga.
4. Para poder estar bien conmigo mismo, tengo que aprender a estar solo y sentirme como si estuviese acompañado: hoy día nos pasamos la vida huyendo de la soledad y del silencio. Si estoy solo en casa llamo a alguien o salgo corriendo para no sentirlo, o en su defecto pongo la tele o la radio para que me acompañen. Pero llenando mi vida de ruido, es como si estuviese huyendo de mí mismo, porque sólo cuando puedo permanecer sin compañía y sin necesitarla es cuando puedo pensar en quién soy y descubrir algo en mí que había estado luchando por salir y que el ruido y la gente no le habían dejado, esto es, MI PROPIO YO.
5. Sólo cuando sé quien soy puedo aceptarme tal y como soy y puedo apoyarme en mis puntos fuertes para superarme: la pregunta de ¿y tú cómo te describirías?
6. Cuando sé quién soy puedo enfrentarme a mis miedos, resolver mis problemas, buscar alternativas y no hundirme en los fracasos, porque sé cuáles son mis fortalezas y cuáles son mis límites y al asumirlos soy capaz de luchar ante cosas que antes podían parecerme impensables
7. Cuando confío en mí, también tengo que ser capaz de buscar más alternativas y esto quiere decir que si me encuentro en un problema ante el cual no sé encontrar una solución porque las estrategias por mí probadas no dan resultado, tengo que arriesgarme a probar algo completamente distinto aún a riesgo de estrellarme, confiando en que si me caigo podré volver a levantarme y que peor que caer es estancarse en algo y no continuar avanzando en la vida.
Estos serían los siete pasos fundamentales que trabajando individualmente en ellos y profundizando servirían de base para continuar con nuestro crecimiento personal y para fortalecer nuestra autoestima, que es como los cimientos de una construcción, es decir: sin ella no hay nada.
María Jesús Adán Meléndez
Directora del Centro Psicológico Adán
centro@psicoadan.
http://www.psicoada
